
En una semana corta por el feriado de este viernes por el Día Internacional del Trabajador, la atención del mundo financiero siguió concentrada en la posibilidad de una contraoferta por parte de los principales grupos de acreedores de la deuda, cuya evaluación por parte de las autoridades argentinas será crucial para vislumbrar el margen de mejora de la propuesta oficial, ya que los analistas consideran que ésta sería la única alternativa para evitar un default soberano.
Partiendo de ese contexto, en abril, mes completo del aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, el dólar finalizó con alzas en todas sus cotizaciones ante la acelerada expansión monetaria por parte del Gobierno para asistir a los sectores más vulnerables de la economía.
En ese sentido, el dólar solidario trepó casi un 4% para cerrar a $89,38 mientras que el dólar en el Banco Nación finalizó en $68,75.
En tanto, el tipo de cambio mayorista acumuló una suba de 3,7% en abril para cerrar a $66,84. “La política oficial se mantiene invariable y persiste con ajustes cotidianos que, si bien generan deslizamientos del dólar, lo hace con una tasa que toma distancia con los fuertes ajustes de las monedas regionales, un hecho que en algún momento puede generar modificaciones en la estrategia actual”, afirmó Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.
Asimismo, el dólar contado con liquidación (CCL) tuvo un fuerte incremento durante abril y escaló casi un 32% para llegar a los $114,65, estirando la brecha con el dólar mayorista al 71,5 por ciento.
Esa misma dirección tuvo el dólar MEP, que avanzó un 31% mensual para cerrar su cotización en $112,31 y alcanzar una brecha del 68% frente al mayorista.
En tanto, el dólar blue subió más de 40% durante abril, donde tuvo un pico histórico intradiario de $120 por unidad, y cerró el mes en 117 pesos.
Esta semana la Comisión Nacional de Valores (CNV) dispuso el martes que los Fondos Comunes de Inversión (FCI) en pesos deberán invertir, al menos, el 75% de su patrimonio en instrumentos financieros y valores negociables emitidos en la Argentina y, exclusivamente, en moneda nacional. La medida buscó aquietar el mercado de compra y venta de dólar bursátil, tanto a través de operaciones con acciones -CCL- como de títulos de la deuda pública que cotizan pesos y dólares, MEP o Bolsa.
A esta medida se suma la serie de acciones tomadas por el Gobierno, cuando la CNV fijó un límite del 25% para la tenencia de dólares tanto de los Fondos Comunes de Inversión nominados en pesos como de los nominados en dólares que hayan emitido cuota partes en pesos.
Ese mismo día el Banco Central fijó un aumento para la tasa de pases –del 11,4% actual al 15,2%– y resolvió que los fondos "T+0″ o money market –aquellos que pagan interés pero que pueden ser retirados en cualquier momento– no tengan encajes, lo que permitiría a los bancos ofrecer una mayor remuneración de esos depósitos y desalentar la compra de dólar.
La autoridad monetaria también dispuso ayer que las empresas que accedan a líneas de créditos con tasas subsidiadas y aquellas que realicen operaciones de compra venta de títulos valores con liquidación en moneda extranjera tendrán que pedirle autorización para acceder al Mercado Único y Libre de Cambios para la adquisición de divisas.
El Merval tuvo un rebote medido en pesos y las acciones aumentaron hasta un 65%
Afectado por la suba del dólar Contado con Liqui, el Merval registró en abril una ganancia del 34,2% medida en pesos, con acciones líderes que treparon hasta 69,6 por ciento.
No obstante, esa recuperación si se mide en dólares fue mucho menor: apenas un avance del 1,8%.
El rebote de la bolsa porteña estuvo acompañado de un mejor clima en los mercados internacionales dada la progresiva flexibilización de las restricciones que afectan a las principales economías del mundo.

En ese marco, las acciones que más se destacaron fueron las de Comercial de Plata (+69,6%); Holcim (+59,8%), Aluar (+56,2%); Ternium (51,1%), y Cablevisión (+54,7%).
Acciones argentinas en Wall Street
A pesar del feriado local, las acciones de empresas argentinas volvieron a sufrir este viernes los vaivenes del mercado global. Los papeles de la empresa de agronegocios Cresud encabezaron las pérdidas en una rueda en el que los principales índices del mundo se caen debido a las amenazas del presidente de los Estados Unidos de establecer tarifas a las importaciones proveniente de China como represalia por la pandemia de coronavirus Covid-19.
Malos resultados presentados por empresas americanas colaboran con el mal tono de los activos de todo el mundo.
Con bajas que llegaron a superar 9%, prácticamente todas las empresas argentinas se sumaban a las pérdidas globales. Así, IRSA cayó 9,6%; banco Supervielle, -8,9% y Central Puerto y Corporación América, 8,6 por ciento. YPF no se quedaba atrás, con una caída del 7,8%.
En tanto, durante abril, las ADRs de empresas argentinas cayeron hasta un 25,5%, encabezadas por los papeles de Telecom Argentina. Completaron el podio las acciones de Ternium (-14,2%) e IRSA Propiedades Comerciales con un retroceso de 11,8%.
El riesgo país cerró abril en baja
El riesgo país argentino que mide la banca J.P Morgan acumuló en el mes un descenso de 385 puntos básicos hasta cerrar abril en 3499. Sin embargo, el índice que mide la sobre tasa que deben pagar los países por endeudarse en el mercado internacional tuvo un pico en el que llegó a anotar 4068 unidades el 26 de abril.
Asimismo, registró un hecho inédito el jueves al marcar un fuerte descenso que dejó sorprendido al mercado. En las primeras operaciones del día, el riesgo país de la Argentina caía 600 puntos básicos, para después achicar la baja a 500 unidades. Algunos llegaron a preguntarse si se había filtrado alguna información esperanzadora respecto de la renegociación de la deuda soberana. Pero la explicación era otra.
A medida que avanzaba la rueda, nada cerraba. Los bonos argentinos que cotizan en el exterior caían entre 3% y 4%, incluso la tasa de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos retrocedía levemente. Es decir, el spread que mide al riesgo país –la diferencia entre los rendimientos de bonos argentinos y estadounidenses– se ensanchaba, pero el indicador bajaba.
Pasó de cotizar en torno a los 4.050 puntos el miércoles a arrancar el jueves en las 3.400 unidades, antes de trepar hasta rozar las 3.500. A las pocas horas, los operadores y analistas ya directamente no lo miraban.
Pero según explicaron fuentes del mercado, lo que sucedió es que tuvo lugar un “rebalanceo” de la cartera de bonos que utiliza JP Morgan para calcular el “Embi+ Argentina”. Por la cercanía del vencimiento del bono Global 2021, ese papel fue eliminado y el cálculo cambió. De ahí que, ahora, esté en un nuevo nivel.
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