Por la crisis en Turquía se espera un posible contagio en otros mercados emergentes (AFP)
Por la crisis en Turquía se espera un posible contagio en otros mercados emergentes (AFP)

Luego de que el vienes la cotización del dólar quedara a pocos centavos de los $ 0, la moneda argentina arrancará la semana bajo una mayor presión por el desplome de la lira turca, que provoca un empeoramiento de la percepción general de los mercados emergentes.

"La lira turca arrancó con una depreciación adicional de un 9%; continúa todavía débil en un escenario irresuelto, entonces sigue el contagio con el resto de las monedas", explica el analista Alejandro Bianchi, de InvertirOnline.

Esto va a provocar mayor aversión al riesgo de los inversores en la economía argentina

"El peso va a tener un poco de presión hacia la depreciación. Pero nosotros hemos devaluado más que nuestros socios comerciales y, en este nivel, cuando mirás el tipo de cambio de convertibilidad ajustado por la bola de Lebacs marca un valor más alto para el tipo de cambio objetivo, más de $33 o $34,  pero de continuar la tendencia actual que viene teniendo y la reducción de este tipo de cambio de convertibilidad ajustado cercano a los $31 empieza a haber menos presión de oportunidad de devaluación adicional", agregó.

En la región, además, hay otros factores externos que afectarán a sus monedas como el aumento de las dudas sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y las elecciones en Brasil.

La devaluación de la lira turca puso en vilo a los mercados financieros.
La devaluación de la lira turca puso en vilo a los mercados financieros.

"Todo esto provoca a nivel mundial una aversión al riesgo. La gente teme que lo que está pasando en Turquía pase en otros países emergentes. Cuando aumenta la incertidumbre los inversores internacionales salen de los mercados emergentes. Esto va a provocar mayor aversión al riesgo de los inversores en la economía argentina", explicó el analista financiero Luis Palma Cané, de Fimades, en declaraciones a radio Mitre.

Turquía anunció el lunes una serie de medidas para frenar el hundimiento de su moneda, en un contexto de tensiones con Estados Unidos y de desconfianza de los mercados hacia el presidente Recep Tayyip Erdogan, que denuncia un "complot". El banco central turco revisó los índices de reservas obligatorias para los bancos, con el objetivo de evitar cualquier problema de liquidez, e indicó que se aportaría al sistema financiero unos 10.000 millones de liras, USD 6.000 millones y el equivalente a 3.000 millones en oro de liquidez.

Los mercados exhortan al Banco Central a aumentar más las tasas de interés para defender la lira y controlar la inflación. Sin embargo, en el comunicado del lunes, el Banco Central no mencionó las tasas de interés, a cuyo aumento Erdogan se opone. El aumento de las tasas de interés es "un instrumento de explotación que hace a los pobres más pobres y a los ricos más ricos", dijo Erdogan. "El rechazo de Erdogan de aumentar las tasas sugiere que la situación no se calmará a corto plazo", dijo Konstantinos Anthis, analista del grupo ADS Securities.

"Es una situación de una economía totalmente desequilibrada. Lo que uno tiene que preguntarse es por qué le tocó a Turquía. Hay razones económicas, de política interna y geopolítica externa. La economía turca tiene una caída en el nivel de actividad muy profunda, un desempleo creciente, una inflación creciente, déficit en cuenta corriente, creciente deuda externa, déficit fiscal creciente y tasas subsidiadas. La semana pasada Donald Trump empezó con sanciones a dos ministros turcos congelándoles los activos en los Estados Unidos. La cereza del postre fue el tuit de Trump diciendo que debido al conflicto con Turquía había dado instrucciones para duplicar aranceles a la importación de acero y aluminio de Turquía", explicó el analista.

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