El bono Dual fue considerado por el gobierno como excepcional, por tratarse de un título en pesos ajustado por la cotización del dólar.
El bono Dual fue considerado por el gobierno como excepcional, por tratarse de un título en pesos ajustado por la cotización del dólar.

Luego de varias horas cargadas de incertidumbre, finalmente el ministerio de Economía salió a explicar cómo seguirá la estrategia en relación a la deuda en moneda local. A través de un comunicado, buscó dejar en claro que el “reperfilamiento” del bono Dual es un caso excepcional por sus características, por lo que los títulos emitidos en moneda local se seguirán pagando con normalidad. Claro que después de tantas idas y vueltas, los inversores no se terminan de convencer de que realmente el Gobierno saldrá a poner los pesos que sean necesarios si no se consigue el financiamiento suficiente en el mercado local.

La postergación del pago por seis meses del bono Dual ratificó lo que había declarado el Presidente Alberto Fernández el fin de semana: “Ni loco vamos a salir a emitir pesos para pagarle a los acreedores”. Y así fue. Desde Economía tuvieron duros conceptos a lo que consideraron una postura agresiva de los fondos internacionales que tenían la mayor parte del título. Así comenzó a preparar el terreno para la pelea de fondo: la reestructuración de deuda soberana. Templeton y BlackRock eran algunos de los principales fondos internacionales poseedores de este título dollar linked.

Los inversores no quedaron convencidos ni mucho menos respecto a la futura estrategia del Gobierno con la deuda en pesos. Si no consigue financiamiento para los próximos vencimientos, ¿optará por pagar o habrá un nuevo reperfilamiento?

La explicación por lo que se optó por no pagar el AF20 (tal la denominación del bono Dual) no convenció al mercado. Según Economía, el título debe ser tratado como el resto de la deuda en moneda extranjera, ya que el 97% de los inversores lo suscribió en dólares en julio de 2018. Además, su cotización estaba atada a la evolución del dólar. A pesar de estas consideraciones, el Tesoro debía efectuar el jueves la liquidación del capital y los intereses en pesos.

Más allá de las explicaciones que dio el ministro de Economía, Martín Guzmán, en el mercado quedó un sabor muy amargo. Critican la falta de diálogo con los inversores que muestra la actual administración y sostienen que esto puede jugar en contra de la próxima reestructuración de deuda. Se dieron dos pasos en falso que sólo aumentaron la incertidumbre. La semana pasada se consiguió canjear apenas el 10% del vencimiento del bono Dual por nuevos títulos. Y esta semana ante la falta de interés se declaró desierta la licitación de tres títulos. “Con un poco de diálogo y escuchando la postura de los bonistas se podrían haber evitado ambos episodios”, razonaba ayer por la tarde uno de los principales operadores de títulos locales.

Más vencimientos en pesos

Por delante hay vencimientos millonarios en pesos, unos $ 400.000 millones hasta fines de abril, incluyendo $ 110.000 millones de Boncer y otros $ 30.000 de Bogato, entre otros títulos que hay que pagar en moneda local. Pero tantas desprolijidades acumuladas en los últimos días despiertan dudas sobre lo que se terminará haciendo. Será clave, en todo caso, mantener aceitado el mercado de deuda en pesos, un camino que el Tesoro había empezado a recorrer desde fin de año.

Además de las Lebad que colocará hoy el Tesoro, también se anunciaron otras colocaciones en moneda local lo cual representa una noticia tranquilizadora. La ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, anunció la emisión de nuevas letras en pesos por una cifra no menor a $ 2.000 millones, lo que sugiere que el mercado continuará líquido, aunque se trata de otro emisor.

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