El calor extremo amenaza la continuidad y seguridad del Tour de Francia, alertan los expertos

Un estudio internacional advierte que la frecuencia de olas de calor durante la competencia ciclista más prestigiosa del mundo aumenta cada año y afecta a varias ciudades emblemáticas del recorrido francés

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El Tour de Francia recorre
El Tour de Francia recorre entre 3.300 y 3.500 kilómetros en julio, el mes con más olas de calor en Francia desde 2010. REUTERS/Sarah Meyssonnier

El Tour de Francia, la carrera ciclista más importante del mundo, enfrenta un nuevo desafío provocado por el cambio climático. Los investigadores detectaron que el riesgo de calor extremo para los deportistas crece año tras año durante las tres semanas que dura la competencia. El análisis de datos climáticos de más de 50 ediciones de la prueba concluyó que los episodios de temperaturas peligrosas se volvieron cada vez más frecuentes y severos, sobre todo en la última década.

De acuerdo con un artículo publicado por Euronews, señala que el aumento progresivo de las temperaturas en Europa afecta a todos los grandes eventos deportivos del verano. El Tour de Francia, que nació en 1903 y recorre entre 3.300 y 3.500 kilómetros en 21 etapas, se celebra cada año en julio. La competencia termina en París, donde las olas de calor extremo ya superaron cinco veces el umbral de alto riesgo solo en ese mes, cuatro de ellas desde 2014. Además, datos revelados en la revista Scientific Reports, incluyen información sobre qué zonas fueron las más afectadas por el aumento de las temperaturas.

Los especialistas del Instituto Francés de Investigación para el Desarrollo Sostenible (IRD) y del Instituto de Salud Global de Barcelona analizaron los horarios y ubicaciones del Tour entre 1974 y 2023. Determinaron que las primeras horas de la mañana resultan más seguras, mientras que la tarde concentra el mayor peligro por calor. El estudio propone adaptar los recorridos y modificar los horarios de las etapas para minimizar el impacto térmico en los ciclistas.

Zonas críticas y nuevos desafíos para la organización del Tour

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París superó cinco veces el umbral de alto riesgo térmico en julio, cuatro de ellas desde 2014, alertan los investigadores del IRD. REUTERS/Sarah Meyssonnier

El informe identifica a Toulouse, Pau, Burdeos, Nimes y Perpiñán como puntos con los mayores registros de calor extremo durante el mes de julio. París y Lyon también cruzan con mayor frecuencia umbrales críticos de temperatura. Los expertos recomiendan extremar las precauciones en estas regiones y evitar programar etapas en los horarios de mayor exposición al sol.

El estudio, remarca que el Tour de Francia logró esquivar las condiciones más peligrosas por cuestión de días o décimas de grado en ediciones recientes. Los datos muestran una tendencia sostenida hacia temperaturas más elevadas y olas de calor cada vez más frecuentes, lo que hace probable que en el futuro la carrera enfrente jornadas de estrés térmico extremo.

Desislava Petrova, del ISGLOBAL, subraya la importancia de planificar etapas en las horas más frescas del día y de reforzar la protección de los deportistas ante el aumento de los riesgos. El calor intenso eleva las posibilidades de agotamiento y golpe de calor entre los ciclistas de élite, quienes recorren largas distancias bajo condiciones físicas exigentes.

Impacto para la salud de los deportistas y la necesidad de nuevas estrategias

El cambio climático multiplica los desafíos para los grandes eventos deportivos. Estudios previos registraron una correlación clara entre las temperaturas extremas y el número de atletas que sufren desmayos o problemas de salud durante maratones y pruebas de resistencia. La NASA informó que París aumentó su temperatura media en 3,1 °C desde los Juegos Olímpicos celebrados hace un siglo.

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La frecuencia de olas de calor extremo en Europa central y meridional se multiplicó por diez entre 2010 y 2024. (AP Foto/Mathieu Pattier)

La frecuencia de olas de calor extremo en Europa central y meridional se multiplicó por diez entre 2010 y 2024 respecto al periodo 1961-1990. Los peligros para la salud de los ciclistas y el público incluyen agotamiento, deshidratación y golpes de calor, especialmente cuando los eventos coinciden con los picos térmicos de la jornada.

El estudio sugiere a los organizadores revisar los protocolos de seguridad y actualizar los calendarios para priorizar la salud de los deportistas. James Begg, investigador de la consultora Galson Sciences Limited, indica que se necesita más investigación sobre el impacto de las altas temperaturas en el cuerpo humano durante el esfuerzo físico extremo. El acceso a datos fisiológicos anónimos permitirá diseñar estrategias más eficaces para cada disciplina deportiva.

Perspectivas para el futuro del Tour de Francia y otros eventos de verano

El informe concluye que el Tour de Francia y otras competiciones de verano deben adaptarse a la nueva realidad del cambio climático. Los expertos insisten en la urgencia de modificar horarios, rutas y protocolos para enfrentar el riesgo creciente de calor extremo. El objetivo principal será proteger la salud y el rendimiento de los deportistas, así como la seguridad del público.

La evidencia científica y los registros históricos anticipan un futuro con mayores exigencias para los organizadores de eventos deportivos. Las autoridades deberán responder con medidas concretas y adaptaciones que garanticen el desarrollo seguro y exitoso de las competencias frente al desafío global del clima.