La victoria contra Nigeria encendió la llama de la esperanza en Argentina. El debut dubitativo frente a Islandia y la dolorosa derrota ante Croacia forman parte de un pasado que se instaló en el rincón del olvido por la reestructuración que vivió la delegación albiceleste.

El sábado a las 11 (horario de Argentina) en Kazan los criollos buscarán dar la sorpresa en el compromiso de los octavos de final contra las estrellas de Francia. La solvencia de Lloris es el punto de partida de un seleccionado que cuenta con la seguridad de Umtiti y Varane, las proyecciones constantes de Hernández y Pavard, la claridad de Pogba, el equilibrio de Matuidi, el sacrificio de Kanté, la calidad de Mbappé y la efectividad de Griezmann y Giroud. Además, las opciones de Dembele, Lemar y Tolisso posicionan al elenco de Deschamps como un serio candidato al título.

Todo el plantel, unido por la victoria ante Nigeria
Todo el plantel, unido por la victoria ante Nigeria

En caso de lograr la hazaña, los de Jorge Sampaoli llegarán a los cuartos de final para enfrentar al ganador del cruce que animarán Portugal y Uruguay. El cruce parejo entre lusitanos y orientales podría dejar dos películas inolvidables en el Mundial: una nueva versión del clásico del Río de la Plata u otra saga de la enemistad propuesta por los dos mejores jugadores del planeta. El cruce de Lionel Messi con Cristiano Ronaldo alimentaría el espectáculo para los amantes del morbo.

Como todavía no se cerraron los grupos G y H, en las semifinales podría aparecer Bélgica, Inglaterra, Colombia, Senegal o Japón. Aunque también aparecen en órbita Brasil y México, que se enfrentarán entre sí. Todo dependerá de cómo se acomoden los clasificados en la última fecha de la primera fase.

La disputa por la Copa del Mundo podría ser ante España, si la lógica acompaña un certamen que entregó varias sorpresas. Los de Fernando Hierro deberán eliminar a Rusia en el siguiente compromiso, superar al ganador de Croacia y Dinamarca en cuartos e imponerse frente a Suecia, Suiza o los mencionados de los grupos G y H en las semifinales. La ilusión de jugar una nueva final se encendió con la unión de un plantel que supo negociar los planteos tácticos con su entrenador. La próxima parada será ante Le Bleu.

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