
La actriz que vendió naranjas en los teatros de Londres antes de convertirse en amante del rey fue, según investigaciones recientes, una operadora política de primer orden en la Inglaterra de la Restauración, hábil en el ejercicio del poder informal en un entorno donde las mujeres tenían pocas vías de participación institucional.
En febrero de 1671, Nell Gwyn se mudó a una mansión de ladrillo en el número 79 de Pall Mall, propiedad de la Corona y cedida por Carlos II. Lo que comenzó como residencia privilegiada de una favorita real se convirtió, según señala la historiadora Sophie Shorland en un artículo publicado en abril de 2026 por HistoryExtra Magazine, en un espacio donde se gestionaban asuntos diplomáticos y de gobierno lejos de los espías de Whitehall. Gwyn recibió allí a embajadores, políticos y visitantes extranjeros, ejerciendo una función de anfitriona que, según la historiografía de la época, era prerrogativa casi exclusiva de la reina.
PUBLICIDAD
Desde ese mismo año, el rey le asignó una pensión de 4.000 libras anuales —incrementada luego a 5.000— y siguió transfiriéndole propiedades y rentas durante más de una década, lo que indica la centralidad de Gwyn en la vida pública de la corte más allá de su rol como favorita.

Gwyn fue promovida como herramienta política contra la influencia de otra amante del rey
La entrada de Gwyn en la vida de Carlos II no fue casual. George Villiers, segundo duque de Buckingham, la presentó deliberadamente al monarca en el invierno de 1667-68 con el propósito de desplazar a Barbara Palmer, condesa de Castlemaine, que ejercía entonces una influencia dominante en la corte.
PUBLICIDAD
Buckingham, descrito por sus contemporáneos como un hombre que no podía “guardar ningún secreto ni ejecutar ningún plan sin arruinarlo”, necesitaba una aliada de confianza. Gwyn cumplió ese papel.
La maniobra resultó efectiva. En enero de 1668, el diarista Samuel Pepys anotó que “el rey mandó llamar varias veces a Nelly”. Para la primavera de 1669, Gwyn acompañaba al monarca a las carreras en Newmarket y frecuentaba sus aposentos privados en el palacio de Whitehall. Su primer hijo en común, también llamado Carlos para que no hubiera dudas sobre su paternidad, nació el 8 de mayo de 1670.

Su rivalidad con Louise de Kérouaille tuvo dimensión religiosa y geopolítica
La llegada a Inglaterra en 1670 de Louise de Kérouaille, enviada por el rey francés Luis XIV para reportar sobre los asuntos de Carlos II e inclinar la política inglesa hacia Francia, instaló una tensión que iba mucho más allá de la rivalidad personal. Mientras Kérouaille era católica y francesa, Gwyn era protestante e inglesa, y ambas condiciones tenían enorme peso político en un reino sacudido por la desconfianza hacia el catolicismo.
PUBLICIDAD
Según la investigación académica citada en la tesis Pamphleteers and Promiscuity (Universidad de Akron), los panfletistas whigs convirtieron a Gwyn en una heroína popular precisamente por su protestantismo, al tiempo que atacaban a Kérouaille como amenaza extranjera. En noviembre de 1678, Gwyn organizó en su casa una fiesta de quema de efigies del papa —práctica común en la Inglaterra protestante de la época— que subrayó públicamente su posicionamiento confesional.
En una anécdota recogida por Shorland, cuando una multitud en Oxford la confundió con Kérouaille y la increpó, Gwyn asomó la cabeza por el carruaje y declaró: “Sed corteses, por favor: soy la p... protestante”, lo que arrancó vítores de la multitud.
PUBLICIDAD

Gwyn fue corredora de patronazgo y mediadora en los conflictos de sucesión
Los documentos de la época revelan que Gwyn también operó como intermediaria de patronazgo entre el rey y quienes buscaban su favor. En 1680, Lady Ann Baker escribió que el rey había cedido en un asunto “por mediación de madame Gwyn o de alguna otra persona influyente”. Dos años después, el conde de Yarmouth le ofrecía explícitamente sus servicios a cambio de los favores que su esposa había recibido a través de ella.
Su vínculo con James Scott, primer duque de Monmouth —hijo ilegítimo mayor de Carlos II y aspirante protestante al trono—, la situó en el centro de la crisis de exclusión que sacudió al reino entre 1679 y 1681. Monmouth se hospedó en su casa al regresar del exilio en La Haya, y cuando cayó en desgracia ante su padre, le escribió cartas desesperadas pidiéndole que intercediera por él. Gwyn lo apoyó, aunque sin dejar de evaluar sus limitaciones: fue ella quien le puso el apodo burlón de “Príncipe Perkin”, mote que el duque recibió con furia.
PUBLICIDAD
Su influencia alcanzó también al Tesoro. Junto con Buckingham, participó en el proceso que llevó a la caída del lord tesorero, el conde de Danby. Uno de los seguidores del funcionario escribió a su padre: “Todo esto viene fraguándose desde aquellas reuniones en casa de Nelly”. El sucesor de Danby fue Laurence Hyde, amigo cercano de Gwyn y uno de los ejecutores de su testamento.

Gwyn murió en 1687 sin título nobiliario, pero con una pensión garantizada por el sucesor del rey
A diferencia de Kérouaille y de Palmer, Gwyn nunca recibió un título de nobleza de Carlos II, lo que en parte sostuvo su imagen de favorita ajena a las intrigas. Sin embargo, las sumas y propiedades que el rey le transfirió a lo largo de los años —incluyendo la mansión de Pall Mall, Windsor House en Burford y rentas sobre los ingresos aduaneros— reflejan una relación sostenida y políticamente significativa.
PUBLICIDAD
Cuando el rey murió en febrero de 1685, Gwyn quedó tan endeudada que sus acreedores la proscribieron. Carlos II, en su lecho de muerte, le pidió a su hermano: “No dejes morir a la pobre Nelly”. Jaime II, que la había visto actuar políticamente durante años, cumplió el encargo: saldó sus deudas y le concedió una pensión anual de 1.500 libras.
Gwyn murió el 14 de noviembre de 1687, a los 37 años, y fue enterrada en la iglesia de St. Martin-in-the-Fields en Londres. Su casa de Pall Mall permaneció como referencia histórica del poder informal que las mujeres podían ejercer en la corte del siglo XVII.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La física india que convirtió la defensa de las semillas en una lucha por la soberanía alimentaria y los derechos de los campesinos
Vandana Shiva hizo de la biodiversidad, los derechos campesinos y el ecofeminismo el centro de una trayectoria internacional frente al poder corporativo. Nació el 5 de noviembre de 1952

Juan Carlos Calabró: 50 años de humor, la estatuilla que hizo “justicia”, la aparición inesperada de “Coca” y el amor por sus hijas
Juan Carlos Calabró recibió entre lágrimas el homenaje más emotivo de su carrera rodeado de sus hijas y su esposa de toda la vida. Lo que vino después conmovió al ambiente artístico argentino

La primera visita de un Papa a la Argentina: las 36 horas en las que Juan Pablo II pidió por la paz en plena guerra de Malvinas
Mientras los combates se intensificaban en las islas y la dictadura intentaba sostener un relato de victoria, el Pontífice aterrizó en Ezeiza. La visita fue una operación diplomática excepcional. Detrás hubo gestiones, una decisión personal de Karol Wojtyła y un objetivo urgente: acompañar a dos pueblos enfrentados y evitar más muertes encontrando una salida al conflicto bélico

Escribió sobre magos olvidados, lo guardó en secreto y tras 100 años salió a la luz: encuentran un texto perdido de Houdini
El manuscrito, titulado An Interesting Scrapbook, fue hallado en el Harry Ransom Center de la Universidad de Texas en Austin y se publica en la edición número 79 de The Strand Magazine, exactamente a un siglo del fallecimiento del ilusionista húngaro

Arqueólogos checos descubren en Saqqara la capilla inédita de la esposa de un sumo sacerdote del Imperio Antiguo egipcio
Una misión del Instituto Checo de Egiptología halló la estructura funeraria que escapó a los trabajos del siglo XIX y recuperó la momia de un alto funcionario que sirvió a cuatro faraones




