
“A pesar de que el Indec dice que tuvimos una caída en marzo, ese mes incorporamos 10.000 personas a la actividad, y en abril seguimos contratando. El mejor momento de la construcción fue en 2017, cuando llegamos al récord de 450.000 trabajadores, y ahora estamos en 375.000 registrados. Seguimos en proceso de recuperación”, dijo a Infobae el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss.
Este ejemplo grafica bastante lo que sucede en otros sectores, como en el comercio o la industria, donde también hubo una fuerte recuperación de los trabajadores formales tras la pandemia, pero cuyos números se mantienen alejados de los máximos históricos. Y lo que frena muchas decisiones de contratar más personal es la incertidumbre que hoy existe entre los empresarios respecto de la marcha de la macroeconomía y el fuerte conflicto político que está atravesando el Frente de Todos.
En el caso del sector industrial formal, por ejemplo, el dato de enero muestra que el empleo se ubica 4% por encima del 2020 (aumentó en 43.719 trabajadores), pero aún está 10,8% abajo (136.960 personas) del máximo registrado en octubre de 2013. Y en el comercio, si bien el primer mes del año marcó el noveno de crecimiento consecutivo todavía se ubica 0,2% por debajo (6.677 trabajadores) de febrero de 2020, es decir, de la prepandemia. También en febrero fueron positivos los datos, según informó este viernes el Ministerio de Trabajo.
Según el informe de la cartera laboral, en el segundo mes del año se contabilizaron 6.089.000 de personas asalariadas en el sector privado. Respecto del mes anterior, en términos desestacionalizados, se observó un aumento del 0,2% (10.200 personas). “En todos los meses del 2021 y hasta febrero 2022 se observan tasas de variaciones positivas en el empleo registrado. Esta dinámica del mercado de trabajo asalariado formal permitió superar el nivel de empleo vigente antes del comienzo de la pandemia (febrero 2020)”, precisó.

Con respecto a la evolución del empleo sectorial, las variaciones mensuales fueron positivas en 7 de los 14 sectores analizados. Entre las ramas de actividad que mostraron mayor dinamismo mensual se encuentran Hoteles y restaurantes 1,5%; Construcción 0,9%; Servicios comunitarios, sociales y personales 0,4%; Industrias manufactureras 0,2%; Comercio y reparaciones 0,2%; y Transporte, almacenamiento y comunicaciones también 0,2 por ciento.
Dificultades para conseguir personal
Sin embargo, el crecimiento del empleo tiene sus limitaciones en algunos sectores. En el caso de la industria, por ejemplo, hay muchas dificultades para conseguir personal calificado. El presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, precisó a Infobae que “los flujos de cambio de dotación se ven más en pyme, ya que en las grandes empresas se incorpora más tecnología que mano de obra”.
El dirigente industrial recordó que hasta diciembre estuvo vigente la prohibición de despidos y la duplicación indemnizatoria, que termina su última etapa en junio, pero mirando hacia adelante, planteó: “Si el mercado se sigue expandiendo, se contrata gente. Pero si se busca, ¿se encuentra? Y la respuesta es poco; por dos motivos, porque no hay capacidades o porque están con planes y no se juegan a trabajar en relación de dependencia”. Respecto de las capacidades, Funes de Rioja afirmó que están trabajando junto al Gobierno en formación profesional, pero admitió que son procesos que llevan tiempo.
También mencionó que son “inhibidores de energías” para contratar personal los problemas que tiene hoy la economía argentina y que limitan el crecimiento, como son la restricción de divisas y la falta de energía, que hace presuponer un invierno difícil. Además, aprovechó para remarcar que “hay que hacer algunas readecuaciones del marco laboral, no llamadas reformas, pero sí actualizaciones de cuestiones como el tema de las multas o los beneficios no remunerativos”.

Una encuesta hecha en abril por SEL Consultores respecto de las expectativas de creación de empleo en grandes empresas reveló que son más las firmas que prevén incorporar personal que las que analizan reducir su plantel en los próximos meses. La presidente de la consultora, María Laura Cali, manifestó que la diferencia neta es positiva es 23 puntos y que los sectores que esperan un mayor aumento de sus dotaciones son los vinculados a la tecnología y comunicaciones, el sector de bienes durables, los laboratorios, y los llamados public utilities, en los que figuran las de logística.
En cuanto a los perfiles que tendrán más demanda por parte de las corporaciones, Cali enumeró los puestos de sistemas y los analistas, tanto juniors como seniors. Por el contrario, los que se verán reducidos serán los puestos de trabajadores eventuales y tercerizados.
En el caso del sector de la construcción, Gustavo Weiss mencionó la obra pública como gran dinamizadora y la obra privada particular, que había crecido muy fuerte durante la pandemia y aún permanece activa. Aunque la brecha cambiaria hoy es menor y hubo importantes aumentos de precios en el sector, “todavía hay gente con disponibilidad de dinero que está iniciando obras”, aseveró el presidente de Camarco.
En cuanto a las expectativas del sector, el dirigente remarcó que si bien el acuerdo con el FMI plantea como objetivo que la inversión pública llegue a representar 2 puntos del PBI, preocupan las “inconsistencias macroeconómicas, la inflación, el déficit y el financiamiento del Banco Central al Tesoro”. “Hay ciertas cosas que prenden un semáforo amarillo y nos hacen preguntar. Más allá de las intenciones del gobierno, ¿se va a poder mantener esta inversión?”, dijo.
En el comercio, el nivel de actividad registró un “repunte considerable en los últimos meses, en el marco de la salida de los peores momentos de la pandemia, pero la reciente aceleración inflacionaria, con la consiguiente erosión del poder de compra y el deterioro de las expectativas, amenaza con dañar esa recuperación”, reconoció el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman.
“La cantidad de empleados del sector privado registrado hoy es igual al que había en 2011, alrededor de 6 millones. Nuestro sector es intensivo en mano de obra, de modo que en la medida en que la actividad se expanda, la creación de empleo se sostendrá, pero eso no está garantizado. Deben implementarse las políticas adecuadas en materia fiscal, monetaria y cambiaria para que ello ocurra”, dijo el empresario a este medio.
A su vez, agregó Grinman que “debería encararse además una modernización de la legislación para favorecer la generación de puestos de trabajo de calidad”, ya que “empresas que hoy necesitan incorporar personal, lo piensan y se animan a cubrir el 50% de lo que necesitan”.
Y resaltó: “No es posible que una de las industrias más prósperas de nuestro país sea la industria del juicio laboral, capaz de condenar a la quiebra a una pyme que obra de buena fe y que tenga un conflicto con un trabajador. Esto es algo que debe corregirse”.
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