El incipiente proceso de recuperación cíclica de la industria se interrumpió. En el corto plazo, las expectativas están puestas en los anuncios de política de la nueva administración de gobierno
El incipiente proceso de recuperación cíclica de la industria se interrumpió. En el corto plazo, las expectativas están puestas en los anuncios de política de la nueva administración de gobierno

En octubre, de acuerdo con información preliminar, la producción industrial mostró un retroceso interanual de 3,2% -algo más marcado que en meses previos-, en tanto que respecto de setiembre último se observó una caída en términos desestacionalizados de 0,4%, similar a la del mes anterior. A su vez, en los primeros diez meses del año la actividad fabril acumuló un retroceso de 5,6% en la comparación con similar período del año previo.

En perspectiva, con un proceso de recuperación industrial cíclica que avanzaba con debilidad y se vio interrumpido en el proceso post elecciones primarias, las expectativas de corto plazo se centran en las definiciones de política económica que realizará la nueva gestión.

Para la industria, en particular, la expectativa está puesta en el tratamiento de aspectos impositivos –y cuestiones fiscales en general-, y el sendero por el que transitarán las tasas de interés y el crédito de acuerdo a las resoluciones que se tomen en materia monetaria.

Al mismo tiempo, los aspectos de la política cambiaria y de comercio exterior también resultan de relevancia, en particular los vínculos con el Mercosur y el potencial desarrollo de nuevos acuerdos comerciales. En el nuevo ciclo de gobierno, exportaciones e inversiones deberían resultar los motores del crecimiento industrial, de modo de mejorar el acceso a las divisas y sentar las bases para un crecimiento sostenible de largo plazo.

En perspectiva, con un proceso de recuperación industrial cíclica que avanzaba con debilidad y se vio interrumpido en el proceso post elecciones primarias, las expectativas de corto plazo se centran en las definiciones de política económica que realizará la nueva gestión

En cuanto al desempeño de las ramas de actividad, en los primeros diez meses del año, la producción de alimentos y bebidas sostiene su liderazgo en el ranking de crecimiento al avanzar 1,5% en la comparación interanual a partir del aporte de la producción de alimentos. Las restantes ramas muestran una contracción de la producción, comenzando con la refinación de petróleo que acumula un ligero retroceso (0,3%) en el período enero – octubre y siguiendo con la fabricación de insumos textiles 1,2%; la metalmecánica 4,3%; y de celulosa y papel 5,5%. La producción de minerales no metálicos bajó 5,7%, mientras que los despachos de cigarrillos lo hicieron 6,3%; la siderúrgica 7% y la elaboración de químicos y plásticos 8%. Mientras que la producción automotriz recortó su caída interanual hasta 33,7 por ciento.

Como se mencionara, el único sector que acumula crecimiento en los primeros 10 meses del año fue el de alimentos y bebidas. La rama registró en octubre un nuevo avance interanual, acumulando un semestre de mejoras a partir del aporte de la producción de harinas, aceites y las faenas vacuna, porcina y aviar. En el caso de las bebidas, en los primeros diez meses el mejor desempeño lo han tenido los despachos de vino que acumulan un moderado avance interanual.

El único sector que acumula crecimiento en los primero diez meses del año el de alimentos y bebidas. La rama registró en octubre un nuevo avance interanual, acumulando un semestre de mejoras a partir del aporte de la producción de harinas, aceites y las faenas vacuna, porcina y aviar

En el otro extremo de sectores, en octubre, la producción de vehículos volvió a mostrar un retroceso interanual, al tiempo que el bloque viene recortando su ritmo de caída en el acumulado, lo que volverá a observarse en noviembre y diciembre. Las ventas mayoristas, los patentamientos y las exportaciones volvieron a registrar caídas en el mes.

Relación con Brasil

Desde Brasil se tiene una mejora de las expectativas de crecimiento industrial aún cuando transitoriamente la confianza en la industria muestra un deterioro.

Precisamente, la medición de la confianza en la industria mostró en octubre un nuevo retroceso tanto en la percepción de la situación actual como de las expectativas futuras, mientras que el relevamiento de expectativas que realiza el Banco Central de Brasil da cuenta para la industria que la caída esperada para 2019 se estabilizó en 0,68% y el crecimiento para 2020 avanza hasta 2,3 por ciento.

El relevamiento de expectativas que realiza el Banco Central de Brasil da cuenta para la industria que la caída esperada para 2019 se estabilizó en 0,68% y el crecimiento para 2020 avanza hasta 2,3 por ciento

A la luz del reciente desliz del tipo de cambio en relación al dólar que desde comienzos de noviembre acumula un ligero 4,5%, merece recordarse que los flujos de comercio entre ambos países se encuentran fundamentalmente determinados por la evolución de los niveles de actividad de los socios, antes que por la evolución del tipo de cambio real bilateral. De este modo, es poco lo que puede esperarse en materia de reversión de flujos de comercio a partir de la referida devaluación del Real brasileño.

Ciclo Económico

Como se mencionara previamente, la producción industrial ajustada por estacionalidad retrocedió en octubre 0,4% respecto a septiembre, encadenando dos meses de caída. El nivel de actividad ajustado por estacionalidad ha retrocedido hasta los niveles de diciembre pasado, interrumpiendo la recuperación cíclica de la industria. En el mes se han deteriorado los indicadores que permiten anticipar una reversión de la fase industrial, Incluyendo al índice de difusión de la recuperación.

En el mes se han deteriorado los indicadores que permiten anticipar una reversión de la fase industrial, Incluyendo al índice de difusión de la recuperación

En perspectiva hacia los próximos meses, las expectativas se centran en las definiciones de política económica que realizará la nueva gestión. Para la industria en particular la expectativa esta puesta en el tratamiento de aspectos impositivos –y cuestiones fiscales en general-, y el sendero por el que transitarán las tasas de interés y el crédito de acuerdo a las resoluciones que se tomen en materia monetaria. Al mismo tiempo, los aspectos de la política cambiaria y el comercio exterior también resultan de relevancia. En el nuevo ciclo de gobierno, exportaciones e inversiones deberían resultar los motores del crecimiento.

* El autor es economista de Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas. Esta nota es una anticipo de la publicación Indicadores de Coyuntura N° 615 que elabora FIEL

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