El tenis argentino brilla en el mundo: 10 jugadores en el Top 100, títulos en todos los niveles y una nueva generación en ascenso

Después de casi 17 años, el país volvió a tener una decena de exponentes en la élite de la ATP, solo por detrás de Estados Unidos y Francia. En lo que va de 2026, hubo tres campeones en el circuito mayor y ocho en el nivel Challenger

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Francisco Cerúndolo Tomás Etcheverry y Mariano Navone
Francisco Cerúndolo, Tomás Etcheverry y Mariano Navone, los tres campeones ATP argentinos en lo que va de 2026

El tenis argentino vive un presente dorado. Los números, los resultados y la irrupción de nuevos protagonistas construyen un escenario que remite inevitablemente a las épocas más gloriosas del deporte blanco en el país. Esta semana, Argentina volvió a tener 10 tenistas en el Top 100 del ranking ATP. Hacía 17 años que no sucedía.

El dato, que por sí solo impacta, adquiere aún una mayor dimensión en el contexto global: en la actualidad, Argentina se ubica en el tercer lugar entre los países con mayor cantidad de representantes en el primer lote de la clasificación de varones, solo por detrás de Estados Unidos (16) y Francia (12), y por encima de potencias históricas como Italia (7), España (6) y Australia (5). Una señal clara del peso específico que el país recuperó en el circuito profesional.

El antecedente más significativo sigue siendo patrimonio de la Legión. El 25 de junio de 2007, el país llegó a tener 14 jugadores entre los 100 mejores del mundo, una cifra que aún hoy permanece como récord absoluto. Sin embargo, el presente invita a trazar un puente entre aquella generación y la actual, que comienza a construir su propia identidad.

El tenis argentino hoy muestra profundidad, recambio y resultados concretos. En la misma semana, tres jugadores alcanzaron finales en torneos ATP distintos. Mariano Navone se consagró en Bucarest, sumando el título número 240 para el historial nacional en el circuito y el tercero en el año, tras la coronación de Francisco Cerúndolo en Buenos Aires y Tomás Etcheverry en Río de Janeiro. Además, Marco Trungelliti fue finalista en Marrakech y Román Burruchaga hizo lo propio en Houston: para ambos, recientemente estrenados en el Top 100, fue su primera definición en el más alto nivel.

Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry
Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry, los tenistas argentinos mejor ubicados en el ranking ATP en la actualidad

Ese triple impacto no tiene antecedentes en la historia del tenis nacional, como tampoco lo tienen los seis semifinalistas ATP que hubo en la primera semana de abril. Y confirma el gran momento colectivo que atraviesan los jugadores argentinos, especialmente sobre polvo de ladrillo, superficie en la que históricamente supieron marcar diferencias.

El crecimiento también se refleja en el Challenger Tour, donde Argentina ya suma 8 títulos en apenas 13 semanas de la presente temporada. El domingo pasado, Facundo Díaz Acosta se consagró en Sao Leopoldo, alcanzó nuevamente el Top 200 y aportó un nuevo trofeo a una estadística que no deja de crecer: el tenis nacional suma ya 451 títulos en esta categoría.

En dobles masculino Horacio Zeballos hizo historia al alcanzar el número 1 del mundo a fines de marzo, en el Masters 1000 de Miami. El británico Neal Skupski lo recuperó en la última semana, elevando la intensidad de un cruce cabeza a cabeza. Además, a principios del mes pasado, Guido Andreozzi ganó el Masters 1000 de Indian Wells, el logro más importante de su carrera. En esa modalidad, los especialistas nacionales acumulan un título ATP y 6 Challenger en lo que va del año, reafirmando su competitividad en todas las superficies.

El impulso no es exclusivo del circuito masculino. El tenis femenino también ofrece señales alentadoras. Jazmín Ortenzi irrumpió la semana pasada en el Top 200 tras alcanzar su primera semifinal en un torneo WTA 250 en Bogotá. Luisina Giovannini, una de las grandes promesas del país, seguirá el mismo camino (está 186° en el ranking WTA en vivo) tras conquistar dos títulos consecutivos en el W35 I y II de Junín, ambos organizados por la Asociación Argentina de Tenis (AAT).

Luisina Giovannini campeona en Junín
Luisina Giovannini, la esperanza del tenis argentino, ganó dos W35 consecutivos en Junín las últimas semanas

“Me gusta mucho jugar en Argentina porque puede ir mi familia y mi equipo. Y que estén ahí me da un plus. Por eso, cambié la gira este año para poder volver a los dos torneos de Junín. Por suerte, salió bien”, dijo la cordobesa, de 19 años.

Para Giovannini y otros tantos exponentes de la nueva camada, los torneos en el país son un impulso para crecer en el ranking e ir en busca de sus sueños. Mariano Navone, que acaba de ganar su primer título ATP, es uno de los tantos ejemplos de tenistas que utilizaron los torneos en el país para apalancar sus carreras y acceder a las grandes citas.

Luego de levantar el trofeo en la capital rumana, circuló una publicación que La Nave hizo en sus redes sociales en marzo de 2019, luego de ganar su primer partido profesional en un torneo internacional. Fue en Pinamar.

Navone arrancó la temporada 2023 en el puesto 248 del ranking ATP y la terminó en el 126. En ese recorrido sumó un total de 522 puntos, de los cuales 251 -casi la mitad- los cosechó en Argentina. Ese año ganó los Challengers de Santa Fe I y II y el de Buenos Aires.

Mariano Navone agachado en una cancha de tierra batida, con camiseta naranja, sosteniendo un trofeo dorado y levantando el puño. Confeti azul esparcido
Mariano Navone aprovechó los torneos en el país para apalancar su ranking

Antes de alcanzar la final en Houston y ya instalado en el Top 100, Román Burruchaga tenía 619 puntos, de los cuales el 26% los sumó en el país. Otro ejemplo reciente: Camilo Ugo Carabelli ingresó al Top 100 gracias a una conquista en el país. En 2025, comenzó su participación en el Rosario Challenger en el puesto 110: ganó el título y sumó 125 puntos que le permitieron saltar al puesto 87 y meterse en los cuadros principales de los torneos ATP. Terminó el año como Top 50.

Este año se estipulan casi 30 semanas de competencias internacionales en suelo argentino, incluyendo el IEB+ Argentina Open (ATP 250), los ATP Challenger Tour (de 8 competencias, 6 son organizadas por la AAT) y 22 torneos ITF (M25, M15 y W35), además de fechas internacionales del circuito juvenil y la mismísima Copa Davis. Aún a distancias muy lejanas de los presupuestos de las potencias de este deporte, los torneos en el país son un puente y, en definitiva, una oportunidad para los jugadores nacionales.

El presente del tenis argentino se sostiene en una estructura que combina gestión, talento, formación de primer nivel, esfuerzo familiar y una base competitiva sólida. La red de torneos locales, el protagonismo en el circuito Challenger y la constante aparición de nuevos nombres permiten pensar en una continuidad capaz de trascender generaciones.

Los triunfos que elevan al país a los primeros planos de este deporte no son casualidad, sino el resultado de años de trabajo, de una tradición que se renueva y de una identidad que encuentra en el polvo de ladrillo su mejor expresión. Como en los tiempos de la Legión, Argentina es protagonista. Esta vez, con una nueva camada que ya no promete: confirma.

Horacio Zeballos Javier Frana Copa Davis vs Países Bajos
La semana anterior, Horacio Zeballos alcanzó el número 1 en el ranking de dobles