
Mientras el mundo mira minuto a minuto como avanzan los acontecimientos del conflicto arancelario entre Estados Unidos y China, el mercado automotor argentino se prepara para recibir una de las oleadas de automóviles importados más trascendentes de su historia a través del cupo de 50.000 unidades que el gobierno habilitó nacionalizar sin arancel del 35%.
La semana pasada se conoció que el resultado de la primera licitación fue aproximada a las 33.000 unidades, y que la distribución de las mismas fue con unas 21.000 unidades para los importadores y cerca de 12.000 para las terminales automotrices.
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En los próximos días, el Gobierno comunicará oficialmente el resultado de la licitación, los cupos asignados y las fechas de arribo de las unidades que entraron en este primer lote que llegará a la Argentina. Aún no hay precisiones respecto a si la comunicación oficial será pública o quedará reservada para las propias empresas. Los más optimistas señalan que los primeros autos podrían llegar en julio. Otros dicen que habrá que esperar hasta agosto o incluso septiembre.
Por este motivo, teniendo en cuenta que hay que abrir una nueva licitación para completar el cupo de 50.000 unidades de 2025, el Gobierno estaría adelantando la segunda convocatoria para fines de mayo o comienzos de junio, de modo de poder asegurar que el cupo total asignado llegue al país antes de diciembre.
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Qué marcas y modelos llegarán
Extraoficialmente, ya se conocen algunos datos más, que se confirmarán cuando el Gobierno comunique oficialmente los detalles de esta primera licitación. En total, habrían entrado más de 15 marcas entre fábricas e importadores, pero de ese total sólo hay 4 terminales: Ford, General Motors, Fiat y Renault.
Como adelantó Infobae, los modelos de las terminales son el nuevo Ford Territory híbrido, el Fiat 600 híbrido, el Chevrolet Spark EUV 100% eléctrico y los Renault Kwid E-Tech y Arkana Mild-Hybrid. Con un volumen bajo de unidades, Stellantis también licitó el Leapmotor C10 eléctrico.
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El resto de los autos que entrarían en esta primera licitación son importadores, entre los cuales las novedades estarían dadas por la conocida noticia de la llegada de BYD, y también de la empresa Enoreve, que es la que actualmente importa de China los autos eléctricos Volt. También entrarían marcas como Lynk&co y MG, también de origen chino. Entre las “no asiáticas”, se destaca que Alfa Romeo pidió cupo para traer el Alfa Romeo Junior híbrido.

Qué precio tendrán los autos del cupo
El Gobierno estima que los autos llegarán a un precio de venta al público a partir de USD 21.000. Teniendo en cuenta que actualmente, los vehículos importados presentes en el mercado local, entre los que se incluyen modelos con motorizaciones tradicionales y de menor equipamiento, tienen un precio promedio de USD 24.000, las cuentas que se hacen oficialmente señalan que esta medida implicará en una disminución de hasta el 12,5% en los precios de los autos más económicos del mercado.
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Si bien es un cálculo relativo, depende la cotización del dólar que se tome, un auto de USD 21.000 puede representar unos 27 millones de pesos o 23 millones, si se hace la cuenta con el dólar oficial. De cualquier modo, ésa es la franja de precios que tiene la segunda línea de los modelos más accesibles, que van desde los 23 a los 27 millones de pesos. Hay dos modelos de citycar con precios de 18 y 19 millones, el Renault Kwid y el Fiat Mobi, pero el resto de los autos compactos de las marcas se venden a partir de los 23 millones de pesos según las listas de precios del mes de abril.
“Hay que ver si se cumple esa proyección que hace el Gobierno. En principio, si el precio FOB que exigieron es de menos de USD 16.000, difícilmente haya autos muy por debajo de ese precio. Apostaría que la mayoría de las licitaciones del cupo ronden los USD 15.500 FOB en adelante. Y la explicación está en el volumen del cupo mismo. Si la licitación hubiera sido de 20.000 autos y no de 50.000, todos los interesados buscarían tener su parte del cupo. Pero al ser de 50.000 unidades, sobran autos, nadie se va a quedar afuera, entonces todos van a tratar de ganar lo máximo posible”, se aventuró a decir un analista del sector.
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Concordante con esta idea, algunas marcas radicadas con fábricas nacionales e importadores oficiales, estiman que los precios serán un poco superiores, y que los autos más accesibles que entren con este incentivo impositivo del Gobierno tendrán un precio más cercano a la franja de los 28 a 30 millones de pesos. De todos modos, si así fuera, resultaría una propuesta interesante para los usuarios, ya que estos modelos tendrán propulsión híbrida, mucho más asimilada por los usuarios argentinos, y en el mercado no hay autos con esta tecnología en ese precio.
Al mismo tiempo, en el caso de los autos 100% eléctricos, que por su naturaleza son más caros, el beneficio sería mayor aún, aunque en estos casos se debe vencer una resistencia lógica de los consumidores de un país con una matriz energética bastante ineficiente.
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