Diez hitos sobre la negociación con el Club de París, a horas del vencimiento de USD 2.400 millones

El grupo de países acreedores nació para negociar USD 500 millones con la Argentina en 1956. En menos de 60 años firmó nueve acuerdos distintos. Idas y vueltas en medio de la cuenta regresiva antes de un posible default

El último acuerdo con el Club de París fue el que firmó Axel Kicillof en 2014
El último acuerdo con el Club de París fue el que firmó Axel Kicillof en 2014

Dentro de pocas horas tendrá lugar la última fecha de pago prevista en el acuerdo firmado entre el Gobierno argentino y el Club de París en 2014, que reestructuró vencimientos por casi USD 9.700 millones. El próximo lunes 31 de mayo será el plazo límite para que el país cancele los USD 2.400 millones pendientes, aunque el propio contrato le abre una ventana de tiempo de 60 días para cumplir con su obligación antes de considerar que el Estado incurrió en un evento de default.

El Gobierno de Alberto Fernández está embarcado en una misión contrarreloj: conseguir una manera de que el consorcio de países acreedores liderados por Alemania y Japón no considere como una cesación de pagos el hecho de que la Argentina no gire el último vencimiento. Para eso, necesitará necesariamente el apoyo del Fondo Monetario Internacional, un organismo con fuertes lazos con ese foro de naciones, a través de un nuevo acuerdo para extender los próximos vencimientos que pactado el gobierno anterior.

El contrato le abre una ventana de tiempo de 60 días para cumplir con la obligación de pago antes de considerar que el Estado incurrió en default

El vínculo de la Argentina con el Club de París es histórico, en incluso el propio nacimiento de esa mesa está relacionada a una negociación con la Casa Rosada, en 1956. El Club de París es considerado por funcionarios del gobierno actual un multilateral “no convencional”, porque sus entendimientos están más ligados a cuestiones geopolíticas que a la letra chica de sus acuerdos. Sin ir más lejos, no trabaja con un estatuto escrito.

El Club de París es considerado por funcionarios del gobierno actual un multilateral “no convencional”, porque sus entendimientos están más ligados a cuestiones geopolíticas que a la letra chica de sus acuerdos
El Club de París es considerado por funcionarios del gobierno actual un multilateral “no convencional”, porque sus entendimientos están más ligados a cuestiones geopolíticas que a la letra chica de sus acuerdos

1 - Nacimiento del Club

Pasada la Segunda Guerra Mundial, la reactivación económica de los países europeos hizo renacer la dinámica de préstamos privados, principalmente a través de créditos bancarios para la exportación, ya que el mercado financiero había quedado dañado tras la guerra y la crisis del 29. En ese contexto, desde los Estados centrales se incrementó considerablemente el flujo de préstamos a naciones en desarrollo. Pocos años después comenzaron los problemas de sustentabilidad de esa deuda, entre los que estuvo Argentina. En 1956, en una situación de restricción externa, necesitó renegociar sus pasivos.

En ese marco, algunos países europeos se reunieron en París, bajo la presidencia del Tesoro francés, para restablecer las relaciones de pago ordenadas con Argentina. “Esta reunión trató de la renegociación de los créditos de proveedores y compradores, que se habían convertido en reclamos de los gobiernos de los países acreedores a través del proceso de seguro de crédito a la exportación, y préstamos bilaterales de gobierno a gobierno”, recuerda un trabajo del experto en deuda Enrique Cosio Pascal realizado para Naciones Unidas.

En 1956, en una situación de restricción externa, la Argentina necesitó renegociar sus pasivos

En ese momento, la deuda argentina alcanzaba aproximadamente el equivalente a USD 750 millones, con un cronograma de vencimientos que exigía pagos por USD 260 millones en 1956 y USD 173 millones en 1957, mientras las reservas del Banco Central orillaban apenas USD 100 millones, según cálculos del economista Luis Lucioni. La deuda correspondiente al Club de París era de USD 500 millones.

2 - Los primeros acuerdos

El tratado de consolidación de esa deuda tuvo un plazo de 10 años y fue firmado por once países, por un total de USD 450 millones. El modo de pago fueron cuotas anuales ascendentes de entre 50 y 60 millones de dólares por año.

En los años siguientes hubo otros tres convenios de este tipo: “El 24 de octubre de 1962 Argentina celebra otro acuerdo por un valor de USD 270 millones con el objetivo de refinanciar vencimientos de 1963 y 1964. Nuevamente, el 26 de junio de 1965 se aprueba otro préstamo por USD 91 millones con el mismo objetivo que el acuerdo de 1962: refinanciar los vencimientos; en este caso, los de 1965″, recopiló un estudio realizado por los economistas Marcos Ochoa y Maximiliano Albornoz para el Centro de Estudios para el Cambio Estructural (CECE).

Los desequilibrios en la balanza de pagos que siguieron al fuerte incremento en el endeudamiento durante los '80 obligaron a nuevas reestructuraciones de los compromisos externos (Reuters)
Los desequilibrios en la balanza de pagos que siguieron al fuerte incremento en el endeudamiento durante los '80 obligaron a nuevas reestructuraciones de los compromisos externos (Reuters)

Décadas más adelante, los desequilibrios en la balanza de pagos que siguieron al fuerte incremento en el endeudamiento durante los ’80 obligaron a nuevas reestructuraciones de los compromisos externos. En ese marco, se iniciaron nuevas rondas de contactos con el Club de París. Hubo en esa década tres acuerdos distintos.

El primero fue en 1985. Un trabajo de la experta en deuda soberana Noemí Brenta destaca que esos entendimientos estuvieron ligados a programas financieros con el FMI. En este primer caso, se trató de una reestructuración de un monto superior a los USD 1.700 millones. “El incumplimiento de los pagos de Argentina al Club en noviembre de 1985 acarreó la suspensión del tercer desembolso del stand by del FMI”, escribió Brenta.

En 1987 una nueva ronda de negociaciones buscó readecuar el cronograma de devolución de USD 2.156 millones y en 1989, ya con Carlos Menem como presidente, por USD 2.400 millones. En 1991 y 1992 tuvieron lugar los últimos acuerdos de esa época, por montos que variaron entre 1.476 y 2.700 millones de dólares.

A principios de 2002, cuando el entonces presidente Adolfo Rodríguez Saá declaró el default de la deuda, la Argentina aún debía al Club de París unos USD 3.850 millones y el flujo de pagos se interrumpió
A principios de 2002, cuando el entonces presidente Adolfo Rodríguez Saá declaró el default de la deuda, la Argentina aún debía al Club de París unos USD 3.850 millones y el flujo de pagos se interrumpió

3 - El default de 2001

A principios de 2002, cuando el entonces presidente Adolfo Rodríguez Saá declaró el default de la deuda, la Argentina aún debía al Club de París unos USD 3.850 millones y el flujo de pagos se interrumpió.

El primer acuerdo con el Club de París tuvo una duración de diez años y fue firmado por once países, por un total de 450 millones de dólares. El modo de pago fueron cuotas anuales ascendentes

Según Lucioni, entre 1995 y el momento del default el stock de deuda con ese grupo de países fue decreciendo desde los USD 8.800 millones en marzo de ese año hasta USD 1.750 millones en 2002, justo en el momento de la declaración de la cesación de pagos de la deuda soberana.

En esos siete años, el flujo de pagos de intereses tuvo un interés de 7% anual y ascendió a los USD 3.200 millones. Además, comenzaron desde ese momento a actualizarse montos punitorios y resarcitorios que terminarían siendo clave para las negociaciones futuras.

4 - El fracaso de la primera negociación

Ya con Néstor Kirchner como presidente, el Gobierno nacional inició un proceso de renegociación con el FMI, aunque en los planes originales ese proceso también debía ir de la mano de un acuerdo con el Club de París. A fin de cuentas, la resolución de los dos frentes difirió mucho una de otra.

En 2006 el Estado canceló todas sus obligaciones con el Fondo Monetario. Recién se planteó regularizar los pagos con el consorcio de naciones acreedores a fines de 2008, pero con una particularidad: no quería someterse a una revisión de su economía por parte del FMI, algo que había sucedido en los acuerdos anteriores con el Club de París. En ese momento, el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner temía una intervención del organismo en su política económica y críticas a la falta de transparencia estadística por la intervención del Indec.

El acuerdo firmado por Axel Kicillof y los países acreedores de la Argentina implicó la devolución de USD 9.690 millones en un plazo de cinco años, hasta mayo de 2019
El acuerdo firmado por Axel Kicillof y los países acreedores de la Argentina implicó la devolución de USD 9.690 millones en un plazo de cinco años, hasta mayo de 2019

El Club de París, como era esperable, rechazó la posibilidad de prescindir del FMI. En el Ejecutivo de ese entonces rondó la idea de pagar al contado con reservas como ya lo había hecho con el Fondo Monetario, para una deuda que rondaba en ese entonces los USD 6.700 millones. Pero la crisis internacional de 2008 y 2009 postergó ese plan.

Según Albornoz y Ochoa, la deuda con el Club de París permaneció en default entre 2001 y 2014 con una actualización del stock de pasivos a una tasa del 7,2% anual por la aplicación de intereses punitorios.

5 - El acuerdo de 2014

La idea de acordar con el Club de París fue retomada en 2014, durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner por el Ministerio de Economía en ese entonces encabezado por Axel Kicillof. La idea de no contar con la presencia del FMI se tornó en una cuestión de política doméstica clave para el kirchnerismo, y esa necesidad terminó por hacer más caro el acuerdo firmado.

Como resultado, el acuerdo firmado por Kicillof y los países acreedores de la Argentina implicó la devolución de USD 9.690 millones en un plazo de cinco años, hasta mayo de 2019. De total, cerca de USD 5.000 millones fue el capital adeudado mientras que el resto (unos USD 4.700 millones) estuvo integrado por intereses de esos pasivos y por punitorios acumulados a lo largo de los años.

“Los intereses punitorios llegaron a representar 37% del total de la deuda a renegociar” (Albornoz y Ochoa)

“Durante el ciclo político que va desde 2003 al 2015 se regularizó la deuda con el FMI en 2006, pero se tardó 8 años más en alcanzar un nuevo acuerdo con el Club de París. Esto derivó que los intereses punitorios llegaran a representar el 37% del total de la deuda a renegociar”, estimaron Albornoz y Ochoa.

6 - Críticas y denuncias opositoras

El acuerdo firmado por Kicillof con los miembros del Club de París levantó críticas en la oposición de ese entonces (que incluso estaba integrada por dirigentes que luego terminaron formando parte del Frente de Todos) en el momento de la firma y en años siguientes.

El ex ministro de Economía Alfonso Prat Gay fue uno de los que fustigó habitualmente a Kicillof por ese acuerdo al argumentar que la Argentina pagó “una fortuna”.

Los acreedores de Argentina
Los acreedores de Argentina

Prat Gay se quejó de que el gobierno kirchnerista “pagó una fortuna para ponerse al día con el Club de París”, y “ni siquiera obtuvo una mejora en la calificación”.

Otros de los que cuestionaron fuertemente en ese momento las condiciones del acuerdo fueron Claudio Lozano y Pino Solanas, que años más tarde terminaron formando parte de la coalición de gobierno de Alberto Fernández.

7 - Los 5 años de acuerdo: pago y faltantes

En ese 2014 en que se firmó el acuerdo realizó un primer pago de USD 640 millones. Al año siguiente fue de USD 682 millones. Ya bajo el mandato macrista, el Tesoro giró USD 1.680 millones en 2016, USD 1.380 millones en 2017, USD 1.891 millones en 2018 y USD 1.868 millones en 2019. Ese fue el último pago hecho por el Estado. Al finalizar los cinco años iniciales previstos del acuerdo, la Argentina todavía debía unos USD 1.900 millones.

“El gobierno de Mauricio Macri, no informó oficialmente el motivo de por qué no canceló la deuda total con el Club de París en 2019. Aunque se podría inferir que fue para cuidar las reservas del Banco Central, a partir de la incipiente dolarización de carteras por la incertidumbre política ante el contexto electoral que estaba por comenzar”, fue una de las conclusiones del estudio publicado por la CECE.

La letra chica firmada con el Club de París preveía una ventana de dos años más para cancelar esos saldos pendientes de pago, aunque con un costo adicional considerable. Esa ventana se cerrará en una primera instancia este próximo lunes y en último lugar el 30 de julio

La letra chica firmada con el Club de París preveía, de todas formas, una ventana de dos años más para cancelar esos saldos pendientes de pago, aunque con un costo adicional considerable. El interés a la que se actualizó ese monto pasó a ser del 9% anual, el doble de la tasa que tenía hasta 2019. Esa ventana se cerrará en una primera instancia este próximo lunes y en último lugar el 30 de julio.

El esquema de devolución del préstamo que estaba previsto en el acuerdo tenía sus particularidades. En primer lugar, los pagos se realizan en ocho monedas distintas (desde dólares hasta coronas suecas). Además, el plazo de cinco años podía ser extendido hasta mayo de 2021 con una penalidad. También tenía un esquema de pago que no establecía una suma determinada. Por el contrario, ofrecía al país que elija un “rango” de pagos posibles.

8 - Cambio de Gobierno y renegociación

Martín Guzmán hizo oficial en público en febrero de 2020 que buscaría renegociar la deuda con el Club de París. Lo hizo en un seminario sobre deuda en el que participó en el Vaticano.

El ministro de Economía pidió en esa ocasión a los países miembros del Club de París “cooperación” para renegociar vencimientos de deuda. “La Argentina tiene que pagar 9% de interés por la deuda, entre 2020 y 2021, y eso no solo es insostenible, sino que también marca un mal antecedente para el resto (de los acreedores)”. “Definitivamente no es pari passu (tratamiento igualitario) con lo que intentamos hacer”, agregó. “Entendemos las complejidades del Club de París, pero si vamos a hacer esto necesitamos cooperación”, concluyó.

Martín Guzmán hizo oficial en público en febrero de 2020 que buscaría renegociar la deuda con el Club de París. Lo hizo en un seminario sobre deuda en el que participó en el Vaticano.
Martín Guzmán hizo oficial en público en febrero de 2020 que buscaría renegociar la deuda con el Club de París. Lo hizo en un seminario sobre deuda en el que participó en el Vaticano.

Días después, el 13 de marzo, el ministro de Economía envió una carta a los miembros del Club de París expresando la decisión de posponer hasta el 5 de mayo de 2021 el pago de USD 2.100 millones (es decir, los USD 1.900 millones más la tasa de interés) originalmente vencido el 5 de mayo de 2020.

Y más adelante Guzmán les adelantó que buscaría un cambio en las condiciones del acuerdo. El 7 de abril, el Palacio de Hacienda envió una segunda carta al Club de París con una propuesta para modificar los términos, y anticipó que pretendía discutir principalmente una extensión de las fechas de vencimiento y una “reducción significativa” en la tasa de interés.

9 - Quién es quién en la discusión

En los últimos meses la Argentina consiguió apoyos de mandatarios europeos para llegar a esta altura del año con posibilidades de evitar el pago al Club de París. En primer lugar, fue Martín Guzmán con una gira por Europa y poco tiempo después por parte del propio Alberto Fernández, que tuvo un paso por España, Portugal, Italia y Francia.

Guzmán llevó a esas reuniones un debate que busca imponer en la agenda del FMI: que los países más ricos distribuyan los DEG que les corresponde por el sistema de reparto de acuerdo a la proporción accionaria en el directorio, para que así los países de ingresos medios y bajos tengan condiciones “más equitativas” para afrontar la pandemia.

Actualmente, el Club de París está integrado por Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Corea del Sur, Holanda, Noruega, Rusia, España, Suecia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos, que representan aproximadamente un 60% del PBI mundial.

Más de la mitad de la deuda argentina al Club de París está concentrada en dos países: Alemania (37%) y Japón (22%). Más atrás le siguen Holanda (casi 8%), España (6,68%), Italia (6,29%) y Estados Unidos (6,28 por ciento)

Más de la mitad de la deuda argentina al Club de París está concentrada en dos países: Alemania (37%) y Japón (22%). Más atrás le siguen Holanda (casi 8%), España (6,68%), Italia (6,29%) y Estados Unidos (6,28 por ciento).

Más allá de los apoyos formales, dentro del Club de París existe un planteo que fue comunicado a los funcionarios argentinos. El embajador japonés en Buenos Aires Tahakiro Nakamae, declaró recientemente: “Consideramos muy importante que la Argentina llegue a un acuerdo cuanto antes posible sobre el nuevo programa que contribuya al futuro crecimiento de este país”, dijo en declaraciones a elDiarioAR.

“Otro punto tiene que ver con la llamada comparabilidad de trato. Esto quiere decir que para los miembros del Club de París no resultaría justo si la Argentina propusiera la prórroga de pago de sus deudas, mientras que continuara pagando a otros acreedores fuera del club. Quisiéramos, en este sentido, trato equilibrado”, mencionó Nakamae. Aunque no mencionó ningún país, podría hacer referencia a China, que no forma parte del Club de París.

10 - Fin del plazo y posibilidad de default

Los tiempos se acortan y el Gobierno deberá actuar rápido para evitar otro default de la deuda soberana. El Gobierno encaró la última semana antes del último vencimiento con el Club de París con una negociación que ahora se abrió en dos caminos: diplomático y con el FMI.

El primer sendero ya fue desandado entre las giras oficiales y el último contacto con Ángela Merkel este miércoles. El segundo camino es a través del Fondo Monetario. Si bien desde Washington y desde el Palacio de Hacienda aseguraron que no está confirmado y que es una posibilidad, podría haber una visita del staff del Fondo Monetario a Buenos Aires a lo largo de esa ventana de 60 días antes del default con el Club de París.

De esa misión saldría, entonces, el guiño que necesita el Gobierno, por ejemplo, a través de un comunicado con un respaldo explícito de Washington a la renegociación que prepare el terreno para una declaración de consenso entre los miembros del Club de París que oficialice el cambio de condiciones hacia la Argentina.

En el Gobierno rememoran que en febrero de 2020 una declaración del FMI sentó la base de las discusiones con los acreedores privados, lo que favoreció a la Argentina por haberle dado un “baño de realidad” a los bonistas. En ese momento el staff del Fondo consideró “insostenible” la deuda argentina.

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