Ángel Correa, el jugador 27 que quedó fuera de la lista de Scaloni: de “padre de familia” a los 10 años a superar una operación de corazón

El rosarino del Atlético de Madrid no podrá ser parte del Mundial de Qatar pese a haber sido parte del ciclo de la selección argentina

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Sonríe Ángel Correa al marcar un gol con el Atlético de Madrid (Reuters)
Sonríe Ángel Correa al marcar un gol con el Atlético de Madrid (Reuters)

Uno de los futbolistas que quedó marginado de la lista que Lionel Scaloni para el Mundial de Qatar 2022 fue Ángel Correa, quien a último momento peleó cabeza a cabeza por un asiento en el avión, pero no pudo conseguir su boleto ya que el técnico decidió sumar un defensor más en la nómina, Juan Foyth, y tuvo que prescindir de un atacante.

Angelito, de 27 años, se estrenó en la Mayor el 4 de septiembre de 2015 en un amistoso con goleada 7-0 ante Bolivia en Houston. Cuando Gerardo Martino lo hizo ingresar al campo para reemplazar a Ezequiel Lavezzi, no falló porque en la primera que tocó marcó su primer gol con la casaca albiceleste. Antes, pasó por la Selección Sub-20 de Humberto Grondona al disputar el Sudamericano y el Mundial de Nueva Zelanda y en su etapa con la Scaloneta levantó la Copa América jugando dos partidos (Paraguay y Bolivia).

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Fueron 22 encuentros con la Celeste y Blanca con tres goles. En la etapa de Scaloni comenzó a ganar terreno en algunos amistosos (arrancó de titular contra Alemania en 2019), logró minutos en las Eliminatorias y en la última gira del equipo en los Estados Unidos en el duelo ante Honduras en donde reemplazó a Giovani Lo Celso.

Ángel Correa con la camiseta 21 de la Selección en el partido de Copa América ante Bolivia (Reuters)
Ángel Correa con la camiseta 21 de la Selección en el partido de Copa América ante Bolivia (Reuters)

Para Correa, esta convocatoria iba a ser una especie de revancha por lo ocurrido cuatro años atrás, cuando también estuvo muy cerca de viajar a Rusia 2018 con Jorge Sampaoli. “Estuve en la prelista y me lo perdí. Eso me afectó muchísimo, estar ahí es el sueño de todo chico”, describió el extremo rosarino en declaraciones a TyC Sports antes de la Finalissima ante Italia disputada el 1 de junio en Wembley. Pero nuevamente quedó marginado sobre el final.

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De sufrimiento, conoce y mucho porque desde pequeño debió ser el sostén de su familia cuando tenía apenas 10 años y se ganaba unos pesos jugando a la pelota. “Cuando falleció mi padre yo llevaba el dinero a casa. El ingreso que tenía por jugar al fútbol era lo único que llegaba a mi casa para poder comer mis hermanos, mi mamá o yo”, recordó hace tiempo en diálogo con El País de España. Y agregó: “Tenía un representante que me daba un sueldo y yo se lo daba a mi madre, que lo manejaba”. Pero a él no le pesaba esa responsabilidad que le cayó de imprevisto, sino que la disfrutaba. Le ponía el corazón: “Me daban una ayuda para mi familia y eso me ponía contento”.

Justamente ese corazón lo hizo pasar sobresaltos y casi le frustra su carrera deportiva en 2014, cuando fue comprado por el Atlético de Madrid. En los estudios médicos de rutina le detectaron un quiste en un ventrículo y esa afección cardíaca frenó la transferencia. Debió someterse a más estudios médicos hasta que fue operado en Nueva York y luego de seis meses pudo volver a pisar una cancha de fútbol.

“Antes de operarme decía que lo único que quería era volver a jugar al fútbol. No tenía miedo de si me iba a morir, quería que saliera todo bien porque otra cosa que jugar al fútbol no sabía hacer”, contó tiempo atrás.

El delantero del Atlético de Madrid es uno de los que pelean por un lugar en el Mundial de Qatar 2022

Su carrera continuó en pleno ascenso y consagrándose campeón tres veces con el equipo del Cholo Simeone. Pero otra vez surgió un percance con su tema cardíaco que preocupó a todos, menos a él. Antes de la Finalissima contra Italia, Correa notó que se le había abierto la cicatriz de la operación y que el alambre que tenía dentro de su pecho se estaba desprendiendo: “No le dije nada al doctor porque quería jugar. Pero después me agarró un poco de miedo a mí y a mi familia. Se podía llegar a infectar y podía ser grave, así hablé con el doctor y me fui a Madrid para poder solucionarlo rápido”.

Angelito es protagonista de una historia de superación desde su dura infancia en los barrios de Rosario, siendo el sostén familiar tras la muerte de su padre a pasar por una operación de corazón que pudo costarle su carrera y hasta ahora, cuando nuevamente quedó al borde de jugar su primer Mundial. Tal vez deba esperar otros cuatro años para que el premio máximo le llegue, pero mientras podrá seguir disfrutando de la espectacular carrera que tiene y de la familia que ha conformado.

“Jamás dudes la carrera que elegiste, nunca jamás te cuestiones de lo que sos y no sos capaz, y mucho menos dejes que las decisiones de otras personas influyan en tu estado de ánimo y en que te hagan pensar si sos o no sos capaz de cumplir algún objetivo”, escribió en un conmovedor posteo su esposa, Sabrina Di Marzio. “Siempre vamos a estar acá para vos, en las buenas en las malas y en las que toque. Siempre te vamos a acompañar acá o en donde sea. Para nosotras sos imprescindible”, cerró el mensaje acompañado de una fotografía con sus hijas Lola y Luz.

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