162
162
 EFE 162
EFE 162
 Noticias Argentinas 162
Noticias Argentinas 162

La Argentina canceló ayer en forma anticipada la totalidad de su deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo monto final ascendió a 9.530 millones de dólares.

El anuncio fue realizado ayer por la tarde por la ministra de Economía, Felisa Miceli, y el presidente del Banco Central, Martín Redrado, durante una conferencia de prensa que ofrecieron en el Palacio de Hacienda.

El pago se hizo efectivo con reservas internacionales del país, las que al inicio del día se ubicaban en 28.045 millones de dólares y luego de la operación cayeron a 18.500 millones (a este monto hay que sumarle las compras de dólares del día de ayer que fueron 51 millones).

"La operación tiene que ver con la política de desendeudamiento externo que lleva adelante el país y permite concluir la etapa anunciada el 15 de diciembre", dijo la ministra.

Miceli subrayó que el nivel de reservas internacionales a la fecha "permite cubrir la base monetaria que está cerca de los 55 mil millones de pesos" y remarcó que de esta manera "también se cumple con lo que marca la ley de utilizar sólo las reservas de libre disponibilidad".

La funcionaria destacó que esta decisión "le permite a la Argentina, desde todo punto de vista, una mejora en su situación económica, financiera, fiscal y tiene un alto valor político y simbólico".

Miceli señaló que con el pago anticipado "la Argentina recuperó autonomía en las decisiones económicas" y añadió que "permite iniciar una nueva etapa donde los argentinos podremos decidir sin demasiados cuestionamientos las políticas que llevaremos a adelante"

Compleja "arquitectura" financiera

La cancelación de toda la deuda con el FMI obligó a poner en marcha una compleja arquitectura financiera por parte del Banco Central, la cual se inició en los últimos días y recién finalizó ayer a las 13:30, tras la orden de pago realizada a 16 organismos monetarios de todo el mundo.

Al explicar el mecanismo de pago, el titular de la autoridad monetaria, Martín Redrado, aseguró que la operación "fue la más compleja de los 70 años de historia del Banco Central", aunque remarcó que pudo concretarse en "tiempo récord y que tendrá un efecto patrimonial nulo".

Redrado señaló que para concretar el pago en los últimos días se compraron alrededor de 5.400 millones en distintas monedas, ya que la cancelación debía realizarse en DEG (Derechos Especiales de Giro), una canasta de moneda que establece el Fondo y que está integrada por euros, yenes, dólares y libras esterlinas.

En total se le pagaron al Fondo, 6.656 millones de DEG, equivalentes a 9.530 millones de dólares.

Para efectuar este pago, la autoridad monetaria le dio la instrucción al Banco de Basilea -una especie de Banco Central del mundo y de la cual la Argentina es accionista- de transferir alrededor de 4.000 millones de DEG a 16 autoridades monetarias de todo el mundo, que son socias del FMI.

Paralelamente, el Central dio la orden a través de un giro electrónico y de manera escrita que otros 3.000 millones en DEG depositados a nombre de la Argentina en el Fondo fueron traspasados a la cuenta de ese organismo financiero.

De esta manera, logró concretarse el pago de los 6.656 millones de DEG a través de las cuentas que el BCRA tiene en el Banco de Basilea y en el propio Fondo Monetario Internacional.

Redrado especificó que, al comenzar el día, el Central tenía 28.045 millones de dólares y luego del pago se redujeron a 18.575 millones, un monto que según aclaró supera al registrado a fines de 2004.

El titular del Central aseguró que el Ministerio de Economía ya está instrumentando la letra intransferible que le entregará a la autoridad monetaria para compensar la pérdida de reservas.

Esta letra tendrá un plazo de 10 años y devengará intereses semestralmente.

Un pago histórico

Este mediodía el gobierno argentino canceló el pago total anticipado de la deuda que mantenía con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tal como confirmó a Télam el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
 
La cifra equivale a un poco más de 6.650 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG), denominación monetaria que utiliza el FMI para sus operaciones, la cual fue cubierta con "reservas de libre disponibilidad" del Banco Central, es decir aquellas que exceden la cantidad necesaria para cubrir la base monetaria.

El monto a cancelar se redujo de los 9.810 millones de dólares anunciados a los 9.574 millones, debido a que entre el 19 y el 20 se diciembre se cancelaron dos vencimientos que vencían en ese momento por unos 310 millones de dólares.

La cancelación se hizo apenas el Fondo Monetario notificó a la Argentina sobre el monto de lo adeudado, que está expresado en Derechos Especiales de Giro, el valor contable que usa el organismo financiero, cuya cotización varía a diario por basarse en una canasta de monedas, indicaron.
 
Una vez confirmada la recepción de los fondos por parte del FMI, la operación fue comunicada al presidente Néstor Kirchner, quien se encuentra descansando en una residencia de El Calafate, Santa Cruz.
 
Estos vencimientos estaban previstos a saldarse en tres pagos, con vencimientos en 2006, 2007 y 2008, pero el presidente Néstor Kirchner anunció a principios de diciembre la voluntad del Gobierno de cancelarlos de una sola vez.

Con esta operación, el Fondo Monetario se embolsó el equivalente a unos 9.513 millones de dólares, que sumados a pagos de vencimientos efectuados la semana pasada completan el monto de la cancelación en un total de 9.574 millones de dólares, apuntaron.

El mercado bursátil operó con una fuerte alza y un buen volumen de negocios, a diferencia de la reacción negativa que mostró el 16 de diciembre pasado, un día después de que el presidente argentino, Néstor Kirchner, anunciase la decisión de "independizar" al país con el pago de su deuda con el FMI.

La decisión de Kirchner, criticada por la oposición y economistas neoliberales, tiene un carácter más político que económico y no reduce los altos indicadores de riesgo de inversión en el país que llevan las calificadoras internacionales, opinaron ayer expertos y agentes bursátiles.

Coincidieron además en que Argentina queda ahora "bajo la lupa" del capital extranjero, quizá más estricta que la que le aplicó el Fondo Monetario en los sucesivos acuerdos firmados desde 1956, cuando el país se afilió al organismo financiero.

"Tanto los inversores como la población van a ser jueces más duros", aseguró a emisoras de radio y televisión el experto argentino Claudio Loser, quien fue funcionario del Fondo Monetario para la región durante la década pasada.

En los últimos años, el Gobierno argentino "estuvo haciendo lo que consideraba razonable" en materia económica "mientras que ahora sus acciones quedan más a la vista de todo el mundo", apuntó.

Hugo Pantaleón, de la consultora de inversiones MC Fores, destacó a EFE que "no cambiará para nada" la situación de Argentina a los ojos de las principales calificadoras de riesgo. "Se ha dado al Fondo Monetario el carácter de acreedor privilegiado al pagarle todo al contado, mientras que otros tuvieron que aceptar quitas o quedaron afuera" de la refinanciación de la deuda en mora, remarcó al respecto.

El agente bursátil Jorge Alberti señaló a su vez que hacen falta "señales claras y tiempo para que el Gobierno gane la confianza de los inversores, que ahora más que nunca mirarán con una lupa" todos los factores políticos y económicos del país.

"Pero creo que lentamente volverá la confianza y habrá una recuperación del valor de muchos de los títulos" que se cotizan en la Bolsa de Buenos Aires, que concluyó el año pasado con ganancias del 12,2 por ciento, "bastante por debajo de lo esperado", comentó.