El promedio de los alimentos se encareció el último año un 50% por efecto de la devaluación del peso
El promedio de los alimentos se encareció el último año un 50% por efecto de la devaluación del peso

El 2018 fue  un año negativo para el conjunto de la economía familiar, porque en general, salvo algunas excepciones, los ingresos aumentaron muy por debajo de la tasa media de inflación que el Indec midió en 47,6% entre los extremos del ejercicio.

Además, la persistencia de los ajustes tarifarios, aunque con algunos rezagos, por la intención del Gobierno de atenuar los efectos de la escalada del tipo de cambio desde fines de abril sobre todos los precios de la economía, determinó que las alzas en el transporte público de pasajeros, como en el resto de los servicios públicos básicos, como electricidad, gas y agua, llevaron a un cambio en la asignación mensual del presupuesto de los hogares, y a la reducción de las cantidades demandadas.

De ahí que desde que el Indec reestructuró la canasta de consumo que utiliza para el cálculo de la variación del promedio de precios de bienes y servicios, en 2016, surgieron cambios en las proporciones que cada familia debió asignar del total de sus ingresos mensuales, que, según la Dirección General de Estadística y Censos de CABA, fue a fines de 2018 de unos $31.000 para no caer debajo del umbral de pobreza y sube a un rango de $40.000 a $125.000 para el sector medio de los hogares formado por 2 adultos y 2 menores.

Desde diciembre de 2016 hasta igual mes de 2018, los mayores cambios en la estructura de gastos, determinados exclusivamente por efecto de las variaciones de los precios, se observaron en Indumentaria: pasó de 9,9% a 8,3% del total; Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles para el hogar subió de 9,5% a 11,7%; y Transporte pasó de 11% a 12 por ciento.

Desde 2016 hasta hoy, los mayores cambios en la estructura de gastos, determinados exclusivamente por efecto de las variaciones de los precios, se observaron en Indumentaria: bajó de 9,9% a 8,3% del total; Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles para el hogar subió de 9,5% a 11,7%; y Transporte pasó de 11% a 12 por ciento

Fue  el período en el que el Gobierno concentró la política de corrección, o al menos de recorte de las grandes brechas que recibió del gobierno anterior entre el costo de producción y distribución de los servicios, que se solventaba con subsidios que aumentaban el gasto público y alimentaban la inflación, a través de la emisión de pesos para financiar el consecuente desequilibrio de las finanzas públicas.

Visión retrospectiva

Pero en una visión retrospectiva de más largo alcance, como la comparación con la anterior muestra de gasto promedio de los hogares, que el Indec hizo para el año 1996/97, en el último período de crecimiento relativamente sostenido de la actividad agregada, se observa variaciones más atenuadas, en incluso en una proporción notablemente inferior a la percepción que manifiestan muchos usuarios y representantes de consumidores.

El caso que aparece como más notorio es el rubro Transporte que como se dijo ahora representa un 12% del gasto total del hogar, similar a la proporción  que registraba 21 años antes. También habría disminuido el presupuesto para Comunicaciones, de 3,2% a 2,9% del total.

El gasto en Transporte representa 12% del gasto total del hogar, similar a la proporción  que registraba 21 años antes

En cambio, en Alimentos y bebidas ahora se destina el 29,6% de los ingresos para consumo, 1,6 puntos porcentuales más que en 1996/97; creció aún más la porción destinada a servicios para la Salud, pasó de 7,6% a 9,2% del total; y el agregado de Recreación, cultura y educación se elevó de 8,6% a 9,2% del gasto total.

Mientras que Bienes y servicios varios declinó su participación de 6,1% a 2,7% del presupuesto total, principalmente por el efecto de cambio de hábito de consumo más saludable que llevó a reducir la compra de cigarrillos y tabaco.

Nuevo relevamiento de Gasto e Ingresos de los Hogares

Ahora cabrá esperar casi un año para que el Indec difunda los primeros resultados del relevamiento que acaba de concluir sobre cómo gastaron las familias argentinas sus presupuestos en cada mes desde octubre de 2017 a diciembre de 2018, porque será la base de una nueva estructura de ponderadores para estimar la inflación, probablemente hacia el año próximo o siguiente.

Destaca el organismo que "la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) es la única encuesta que permite tomar la fotografía completa de los hogares argentinos mediante el relevamiento de sus ingresos y sus gastos. Sus resultados muestran la estructura social y económica del país, contribuyendo así a la planificación de políticas públicas".

La ENGHo relevó a 45.000 hogares, ubicados en centros urbanos de 2.000 habitantes y más de todo el país, que se considera representan la diversidad  regional y socioeconómica de la Argentina.

Se llevó a cabo desde octubre de 2017 hasta diciembre de 2018, para observar la variación de los hábitos de consumo según las distintas épocas del año.

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