Caputo se refirió a la polémica con Techint: “No es una guerra con nadie en particular, sino con el modelo anterior”

El ministro de Economía se refirió al debate que surgió alrededor de una licitación ganada por una empresa de la India y adelantó que habrá más compulsas. Además, puso paños fríos a la expectativa de una emisión de deuda inminente

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El ministro de Economía de
El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo. REUTERS/Agustin Marcarian/File Photo

El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a la polémica que se generó alrededor de la adjudicación de una licitación a una empresa india, en la que Techint quedó relegado. “Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación; no es una guerra con nadie en particular, sino con el modelo anterior”, afirmó el funcionario.

“Se habló de la licitación que perdió la empresa y ese es un ejemplo de cambio de modelo. Veníamos de un modelo con déficit que, en gran parte, era porque se le hacía hacer creer a la gente que la energía era gratis. Se salió a las apuradas a construir un gasoducto al que se lo cargaron a la gente. Unos USD 4.000 salió la tonelada del tubo. ¿Sabes a cuánto salió en esta licitación? A USD 1.400″, detalló Caputo en conversación con Eduardo Feinman en Radio Mitre.

El tiutlar del Palacio de Hacienda dejó otras definiciones. Afirmó también que pese a la baja del riesgo país el equipo económico no tiene la intención por ahora de emitir deuda en los mercados internacionales y explicó los motivos.

“La realidad es que quien primero determina si hay acceso al financiamiento o no es el propio mercado. Por eso, no resulta necesario que tengamos que salir a demostrarlo. Lo importante de resaltar acá es que no vamos a salir al mercado: es exactamente lo contrario de lo que se viene diciendo. No tenemos ninguna intención de salir al mercado internacional”, sostuvo el ministro en diálogo con Radio Mitre.

Esto, según Caputo, por dos razones: “Argentina, a lo largo de su historia tuvo déficit en 113 de los últimos 124 años. La consecuencia de eso es que el Estado terminó absorbiendo todo el crédito disponible para el país, tanto en el mercado local como en el internacional. Eso es lo que se conoce como el efecto crowding out: el Estado se lleva todo el crédito y prácticamente no deja financiamiento disponible para el sector privado, a las empresas para financiar proyectos productivos“.

“Es la primera vez que se da un efecto contrario a ese, conocido como crowding in, que funciona exactamente al revés. En la medida en que Argentina cancela deuda, los fondos que reciben esos dólares buscan reinvertirlos en riesgo argentino, es decir, en deuda argentina", añadió.

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“Argentina, a lo largo de su historia tuvo déficit en 113 de los últimos 124 años". REUTERS/Cristina Sille

También se refirió a las proyecciones de inflación de enero en relación al dato de diciembre, que llegó al 2,8%: “No creo que sea mucho más bajo; seguramente esté en torno al 2,5%. No puedo dar números porque no lo sé con certeza”.

“Lo importante con la inflación es que estamos haciendo todo para que converja a valores internacionales. El Presidente habló de ir a cero, empezando con cero en agosto. El tema es lo que pasó a partir de mayo y junio del año pasado. Tuvimos un nuevo escalón inflacionario producto de la caída en la demanda de dinero. La gente se asustó por el año electoral. No tengo ninguna duda de que la inflación, como decimos siempre, va a tender a bajar”, dijo Caputo.

El 2026 no es año electoral “pero siempre quedan efectos de rezago en situaciones como esas, que llevan su tiempo”.

En cuanto al momento en que se saldrá del cepo cambiario que todavía pesa sobre las empresas, planteó que se hará cuando sea el momento correcto ya que la cautela “ha pagado mucho”.

Asimismo, explicó de qué se trata la operación con el Tesoro estadounidense por USD 808 millones, con la cual se canceló deuda con el FMI.

Caputo explicó de qué se
Caputo explicó de qué se trata la operación con el Tesoro estadounidense, con la cual se canceló deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD 808 millones. REUTERS/Benoit Tessier//Foto de archivo/Foto de archivo

“Nosotros tenemos que pagar los intereses al FMI. Al Fondo no se le paga con dólares, sino con su propia moneda que se llama DEG (derechos especiales de giro). Si fuera con dólares, directamente nosotros le pagaríamos al fondo en dólares. El vendedor de DEG es EEUU”, dijo el titular del Palacio de Hacienda.

“Entonces es una operación común que se hace siempre, cada vez que le pagamos al Fondo. No hay ningún préstamo, eso es una información errónea”, señaló.

Por otro lado, consultado por la situación social, aseguró que la gente vive mejor y “creo que vive con mucha mejor expectativa porque hasta hace seis meses estaba el susto de un posible retorno del comunismo a la Argentina”.

“No olvidemos que sufrimos un ataque el año pasado, de los más grandes que se hayan visto y que obviamente tuvo efecto. Creo que hoy hay mucha más tranquilidad y sobre todo mucha más esperanza en la gente. Hubo un apoyo fuertísimo en las elecciones”, indicó.

“Nuestro objetivo es generar empleo, bajar —y seguir bajando— impuestos y crear condiciones para que el empleo crezca. De ese modo, que una persona deje de trabajar en una empresa no debería ser un drama, sino que pueda conseguir trabajo en otra, como ocurre en cualquier país del mundo", añadió.

“Nuestro objetivo es generar empleo,
“Nuestro objetivo es generar empleo, bajar —y seguir bajando— impuestos y crear condiciones para que el empleo crezca", dijo Caputo. REUTERS/Yuri Gripas

Consultado por los jubilados, Caputo afirmó: “Trabajamos para los jubilados y para los que menos tienen. El modelo anterior favorecía a los que más tenían; por algo la brecha era cada vez más grande y la pobreza llegó al 57%. Hemos bajado la pobreza casi 20 puntos. Eso significa que más de 13 millones de argentinos salieron de la pobreza. En términos de dólares, las jubilaciones crecieron fuertemente, pero tampoco se puede hacer magia”.

“Es lo que hemos heredado: se evitó una crisis fenomenal y todo se está recomponiendo. Este es un tema que lleva tiempo; como diría el Presidente, Roma no se construyó en un día. Les pedimos —como a toda la sociedad— paciencia, porque estamos en el camino correcto. Creo que ellos lo saben y lo demostraron en las urnas: saben que hoy hay al frente un presidente que tiene la convicción y la vocación", sostuvo.

Otra cuestión mencionada durante la entrevista fue el estancamiento de la actividad. El funcionario dijo: “Hay sectores que se recomponen más rápidamente y otros que tardan más. Incluso dentro de un mismo sector, hay empresarios que adoptan una actitud y otros que toman otra. Es decir, el proceso no es lineal: el cambio de modelo replantea muchas cosas”.

“Estamos en un esquema diferente, en el que va a haber un reacomodamiento de empresas y de algunas industrias. Algunas serán más competitivas y otras menos, y dentro de una misma industria ocurrirá lo mismo: habrá empresas más competitivas y otras que no lo sean tanto. Eso es lo normal y no hay que desgarrarse las vestiduras”, apuntó.

Caputo: “Estamos en un esquema
Caputo: “Estamos en un esquema diferente, en el que va a haber un reacomodamiento de empresas y de algunas industrias" (Imagen Ilustrativa Infobae)

De cara al debate de la reforma laboral durante las próximas semanas y su posible aprobación, Caputo señaló: “Yo creo que va a terminar pasando, pero está un poco trabado porque los gobernadores no quieren saber nada con la baja del impuesto a las Ganancias. En realidad, la baja es a partir del ejercicio 2026, o sea que empieza a impactar en 2027″.

“Ellos dicen que eso les cuesta aproximadamente 3 billones de pesos. No: en realidad cuesta menos, alrededor de un billón y medio. Pero volvemos a la discusión del modelo”, precisó.

“Para nosotros, para generar inversiones y ganar competitividad, necesitamos seguir bajando impuestos. El modelo viejo de salarios miserables en dólares y tipo de cambio alto, con esa ineficiencia escondida, no sirve”, consideró.

En tanto, en medio de sucesivos cierres de plantas textiles, el ministro remarcó que el sector textil fue protegido durante décadas con el argumento del empleo, pero que esa protección hizo que millones de argentinos pagaran ropa y calzado varias veces más caros que en el resto del mundo, lo que terminó perjudicando especialmente a los que menos tienen. Afirmó que los principales beneficiados fueron los dueños de las empresas y no los trabajadores.

Planteó que bajar esos precios libera recursos para el consumo en otras actividades y genera efectos positivos en el resto de la economía. Señaló que la industria textil puede competir en algunos segmentos, como hilados, y en otros deberá hacerlo por diseño, aunque reconoció que la confección enfrenta mayores dificultades frente a países de muy bajos salarios.

En ese marco, remarcó que el objetivo del Gobierno es defender a los más de 47 millones de argentinos, promover la competencia y generar empleo, y cuestionó los “mitos” que, según dijo, empobrecieron al país al priorizar la protección sectorial por sobre precios más bajos y mayor productividad.