Tucumán, y en particular Atlético, amaneció convulsionado por la aparición de una amenaza para los dirigentes del club en el estadio Monumental José Fierro. “Cuando maten un dirigente nos van a respetar”, decía una bandera que se colgó en las rejas de uno de los ingresos en la cancha (sector 1, 2 y 3 para el palco central y prensa), situado en la calle 25 de mayo.

El mensaje intimidatorio llegó justo antes de que el Decano reciba a River por la fecha 23 de la Superliga, en uno de los encuentros que definirá al nuevo campeón (arrancará el sábado a las 21 en el escenario mencionado). Al Millonario, con una victoria, le basta para dar la vuelta allí.

Las autoridades entienden que el violento recado fue dirigido a la cúpula dirigencial de Atlético después de que el presidente Mario Leito advirtiera que venderían entradas generales que podrían estar destinadas a hinchas de River.

“Vendemos entradas en todos los partidos y vamos a vender para el sábado entre 10 mil y 15 mil. Al que vaya a la boletería no vamos a preguntarle si es de River o de Atlético. Si los que vienen son de River, que vengan sin camiseta”, manifestó públicamente el mandatario del Decano.

Por su parte, la institución tucumana emitió un comunicado oficial en el que se refirió a lo ocurrido:

"Comunicado oficial del Club Atlético Tucumán sobre los actos anónimos, cobardes y delictivos registrados en las últimas horas en las inmediaciones de nuestro estadio.

El Club Atlético Tucumán informa que en horas de la madrugada de hoy, un grupo de desconocidos colocó en el exterior de nuestro estadio una bandera con una leyenda con amenazas de muerte a dirigentes.

Por este motivo, en las próximas horas se radicará la denuncia en Tribunales Penales y se pondrán a disposición los registros de las cámaras de seguridad.

Atlético Tucumán repudia este tipo de actos anónimos, cobardes y delictivos en el mejor momento de la historia deportiva e institucional de nuestro club".

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