La patada voladora de Ávila a Gualtieri que Mastrángelo debió revisar en el VAR para sacar la roja en Rosario Central-Estudiantes de Río Cuarto

El defensor del Canalla impactó con fuerza sobre el hombro del arquero visitante

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Rosario Central se impuso por 2-0 ante Estudiantes de Río Cuarto pero no le alcanzó para ser campeón en un partido que formó parte de la definición de la Tabla Anual. El triunfo podía asegurarle el título al Canalla siempre que Boca Juniors y Argentinos Juniors no lograran victorias en sus respectivos encuentros, disputados en simultáneo, aunque el Xeneize ganó en la última acción y arruinó las esperanzas de los rosarinos. Julián Fernández y Emanuel Coronel marcaron los goles del equipo local en el Gigante de Arroyito en una jornada atravesada por la tensión de la pelea por la consagración.

Una jugada por demás particular sucedió a los 72 minutos, cuando Gastón Ávila fue expulsado tras una patada voladora que impactó directamente en el hombro del arquero Francisco Gualtieri. El defensor de Rosario Central intentó anticipar un centro enviado desde la banda derecha luego de un tiro libre, pero elevó ampliamente la pierna y chocó con fuerza contra el rival. El arquero quedó tendido en el césped con claros gestos de dolor, después de recibir los tapones de los botines del jugador.

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A pesar de la brutalidad, la acción generó confusión para el árbitro: Hernán Mastrángelo debió recurrir a la revisión de la jugada. En principio, el juez había interpretado que la infracción cometida por Ávila merecía una tarjeta amarilla. La decisión cambió cuando el VAR, encabezado por Héctor Paletta, detectó un posible error claro y manifiesto en la valoración disciplinaria y recomendó una revisión en campo.

Gastón Ávila vio la tarjeta roja en el cruce entre Rosario Central y Estudiantes de Río Cuarto
Gastón Ávila vio la tarjeta roja en el cruce entre Rosario Central y Estudiantes de Río Cuarto

Mastrángelo volvió a observar la secuencia a través de distintas imágenes y ángulos de cámara. Tras ese análisis, anuló la amonestación inicial y mostró la tarjeta roja directa al defensor. La sanción se apoyó en la intensidad del golpe, la velocidad de la entrada, el punto de contacto, la altura de la pierna y el riesgo que la jugada implicó para la integridad física de Gualtieri.

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La expulsión de Ávila fue acertada porque el contacto contra el arquero excedió una disputa normal por el balón y encuadró en una acción con uso de fuerza excesiva. El defensor levantó la pierna hacia la zona donde descendía la pelota, pero terminó golpeando con sus botines el hombro de Gualtieri. La revisión del VAR permitió corregir la sanción inicial y aplicar una roja directa ante una falta que dejó al rival visiblemente afectado.

La Regla 12 del reglamento de la International Football Association Board (IFAB) establece que una falta con contacto físico debe castigarse con tiro libre directo. La norma diferencia las acciones imprudentes, temerarias y aquellas cometidas con uso de fuerza excesiva. La última categoría corresponde a los casos en los que un futbolista se excede en la fuerza o la impetuosidad empleada, o cuando su conducta pone en peligro la integridad física de un adversario.

El Canalla venció 2-0 a Estudiantes RC (Foto: FOTOBAIRES)
El Canalla venció 2-0 a Estudiantes RC (Foto: FOTOBAIRES)

Una acción “imprudente” ocurre cuando un jugador muestra falta de atención o consideración, o actúa sin precaución al disputar el balón con un rival. En esos casos, el reglamento no exige una sanción disciplinaria, aunque la infracción puede derivar en la reanudación correspondiente del juego por el contacto producido.

Una acción “temeraria” se presenta cuando un futbolista realiza una entrada que supone un riesgo de daño físico para el adversario sin tomar en cuenta las consecuencias de su conducta. La normativa indica que ese tipo de infracción debe ser castigada con tarjeta amarilla, debido al peligro que implica la falta.

Una acción con “uso de fuerza excesiva” se produce cuando un jugador supera el límite de fuerza e impetuosidad permitido o expone al rival a un riesgo físico. El reglamento fija que esa conducta debe terminar con expulsión, ya que no se trata de una disputa tolerable dentro de las acciones habituales del partido.

En el caso de Ávila, el punto de contacto fue determinante para sostener la tarjeta roja. La jugada no quedó reducida a un intento de anticipar el centro, porque el movimiento del defensor terminó sobre el cuerpo del arquero y no sobre la pelota. La pierna elevada, el impacto con los tapones y la fuerza aplicada transformaron la entrada en una acción que puso en peligro a Gualtieri.

La consideración técnica también indica que el jugador dejó de disputar genuinamente el balón y dirigió su acción contra la integridad física del arquero. Por ese motivo, el choque no debía interpretarse como una entrada propia de la disputa, sino como una agresión al adversario. La intervención del VAR permitió que Mastrángelo modificara su decisión y sancionara una falta que condicionó a Rosario Central en el cierre de un encuentro decisivo.

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