Ronaldinho y Maxi López, afines adentro y fuera de la cancha en su época como jugadores del Barcelona (Shutterstock)
Ronaldinho y Maxi López, afines adentro y fuera de la cancha en su época como jugadores del Barcelona (Shutterstock)

“Cuando empezás la carrera tenés muchas expectativas y sueños. Mi deseo era recorrer el mundo y aprender. El fútbol me dio esa posibilidad”. Maximiliano López siempre tuvo bien claras sus metas y trazó una importante trayectoria profesional. Después de debutar en River pegó el salto al Barcelona, tocó Rusia (FC Moscú) y encontró en Italia su lugar en el mundo.

A los 35 años advirtió que todavía tiene hilo en el carretel y tras su última experiencia en el Vasco da Gama de Brasil, retornó a suelo italiano para estar más cerca de sus hijos: hoy juega en el Crotone de la Serie B.

Lejos de ofenderse con quienes lo han chicaneado por la habialidad de sus agentes para jugar en importantes clubes, declaró: “Mis representantes fueron todos genios. Yo los ayudé un poco, no es todo fácil, el que está en el fútbol lo sabe. Hay sacrificio, te perdés muchas cosas. El representante es una persona bastante importante en la carrera porque muchas veces te acompaña, te muestra opciones... Tengo una lista larga de gastadas y las tomo con alegría siempre”.

En diálogo con El que abanadona no tiene premio (Radio Club 947), Maxi también recordó su paso por el Barça de Ronaldinho y Messi: “Barcelona fue mi primera experiencia en Europa. Me encontré con un Leo joven, chiquito. Éramos los únicos argentinos en aquel momento y nos ayudamos un poquito los dos con algunos referentes. El fútbol fue mi escuela en la vida”.

A la hora de mencionar grandes compañeros se queda con el camerunés Eto´o, el sueco Ibrahimovic, el español Iniesta, los italianos Nesta y Gattusso y... el brasileño Ronaldinho. “¿Cómo eran las noches con él? Largas, muy largas. Es único. El otro día estábamos hablando. ¡Qué personaje! Cuando viví en Río estaba a un kilómetro de su casa y no quería ni acercarme”, confesó el futbolista que sumó tres títulos con la camiseta blaugrana. Es que a esta altura de su carrera probablemente las andanzas nocturas con Dinho no ayudarían.

Fue un gran compañero dentro y fuera de la cancha. Incorporaba a la gente al vestuario, lo hizo desde el primer día que Messi entró al vestuario, lo vi porque yo llegué y empezó a entrenar con nosotros. El que se quería quedar, se quedaba y, el que no, no. Como personalidad y grandeza, lo que re representó, no vi prácaticamente a ninguno. Un carisma y una luz... Un personaje que siempre estaba feliz, te hacía reír, siempre tenía buena onda. Como pocos”, sentenció Maxi sobre su ex compañero.

River, Boca y una rivalidad vivida en carne propia

"El partido que ganamos con gol de Cavenaghi en la Bombonera fue el más importante de mi carrera. La cancha de Boca siempre fue difícil, el Flaco (Schiavi) fue uno de los defensores más importantes de la historia de Boca. Hacer ese partido, en lo personal y colectivo, fue un salto. Me lo voy a llevar para los recuerdos en toda la vida. Hacer un partido importante en cancha de Boca siendo jugador e hincha de River, es lo máximo". Así describió Maximiliano López lo que representó aquel 1-0 a favor en el Clausura 2004.

Maxi López lucha contra el Flaco Schiavi en la Bombonera: fue 1-0 de River por el Clausura 2004 (Fotobaires)
Maxi López lucha contra el Flaco Schiavi en la Bombonera: fue 1-0 de River por el Clausura 2004 (Fotobaires)

Sin embargo, a las pocas semanas la moneda cayó del otro lado con la eliminación en las semifinales de la Libertadores en la que él falló un penal decisivo: “Son las dos caras del fútbol, de la vida. Éxtasis total y el momento más difícil en diferencia de pocos días. Eso te hace crecer, ver las cosas con más equilibrio. Reventé en llanto en el vestuario y se acercó Leo Astrada, me sacó del baño y se me puso a hablar a pesar de que había estado en el banco. Son esos momentos donde tener a un referente viene bien”.

Como simpatizante riverplatense Maxi sacó pecho por el gran momento que atraviesan los suyos ante el rival de toda la vida: “Pasaron varios partidos y River superó esa situación. Lo de Madrid es algo único en la historia por cómo se dio. El desenlace de ir a jugar a Europa, que no tiene nada que ver por ser equipos argentinos. Va a ser diferente a todos los que se puedan jugar en la historia. ¿Si vi en vivo el último superclásico? Me quedé despierto desde las 12 hasta las 4 de la mañana, no me lo podía perder. Al otro día al entrenador le dije ‘vamos despacio que me acosté a las 5 de la mañana’”.

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