
Los operadores del mercado local miraban esta mañana sin dar crédito a sus ojos. En las primeras operaciones del mercado, el riesgo país de la Argentina caía 600 puntos básicos, para después achicar la baja a 500 unidades. Algunos llegaron a preguntarse si se había filtrado alguna información esperanzadora respecto de la renegociación de la deuda soberana. Pero la explicación era otra.
A medida que avanzaba la rueda, nada cerraba. Los bonos argentinos que cotizan en el exterior caían entre 3% y 4%, incluso la tasa de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos retrocedía levemente. Es decir, el spread que mide al riesgo país –la diferencia entre los rendimientos de bonos argentinos y estadounidenses– se ensanchaba, pero el indicador bajaba.
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Pasó de cotizar en torno a los 4.050 puntos el miércoles a arrancar el jueves en las 3.400 unidades, antes de trepar hasta rozar las 3.500. A las pocas horas, los operadores y analistas ya directamente no lo miraban.
“Eso tiene que estar mal, los bonos están bajando. No nos informaron cuál es el problema, pero no refleja lo que pasa. Es un indicador, no es el mercado”, dijo Santiago López Alfaro de Delphos Investment,
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Pero el cambio en el nivel de riesgo país llegó para quedarse, según pudo averiguar Infobae en conversación con fuentes con conocimiento del funcionamiento del indicador.
Según explicaron hoy tuvo lugar un “rebalanceo” de la cartera de bonos que utiliza JP Morgan para calcular el “Embi+ Argentina”. Por la cercanía del vencimiento del bono Global 2021, ese papel fue eliminado y el cálculo cambió. De ahí que, ahora, esté en un nuevo nivel.
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Desde un fondo común de inversión, mientras tanto, hicieron llegar a este medio un mensaje que explicaba la situación a los operadores. “La compresión se debe un technicality, salida del Argentina 2021 del indice (bonos que maduran en los próximos 13 meses salen del calculo). Con la curva invertida la salida de bonos cortos del calculo contribuye al rally del indice”, decía.
Voceros de JP Morgan se negaron a hacer comentarios o explicar la metodología del índice que la empresa provee sólo a clientes.
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¿Qué mide el riesgo país?
El riesgo país o “Embi+” es un indicador de riesgo. A grandes rasgos, mide el diferencial de rendimientos entre los bonos del Tesoro de los Estados Unidos, considerados los de menor riesgo, y el de otros países. Sin embargo, el cálculo no es lineal. Para estimarlo se usan carteras de bonos con vencimientos en distintos plazos. Y, en base a las tasas de esos papeles, se elabora el indicador.
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“El Embi+ está calculado en base a un subconjunto de bonos, sólo los regidos por ley internacional y con duration (plazo) a más de dos años”, dijo Juan Manuel Pazos de TPCG. “Generalmente indica lo que pasa en el mercado, pero cuando la curva de rendimientos es muy rara, puede tener este tipo de movimientos”, dijo.
Al usar distintos bonos, tiene que tener en cuenta la tasa de cada uno de ellos. A esas tasas diferentes para bonos con distinta fecha de vencimiento la llaman “curva de rendimientos" en la jerga del mercado.
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Así, por ejemplo, si un bono argentino baja de precio su tasa de rendimiento sube. Esto es porque, asumiendo que se paga, la deuda a cancelar es siempre la misma por lo que un precio de mercado más barato implica un mejor resultado futuro, una mejor tasa, un mayor rendimiento.
Claro que en el mercado financiero un mayor rendimiento suele ser señal de mayor riesgo. Así, por ejemplo, mientras que un bono del Tesoro de los Estados Unidos pagaba hoy algo más del 0,6% anual, hay bonos argentinos que a los precios actuales ofrecen tasas de más del 60%. Una irrealidad, más señal de que el mercado no cree que se va a pagar que un rendimiento atractivo.
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El indicador es una buena forma de comparar peras con manzanas. A los traders de renta fija -los que operan con bonos- les sirve ver variaciones del riesgo país de distintos mercados para detectar oportunidades de mover sus apuestas de un país a otro, encontrar títulos que deberían subir más de precio para ponerse a tono con ese indicador o hacer hipótesis de rumbos en los que se a dirigir en el futuro el índice para marcar puntos de entrada y de salida deseados de una inversión.
Para los países emisores, mientras tanto, es una medida de que tanto acceso tienen al mercado de deuda en caso de necesitarlo. Pero una vez que alcanzó cierto umbral, uno que impida salir a colocar deuda, las variaciones extra ya no dan mucha información.
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“A este nivel, al riesgo país yo ya no lo uso”, dijo Mariano Marcó del Pont de Silvercloud Advisors. “Lo que miro ahora son los precios de los bonos y a los seguros contra default”, agregó.
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