Viajan en autobús escolar y solo cobran 100 dólares semanales: así entrenan los futbolistas de Nicaragua que enfrentarán a Argentina

Por Oscar González Morales

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El entrenamientos de la seleccion de futbol previo al partido contra argentina. Detrás, un cartel con el matrimonio de Daniel Ortega y Rosario Murillo, presidente y vice de Nicaragua (Roberto Fonseca/ LA PRENSA)
El entrenamientos de la seleccion de futbol previo al partido contra argentina. Detrás, un cartel con el matrimonio de Daniel Ortega y Rosario Murillo, presidente y vice de Nicaragua (Roberto Fonseca/ LA PRENSA)

* Desde Managua

De un autobús, de esos que en Estados Unidos se utilizan para transporte escolar, bajan los miembros de la selección de fútbol de Nicaragua. De este vehículo, que en lugar de amarillo está pintado a rayas rojas y blancas, salen los 16 jugadores disponibles en esta ocasión, los demás aún están disputando partidos con sus clubes.

Los jugadores ya tienen sus uniformes puestos y solo cargan en pequeños bolsos sus botines. No puede ser de otra forma, pues en el estadio olímpico del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), donde se entrenaron el viernes 30 de mayo, no hay vestidores apropiados.

Esta vez, al menos, los seleccionados están reconcentrados en un hotel de Managua y no en la Escuela de Talentos de la Fenifut, descartada por las malas condiciones de su campos y las carencias de comodidades para los jugadores, esos que este viernes 7 de junio enfrentarán a la Argentina de Lionel Messi en un amistoso visto como histórico en Nicaragua.

¿Qué se puede esperar de una selección cuya federación no recibe millones en patrocinios o contratos televisivos? Una federación que apenas puede dar a sus jugadores viáticos de 3.500 córdobas (106 dólares) semanales cuando les toca entrenar, que entregó bonos de 1.000 dólares a cada jugador por los cinco partidos de la Copa Centroamericana de 2017, más otros 500 por clasificar a la Copa Oro, por ejemplo.

El costarricense Henry Duarte dirige a la selección de Nicaragua desde 2015.
El costarricense Henry Duarte dirige a la selección de Nicaragua desde 2015.

Pero ahí están los seleccionados, riendo, haciendo una que otra broma entre ellos y algunos hasta ayudando a bajar un termo, las pelotas y otros equipamientos. Se les ve entusiasmados y es que en pronto se les viene un partido que ellos mismos tildan de especial.

De una vez en la vida

"Será una experiencia increíble jugar contra Argentina, por la oportunidad de enfrentar a grandes jugadores. Sabemos que es una selección muy buena, será de mucho provecho para nosotros este partido", ha dicho el capitán de la selección pinolera Juan Barrera a medios locales en días pasados.

Un enfrentamiento entre la selección que ocupa el puesto 11 del ranking mundial de la FIFA frente a la 129. Un amistoso previo a la participación de Argentina en la Copa América y de Nicaragua en la Copa Oro.

"Creo que esa oportunidad (de jugar un amistoso contra Argentina) solo pasa una vez en la vida, hay que aprovecharla y tratar de dar un buen juego", ha comentado, por su parte, el delantero Byron Bonilla, reciente adquisición del Saprissa costarricense, uno de los equipos más importantes de su país y de Centroamérica.

Byron Bonilla, reciente incorporación del Saprissa de Costa Rica; es el primer nicaragüense que milita en uno de los equipos más emblemáticos del fútbol centroamericano (Foto: Roberto Fonseca/ LA PRENSA)
Byron Bonilla, reciente incorporación del Saprissa de Costa Rica; es el primer nicaragüense que milita en uno de los equipos más emblemáticos del fútbol centroamericano (Foto: Roberto Fonseca/ LA PRENSA)

Una veintena de personas, entre padres de familia, compañeros de salón y hermanos menores, han llegado para ver a los muchachos de la Universidad Americana, una institución privada, jugar contra la Azul y Blanco, aguantar los embates de Carlos Chavarría, ser burlados por la agilidad de Daniel Cadenas y caer ante la fortaleza física de Luis Fernando Copete.

Así, el ambiente de la jornada de preparación del equipo nacional se torna inusual, pues a sus entrenamientos no suelen llegar aficionados y no porque existan estrictas normas que lo impidan, sino porque en Nicaragua la hinchada no suele ser tan efusiva como en el resto del continente y más ahora que los nicaragüenses ocupan más su tiempo ideando nuevas formas de protestas para esquivar la represión del régimen de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

Han perdido terreno

Ya había ganado un gran terreno el fútbol en Nicaragua, especialmente la selección con sus triunfos a nivel internacional, como el 3-2 con el que venció a Jamaica en septiembre de 2015 en las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018 (eliminado por el 0-2 en la vuelta en Nicaragua) o la victoria 3-0 (triplete del capitán Juan Barrera) ante Haití en julio de 2017, que le dio la clasificación a la Copa Oro de ese mismo año.

Ya se había logrado superar el triunfo de un combinado nacional con marcador de 2-1 ante el argentino Estudiantes de la Plata, en un amistoso realizado en Managua en enero de 1966. Un resultado realmente insignificante en el ambiente futbolístico mundial, pero que en Nicaragua era celebrado año con año como un hito del balompié local, que incluso le mereció a ese equipo un lugar en el Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense.

Pero el furor perdió impulso, en gran parte por culpa (como casi todos los males que hoy aquejan a los nicaragüenses) de la crisis sociopolítica que se vive en el país desde 2018. De hecho, hubo una afectación directa, pues el amistoso que Nicaragua jugará ante Argentina este viernes 7 de junio en San Juan debió realizarse el año pasado.

Fue en marzo de 2018 que la noticia surgió en suelo argentino. La Albiceleste enfrentaría a Nicaragua en un partido de despedida ante su hinchada, previo a su viaje hacia el Mundial de Rusia 2018 y empezó el revuelo, entre la incredulidad y la ilusión de los amantes del fútbol en el país beisbolero.

Sin olor a fútbol

Primero fue la negación, tanto en redes sociales como en algunos medios de comunicación, se decía que no era posible. Después llegaron los primeros anuncios de parte de la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut), que hablaba de negociaciones, a la vez que culpaba al periodismo local de entorpecer las mismas por llamar a la AFA en busca de una confirmación de su parte. En fin, el entusiasmo era grande, incluso entre los seleccionados nacionales, que ya se imaginaban enfrentando a Messi, Di María, el Kun Agüero.

Pero a partir del 18 de abril todo se detuvo en Nicaragua, ante el despertar del pueblo nicaragüense frente a los desmanes del régimen gobernante. Las protestas primero de los jubilados por el venidero recorte a sus pensiones y después del resto de la población por los atropellos a la institucionalidad del país, encontraron como respuesta la represión y muerte, servida por policías y fuerzas parapoliciales.

Los seleccionados recibieron 3.500 córdobas -aproximadamente 106 dólares- por cada semana de entrenamiento (Foto: Roberto Fonseca/ LA PRENSA)
Los seleccionados recibieron 3.500 córdobas -aproximadamente 106 dólares- por cada semana de entrenamiento (Foto: Roberto Fonseca/ LA PRENSA)

La AFA desistió entonces del partido. Ahora el juego es un hecho. Nicaragua enfrentará a la selección de Argentina, incluyendo al súper astro Messi, pero esta vez no hay aquel revuelo. Sí la ilusión de los futbolistas que gambetean ante las carencias y de todo un pueblo futbolero.

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