
El aumento del 13,8% que se había autorizado a las empresas de medicina prepaga para diciembre finalmente será suavizado al dividirlo en dos tramos del 6,9% a aplicarse en dos meses. El Gobierno decidió intervenir, en contra del esquema de ajustes que había establecido para este año, con el objetivo de reducir el impacto en el bolsillo de los afiliados.
El último aumento del año había sido fuertemente cuestionado por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner inmediatamente después de haber sido autorizado. El incremento es “francamente inaceptable” había dicho la ex presidenta tomando distancia de la fórmula gubernamental de la que es parte.
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“Resulta francamente inaceptable el nuevo aumento, esta vez de dos dígitos (13,8%), que el Gobierno autorizó a las empresas de medicina prepaga, y que de esta manera suman el 114% anual de aumento otorgado. O sea, más de un 20% sobre la inflación anualizada”, dijo la vicepresidenta a través de su cuenta de Twitter.
“Oportuna y reservadamente, manifestamos nuestra opinión contraria a seguir concediendo aumentos que afectan a las familias argentinas en un servicio imprescindible como el de la salud y que además agrava al proceso inflacionario”, agregó.
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La crítica de Cristina recibió el apoyo inmediato del ministro de Economía, Sergio Massa. “No generó ningún ruido, comparto filosóficamente el tuit (que publicó la Vicepresidenta), pero más que quejarme me toca trabajar en la resolución. El tuit desnuda un problema, que las prepagas en la Argentina en el último año tuvieron aumentos por encima del promedio, es verdad”, sostuvo Massa en una entrevista con el periodista Roberto Navarro en El Destape poco después de las quejas de la vice.
Desde el Gobierno giraron bruscamente luego de la discusión dentro de la coalición de Gobierno. Y decidieron desdoblar el aumento estipulado para diciembre, ahora será un aumento del 6,9% ese mes y otro del 6,9% en enero. El cambio fue confirmado por la Unión Argentina de Salud (UAS), la cámara que agrupa a las prepagas.
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Además, desde febrero 2023 se implementará un nuevo esquema de aumento mensual de las cuotas, en reemplazo del índice de costo de salud que se aplicaba en forma bimestral y que fue el que determinó la frustrada suba del 13,8% prevista para el mes que viene.
Con este desdoblamiento, en 2022 en lugar del 113,8%, el aumento acumulado de las cuotas entre diciembre del año pasado y mismo mes de este año será del 100,9 por ciento. El cambio se concretó a la par de la negociación paritaria del sector, que preocupaba a los empresarios dado que aspiraban a que los aumentos de cuotas permitieran financiar los nuevos salarios.
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A partir del 1° de febrero 2023 las cuotas pasarán a ajustarse con un nuevo sistema,segmentado según los ingresos del afiliado.
Aquellos que derivan sus aportes de una obra social a una prepaga y cuyo grupo familiar perciba “ingresos netos inferiores” a 6 veces el Salario Mínimo, Vital y Movil (SMVM) -una cifra que hoy llega a los 347.400 pesos- verán a su cuota sometida a un ajuste mensual por hasta el 90% de la variación de los salarios formales según el RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables). Como el RIPTE se publica con demora, por ejemplo, la cuota de febrero subirá según el RIPTE de noviembre anterior, y así sucesivamente.
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Para aquellos afiliados que perciban más de 6 sueldos mínimos, en cambio, el valor de la cuota se ajustará por el Índice de Costos de Salud que rigió durante este segundo semestre de 2022.
Los afiliados voluntarios o directos también tendrán su segmentación. Aquellos con ingresos individuales o del grupo familiar inferiores a la categoría H del Monotributo ($ 352.498 mensuales) verán sus cuotas ajustadas hasta el 90% del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes inmediato anterior. Y por encima de esos 6 salarios básicos, por el Índice de Costos de Salud.
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A partir del primero de enero de 2023, las prepagas “en forma obligatoria” deberán ofrecer “idénticos planes de cobertura al que posean en la actualidad con copagos sobre las prestaciones nivel 1 (ambulatorios) y nivel 2 (ambulatorios e internación de baja complejidad). Esos planes deberán tener un valor un 25% menor al mismo plan sin copagos.
El Índice de Costos de Salud que debutó en agosto pasado, quedará prorrogado por 18 meses. Ese índice combina la evolución de los costos de los medicamentos (12,2%) de acuerdo a un listado que elabora el Ministerio de Salud, los insumos médicos (17,2%), los salarios fijados por las paritarias (52,4%) y los gastos generales (18,2%), que elabora la Superintendencia de Servicios de Salud. Y se aplica cada dos meses.
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