
Finalmente, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) decidió no impedir la compra de los USD 200 dólares mensuales autorizados por el control de cambios a quienes cobran el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) implementado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).
Por lo tanto, las casi 9 millones de personas que cobraron la ayuda de $10.000 podrán comprar dólares en las mismas condiciones que el resto de los argentinos.
El BCRA decidió encarar distintas acciones para evitar los “coleros digitales”, es decir, aquellos que compran dólares por vía electrónica para otra persona que ya consumió su exiguo cupo de USD 200 mensuales. En ese sentido, tal como consignó Infobae, el miércoles el BCRA había anticipado que sancionaría una norma para que quienes cobran el IFE queden inabilitados para acceder el mercado de cambios, a través del bloqueo de su CUIT para hacer operaciones cambiarias. Otra alternativa que se manejó fue la de que puedan comprar dólares solamente con autorización previa del BCRA, lo que en la práctica equivale a una prohibición.

Desde el BCRA se había destacado “el carácter alimentario” del IFE ante la emergencia del coronavirus, para fundamentar la restricción para comprar dólares con ese dinero. Algo similar ocurre con aquellos monotributistas o autónomos que recibieron los préstamos de $150.000 a tasa cero a través de las tarjetas de crédito.
Pero con posterioridad a esos anuncios hubo un giro en las decisiones. Ayer se reunió el Directorio del Central y decidió no aplicar ninguna restricción a los beneficiarios del IFE, basado en que para frenar a los “coleros digitales” no quería “afectar el derecho de ahorro de quienes lo hagan legítimamente”.
De este modo, quienes reciban los $10.000 podrán comprar “dólar solidario”, que hoy cerró a $97,83, ya sea para ahorrar o para venderlo en el mercado informal, que hoy cerró a $130. En este último caso, podrían hacer una diferencia de más de $3.000.
Junto con esa determinación, en sentido contrario a lo expresado el día anterior, el Banco Central estableció otra vías de control tendientes a impedir que haya “coleros digitales”. La principal es la obligación de quienes reciban más de una transferencia en dólares al mes de justificar la operación y la potestad de los bancos de rechazar la operación si la considera sospechosa. Para solicitar la justificación al cliente, podrán diferir la operación hasta las 13 horas del día siguiente al que fuera realizada.
Asimismo, el BCRA informó hoy a través de la Comunicación C87706 un listado de más de 400 personas suspendidas para comprar dólares por sospechas de que en realidad son “coleros virtuales”, es decir, que compraron divisas por encargo de un tercero. Según explicaron desde la autoridad monetaria, se trata de titulares de cuentas bancarias del banco digital Brubank. En esas cuentas, se recibió una transferencia en pesos, luego se hizo una compra de “dólar solidario” y, para completar el circuito, se transfirieron los dólares a otra cuenta.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
Por qué volvió a subir el riesgo país y qué impacto tendrá en las empresas argentinas y los números del Gobierno
Las opiniones de analistas reflejan que la recuperación depende del compromiso fiscal y la acumulación de reservas en el BCRA en un mundo aún volátil
Vacaciones, indemnizaciones y banco de horas: qué cambia tras la aprobación de la reforma laboral
La nueva ley también elimina multas por empleo no registrado y establece nuevos mecanismos para afrontar los costos de desvinculación

Las proyecciones de inflación y actividad para marzo revelan luces y sombras en el consumo
Las consultoras anticipan un panorama donde el alza de precios convive con sectores que no logran recuperar la dinámica esperada por las familias

Crisis total en una de las grandes biotecnológicas del país: quiebra, socios en guerra y denuncias por desmanejos millonarios
La disputa entre Federico Trucco y Juan Sartori expuso una interna feroz en Bioceres, la ex estrella del agro argentino que hoy está en problemas. En pleno proceso de quiebra, la compañía se desangra entre acusaciones cruzadas y un futuro incierto



