Chistine Lagarde, directora del FMI (AP)
Chistine Lagarde, directora del FMI (AP)

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que la economía argentina va a crecer un 2% en el año, acompañada por una inflación del 19%, por arriba de la meta oficial del 15 por ciento.

La nueva estimación incluida en el Panorama Económico Mundial (WEO, por sus siglas en inglés) para el crecimiento económico, que se presenta en la previa de la Asamblea Anual de Primavera del organismo es medio punto porcentual menos que la cifra que el organismo dio a conocer a principios de este año. El aumento de precios esperado por el FMI se encuentra más cerca de la inflación proyectada por economistas privados que la meta oficial.

El recálculo a la baja de la tasa de crecimiento se explica principalmente por el efecto de la sequía en la producción agrícola, y el efecto de los  ajustes necesarios "en el plano fiscal y monetario para mejorar la sostenibilidad de las finanzas públicas y reducir la elevada inflación".

La dirección a la baja que esos factores causan se contrarresta con la revisión al alza del crecimiento del PBI de Brasil por parte del Fondo, que compensa el impacto negativo de esta sequía.

Persiste el ciclo largo de crecimiento de la economía mundial, pero el FMI alerta por un próximo cambio de tendencia

El capítulo Argentina

De cara a 2019, el ente presidido por Christine Lagarde, que hoy comienza su asamblea con el Banco Mundial en Washington, es optimista con respecto a la Argentina, ya que confía en una progresiva recuperación de la economía que tendería a crecer 3,3% en el mediano plazo.

Los datos se dieron a conocer en el marco del inicio de sesiones de la Asamblea de primavera entre el FMI y el Banco Mundial
Los datos se dieron a conocer en el marco del inicio de sesiones de la Asamblea de primavera entre el FMI y el Banco Mundial

El razonamiento principal detrás de esa expectativa está relacionado con las reformas aprobadas a fin del año pasado. El FMI considera que esas reformas demuestran una intención de implementar disciplina fiscal y van a ayudar a reducir los grandes desequilibrios que se presentan en el sistema de jubilaciones, y a comenzar una gradual reducción en los efectos distorsivos de las altas tasas impositivas.

Como dato positivo, el FMI proyecta una caída en la tasa de desempleo, se reduciría en 0,4 puntos porcentuales este año respecto del anterior, al ubicarse en 8%, y proyecta que seguirá descendiendo a 7,5% en 2019.

El FMI proyectó una sostenida reducción de la tasa de desempleo

El Fondo también incluye una serie de advertencias tanto en materias monetarias como fiscales, mencionando a Argentina y Turquía como países donde la inflación sigue siendo por arriba de los objetivos de los Bancos Centrales, por lo cual "se requiere una posición monetaria ajustada para mantener las expectativas ancladas".

El reporte del FMI destaca la situación monetaria y fiscal del país
El reporte del FMI destaca la situación monetaria y fiscal del país

Por el lado fiscal, los técnicos del organismo consideran necesario "cortes adicionales en gasto primario para alcanzar las metas de déficit primarios y dar más espacio para reducir las cargas impositivas.

Los economistas del FMI sostienen que “en la Argentina es necesaria una orientación restrictiva de la política monetaria a fin de mantener ancladas las expectativas ” y que “habrá que aplicar nuevos recortes al gasto primario para alcanzar los objetivos de déficit primario una reducción gradual de los impuestos altos y distorsivos”

También esperan un agravamiento en el déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos con el resto del mundo. El organismo estima un desequilibrio equivalente a 5,1% del PBI para el año en curso, y subiría a 5,5% en 2019.

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