
Para recuperar el “equilibrio” de la economía norteamericana, la Reserva Federal (Fed, el “Banco Central de EEUU) debe mantener las tasas de interés en el rango del 4 al 5% por al menos un año y medio si quiere superar definitivamente el impulso inflacionario post-pandemia que se inició a fines de 2021 e hizo pico en la segunda mitad del año pasado, dice un documento del Fondo Monetario Internacional, que además pronostica que a fin de año la tasa estará en un rango de 5 a 5,5%, un nivel muy poco auspicioso para países emergentes, como la Argentina
Andrew Hodge, economista del Departamento Hemisferio Occidental del Fondo, el mismo que se ocupa del seguimiento de la economía argentina, señaló en un análisis publicado en el blog del FMI que si bien la Fed aumentó las tasas de interés para recuperar la estabilidad de precios y balancear el mercado de trabajo, la tasa de desempleo llegó al nivel más bajo en 50 años y el número de búsquedas de las empresas para ocupar posiciones vacantes sobrepasa el de trabajadores desempleados, lo que hace que el poder de negociación de estos sea muy alto, provoque “inflación salarial” y haga muy difícil que la inflación, aunque retrocedió respecto de los máximos de 2022, vuelva al 2% anual que la Fed tiene como meta.
“El análisis del FMI muestra que seguir el curso actual y mantener elevadas las tasas de inflación este año suavizará la inflación; aunque estas tasas más altas aumentarán el temporalmente desempleo, pavimentarán el camino hacia una inflación estable y un crecimiento económico sostenible, que ayudará a crear más empleos en el futuro”, dice un pasaje del documento.

Hodge nota que cuando los precios empezaron a aumentar en 2021, las subas se limitaron a bienes afectados por disrupciones a causa de la pandemia, pero para principios de 2022 los aumentos se extendieron al sector inmobiliario y a servicios como hoteles y restaurantes. El aumento de los precios de lo que las estadísticas norteamericanas llaman “gasto en consumo personal” pasó así al 5,5%, bien por sobre la meta de inflación del 2% anual.
Según el escrito, la principal causa de esas presiones fueron los salarios. Desde mediados de 2021, a medida que la economía de EEUU se recuperó, la búsqueda de trabajadores por parte de las empresas sobrepasó la disponibilidad de estos en el mercado laboral. Las personas se volvieron más proclives a dejar sus empleos previos y buscar nuevos, y retiros tempranos contribuyeron también a mantener baja la disponibilidad de trabajadores. Estos factores, explica Hodges, aumentaron el poder de negociación de los trabajadores para conseguir aumentos salariales, lo que contribuyó a salarios y precios más altos a medida que las empresas aumentaron sus precios para cubrir el mayor costo salarial, algo que sucedió con más intensidad en sectores trabajo-intensivos, como hotelería y gastronomía.
Mandato
El mandato de la Fed es lograr estabilidad de precios con el máximo nivel de empleo posible. Para conseguirlo, dice el documento, que cita un análisis del FMI basado en un modelo de la propia Fed, debe aumentar la tasa de interés a un rango de 4 a 5% y sostenerla allí cerca de un año y medio, “teniendo en cuenta el fuerte poder negociador de los trabajadores y el alto número de vacantes a cubrir en relación al número (más bajo) de desempleados”.
“Tasas más altas de interés debilitarán la demanda de empresas por nuevos trabajadores y aumentarán modestamente el desempleo. Esto reduciría la presión por aumentos salariales y de precios, particularmente en el sector de servicios, ayudando a reducir la inflación”, dice el documento.
Debe recordarse que tras cuatro aumentos sucesivos de 75 puntos básicos (0,75 puntos porcentuales), en diciembre pasado la Fed aumentó la tasa de referencia en 50 puntos y a principios de febrero en 25 puntos, llevándola al rango de 4,5 a 4,75%, todavía por debajo del máximo del rango indicado por el FMI.

Según el FMI, la mayoría de los miembros del Comité de Mercado Abierto de la Fed (que decide la política de tasas) proyecta nuevos aumentos, para llegar a entre 5 a 5,5% a fines de 2023. Hodge señala “signos alentadores” en la lucha de la autoridad monetaria de EEUU por bajar la inflación y afirma que esta se redujo en el último trimestre de 2022 debido a la baja de los precios de los bienes. Pero, remarca, la inflación de los servicios sigue siendo elevada y probablemente caiga solo si se ralentizan los salarios.
Y concluye que llevar la inflación al 2% anual es crucial para un crecimiento estable del empleo y aumentos sostenibles de los salarios a mediano y largo plazo y compensará el costo de un desempleo temporariamente más alto.
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