Los observadores políticos en la capital norteamericana fundamentos los escenarios para la Argentina
Los observadores políticos en la capital norteamericana fundamentos los escenarios para la Argentina

Más allá de los pronósticos, los observadores políticos en la capital norteamericana coinciden en que el mejor resultado de derrota para el gobierno de Mauricio Macri, si hoy llegara a perder en las PASO, es quedar a una diferencia de no más de 3 o 4 puntos de Alberto Fernández. Y que el candidato de Cristina  Kirchner no se acerque al 40% de los votos.  Creen que sería una caída remontable en octubre. Cualquier otro resultado, advierten, podría marcar "un punto de inflexión" para el futuro de la Argentina.

En esos términos evalúan el escenario los expertos en Washington, donde es común que todo lo que resuene a kirchnerismo sea visto como sinónimo del populismo más demagógico e irresponsable. Los efectos del voto,  alertan, podrían impactar en las expectativas económicas tan pronto como unas pocas horas después del cierre de la votación y tener consecuencias directas en octubre. "Si gana Alberto Fernández por un margen decisivo, eso podría provocar una reacción negativa en los mercados que, paradójicamente, ayudaría al mismo Fernández", dijo a Infobae Benjamín Gedan, especialista en América Latina y director del Argentina Project en el Wilson Center de Washington.

"No sabemos qué futuro tiene la Argentina", confió en off the record otro experto de la capital norteamericana. "Es posible que vaya hacia el pasado, y eso llevaría a otra crisis económica quizá muy pronto", sostuvo. Si ese el caso, agregó, "la reacción del mundo va a ser muy contundente".

No sabemos qué futuro tiene la Argentina, confió en off the record un experto de la capital norteamericana

En la hipótesis menos sombría de una derrota leve del Gobierno, el resultado podría provocar "un efecto susto", como lo describió el mismo analista siempre en off, para poder hablar con total franqueza. Y ese
temor, completó, podría a su vez sacudir a los electores "del medio", extremar la polarización y convertir a las generales de octubre en un virtual ballotage.

En ese caso la relativa calma cambiaria de los últimos meses se extendería en el período post PASO, y las variables de la economía podrían jugar a favor del Gobierno. Sobre ese filo sumamente angosto se manejan las expectativas en esta capital.

Vistas así, las internas partidarias no definen nada, pero son cruciales. ¿Qué tanto? "Decisivas", expresó Daniel Kerner, responsable para América latina del Eurasia Group. "Primero, porque vamos a tener un panorama muy claro de donde están las preferencias de los votantes. Pero más importante, porque el resultado va a tener impacto sobre la dinámica política y económica hacia octubre, ya que va a determinar como se comporten los candidatos, electores y, crucialmente, el mercado".

En Wall Street muchos creen que las internas partidarias no definen nada, pero las ven hoy como  cruciales (Getty Images)
En Wall Street muchos creen que las internas partidarias no definen nada, pero las ven hoy como  cruciales (Getty Images)

Los analistas en esta capital coinciden en que el mercado será un actor central en el período que se abre a partir del lunes. Algo así como el gran elector. Y ese elector espera que si Macri pierde, la derrota sea leve. El peor escenario tiene a  Alberto Fernández cerca del 42%. "Estaría muy cerca de poder ganar en primera vuelta en octubre", consideró Kerner. "Macri perdería fuerza, probablemente el mercado reaccionaría mal y eso lo debilitaría aún más", afirmó.

Gedan recordó que, sin embargo, "en 2015, antes de ganar las elecciones, Macri había perdido las PASO por 8 puntos". Más que el resultado de las internas, opina que lo relevante tras esta elección será la evolución de la economía en los dos meses siguientes. "Si los votantes piensan que la economía se está recuperando, no van a recurrir a una oposición que ofrece una alternativa dramáticamente distinta", observó.

Muchos creen que lo relevante tras esta elección será la evolución de la economía en los dos meses siguientes

¿'Por qué poner en riesgo la relación con el FMI y con los mercados cuando los brotes verdes finalmente están saliendo?", se preguntó el experto del Wilson Center.

Vistos desde la capital norteamericana, Macri y Alberto Fernández representan modelos de conducción económica muy distintos, casi antagónicos. Pero el candidato de Cristina, opinan algunos analistas, no va
a tener margen para un dar un golpe de timón muy drástico si gana en octubre. "La situación es muy endeble y no hay recursos para innovar demasiado", explicó Kerner. Además, "los inversores no le van a dar el beneficio de la duda, por lo que heredaría una situación complicada", agregó.

En ese combo de visiones diferentes entra la relación con el Fondo Monetario.

Otra coincidencia entre los observadores en Washington es que el próximo gobierno, del signo que sea, muy posiblemente va a tener que encarar una revisión del acuerdo stand-by firmado el año pasado. "Seguramente va a haber una negociación", dijo un experto consultado por Infobae. El objetivo sería ganar tiempo y oxígeno antes de que la Argentina tenga que empezar a devolverle al FMI los USD 57.000 millones que le habrá prestado.

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