“El alcohol era mi escape”: las estremecedoras confesiones de Jonatan Cristaldo sobre los problemas que afectaron su vida

El ex delantero de Vélez y Racing brindó una entrevista a corazón abierto, en la que detalló cómo salió adelante a partir de su acercamiento a la religión

El ex jugador de Racing y Vélez reveló que una llamada con su terapeuta impidió que él se quite la vida
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Jonatan Cristaldo fue uno de los principales talentos que sacaron las divisiones inferiores de Vélez en este siglo. El futbolista de 37 años, quien permanece sin club en el equipo Senior, fue campeón con el cuadro de Liniers y levantó títulos con Palmeiras de Brasil y Racing en la Argentina, pero su vida personal marchaba por un carril muy diferente y este jueves dejó estremecedoras confesiones sobre la depresión que atravesó, sus problemas con el alcohol y el llamado que impidió que se quitara la vida.

La entrevista brindada a TyC Sports pasó por diferentes momentos de su carrera, que lo llevó a vestir las camisetas del Metalist Kharkiv de Ucrania, el Bologna de Italia y Rayados de México, entre otros equipos. Y la conversación estuvo marcada por un crudo testimonio: “Mi terapeuta me salvó la vida. Cuando yo tenía pensamientos de suicida, iba con mi camioneta por la Panamericana y me la quería dar porque ya no aguantaba más el dolor y el sufrimiento. No encontraba otra salida. Sentía que lo único era apagarme. Ahí suena mi teléfono y era ella. Llorando la atendí y le dije lo que iba a hacer”.

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Acto seguido, el periodista Pablo Lamédica quiso saber qué hubiera pasado si no sucedía esa comunicación telefónica, y el Churry no dejó margen a dudas: “Si no me llamaba, me la daba”. Sobre si ya lo tenía decidido, agregó: “Sí, sí. No aguantaba más. Sentía un dolor tan profundo. Pensaba que la única solución que tenía era apagarme. No quería sufrir más, quería cerrar mis ojos y listo. Que sea mi final”. “Ella me dijo que me tranquilice y que estacione en algún lado. Yo lloraba como un niño”, añadió.

Por otro lado, Cristaldo también se animó a hablar sobre sus dificultades con el alcoholismo: “No tomo más alcohol; a mí no me gustaba. Hasta mis 18 años no probé. Yo tomaba para emborracharme y dormirme. El alcohol era mi escape. Salir a bailar era mi escape porque no podía dormirme en mi casa”.

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El futbolista brindó una entrevista a corazón abierto en TyC Sports

Su venta al Metalist ucraniano lo llevó a vivir por primera vez sin sus padres y, a día de hoy, se arrepiente de haberse mudado al país europeo en aquel entonces: “En Ucrania empecé a sentir un principio de depresión. Me acostaba tarde y me levantaba al mediodía. Incluso, a veces me iba a la casa del (Cristian) Kity Villagra para no estar solo. Me sentía solo. No era feliz. Empecé a tapar mis vacíos comprándome cosas, con el alcohol, con mujeres... Lloraba solo. Fue muy triste”.

“En los primeros meses en Ucrania no hacía goles. Me acuerdo que hago un lindo gol en un entrenamiento y el traductor me dijo que el entrenador estaba contento conmigo. Pero yo le dije: ‘No, pero ¿sabés que estoy triste?‘ Porque quise patear al primer palo y le pegué tan mal que fue al segundo y fue gol. Me equivoqué. Yo me daba cuenta que algo en mí no estaba bien. Cuando estás triste, no tenés tu cabeza”, aseguró sobre una etapa tormentosa de su vida.

Luego de jugar en Palmeiras, Cruz Azul y Rayados de Monterrey, el delantero decidió regresar a la Argentina y, durante ese paso, se dio cuenta que había tocado fondo: “No quería hacer lo que más amaba: jugar al fútbol. Me pasó en 2017, cuando vuelvo a Vélez, que dije: ‘No quiero jugar, estoy triste’. Y ellos no entendían el por qué. En ese momento no me daba cuenta lo que me pasaba. No quería ir a entrenar. Iba por obligación, pero no quería jugar”.

“Me fui de Vélez y estuve seis meses sin jugar. Los primeros meses fueron bravísimos porque solamente dormía, me quedaba tirado en mi cama. Mis hijos eran chiquitos, no disfrutaba de ellos. Los miraba, pero era una planta. Solamente quería estar tirado en la cama. Ahí me empecé a dar cuenta que necesitaba ayuda. El 5 de marzo iba a cumplir 29 años y me quería retirar porque no era feliz jugando al fútbol. No estaba siendo feliz y yo amaba al fútbol. Me dije a mí mismo que era muy joven y decidí ponerme a entrenar”, siguió su relato a corazón abierto.

Jonatan Cristaldo convirtió 137 goles en 516 partidos (Créditos: Télam)
Jonatan Cristaldo convirtió 137 goles en 516 partidos (Créditos: Télam)

A mitad de 2018, Eduardo Coudet le dio la confianza que necesitaba para regresar a las canchas con la camiseta de Racing. “Fue un reinicio a mi carrera y mi vida en todo sentido. Estoy súper agradecido al Chacho por la oportunidad que me dio porque, en ese tiempo, estaba saliendo de una depresión y había estado seis meses sin jugar. Él apostó por mí. Él se enteró que yo estaba entrenando y le dijeron que yo estaba 100% físicamente”.

En la Academia convirtió 10 goles en 48 partidos, pero nada lo hacía feliz, ni siquiera un título: “Fui campeón y, al día siguiente, seguía estando triste. El dinero no te llena. Hacía goles en Bolivia, pero tenía a mis hijos en otro país y lloraba todos los días”.

Justamente, su sanación ocurrió en ese país, más precisamente cuando Guillermo Hoyos, su entrenador en Oriente Petrolero y ex técnico del Inter Miami, lo acercó a la religión: “A los 33 años, llegué a un momento donde dije ‘no puedo más con mi vida, no sé qué más hacer‘. Me cambió mi vida ir a una iglesia cristiana. Ahí aprendí a ser papá, amigo, hermano y esposo. Yo pensaba que me las sabía todas”.

“Encontré un horizonte para apuntar, seguir un camino. Porque yo iba de un lado a otro. Si no tenés una identidad, andás buscando por todos lados para intentar llenar los vacíos, que en mi caso solo Dios los llena. Porque yo tenía todo, había ganado títulos, pero todo era pasajero para mí”, concluyó.

En México el Sistema Nacional de Apoyo, Consejo Psicológico e Intervención en Crisis por Teléfono (SAPTEL ) ofrece atención telefónica las 24 horas del día en el número: 0155 5259-8121. En los Estados Unidos se puede marcar al +1-888-628-9454.

Mientras que en el Centro de Asistencia al Suicida Buenos Aires atienden a cualquier persona en crisis en las líneas gratuitas 135 desde Buenos Aires y GBA o al (54-11) 5275-1135 las 24 horas del día. Está también el Centro de Atención al Familiar del suicida (CAFS): Tel. (011) 4758-2554 (cafs_ar@yahoo.com.arwww.familiardesuicida.com.ar).

En Estados Unidos, existe la Red Nacional de Prevención del Suicidio para pedir ayuda, puedes llamar al1-888-628-9454 o al 1-800-273-8255, la línea del Servicio Nacional de Prevención del Suicidio, para hablar con alguien que te brindará apoyo gratuito y confidencial las 24 horas del día, los siete días de la semana. Los CDC también recomienda sus propias políticas, programas y prácticas de prevención.

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