El increíble error al volante que le costó la vida a Carlos Monzón

A 25 años de la muerte del ex boxeador en un accidente vial, vuelve a escena el relato de un periodista que reveló el motivo por el que el santafesino perdió el control del vehículo

El increíble error al volante que le costó la vida a Carlos Monzón
El increíble error al volante que le costó la vida a Carlos Monzón

A 25 años de la muerte de Carlos Monzón en un accidente automovilístico, vuelve a escena un relato de un periodista que reveló el increíble error al volante que le costó la vida. Se trata de Hernán Santos Nicolini, especialista en boxeo, quien contó el motivo por el que el santafesino perdió el control del vehículo.

“Carlos le había solicitado a la señora Fezzia que le sintonzara la radio. Creía, confundido, que estaban transmitiendo un partido de Colón”, contó Nicolini en una entrevista al programa Una mañana de locos, por Radio El Sol 95.1, en 2014.

El dato revelador lo aportó tras obtener el testimonio de Alicia Guadalupe Fezzia, cuñada de Monzón y única sobreviviente del siniestro. El otro ocupante, Jerónimo Mottura amigo de Carlos, también murió en el accidente.

Según cuenta la mujer a Nicolini, el despiste del Renault 19 se produjo luego de que Monzón se distrajera intentando sintonizar en la radio un encuentro de fútbol de su amado Colón que no se estaba disputando. Como Fezzi no podía ubicar el dial del partido, el 14 veces campeón del mundo corrió a su cuñada y le dijo: “Déjeme a mí”.

“En ese momento, imprudentemente, bajó su cabeza para encontrar la sintonía radial, perdió el control del auto que se despistó y se destruyó totalmente”, finalizó su explicación Nicolini.

Así quedó el auto de Carlos Monzón tras el accidente fatal
Así quedó el auto de Carlos Monzón tras el accidente fatal

Carlos Monzón, ex campeón mundial de los medianos y uno de los mejores exponentes de la historia de esa categoría, falleció el 8 de enero de 1995, a los 52 años, a raíz de un accidente en una ruta santafesina, la tierra que lo vio nacer y donde se inició como boxeador hasta alcanzar el título ecuménico en una épica pelea, al noquear en Roma al local, Nino Benvenutti el 7 de noviembre de 1970.

Monzón sufrió un accidente cuando conducía un automóvil Renault 19 en la ruta 1, en jurisdicción del paraje Los Cerrillos, que une su pueblo natal, San Javier, con la ciudad de Santa Fe. La rueda delantera derecha del vehículo en el que viajaba junto con su amigo Jerónimo Mottura y su cuñada, Alicia Guadalupe Fezzia, mordió la banquina y se despistó, dando varios vuelcos hasta quedar totalmente destruido.

Durante muchos años se sembró la duda y fueron varias las conjeturas que se hicieron acerca de la causa del accidente, sobre todo porque iba en una recta. Entre las más nombradas: que le había dado un infarto al volante o que viajaba alcoholizado o drogado. Sin embargo, la hipótesis que se terminó adoptando como verdadera fue que Monzón conducía con velocidad porque debía presentarse en la cárcel de Las Flores antes de las 20.

Carlos Monzón con Alicia Muñíz y Maxi, su hijo menor
Carlos Monzón con Alicia Muñíz y Maxi, su hijo menor

El ex titular mundial de la AMB y el CMB, gozaba de salidas periódicas por buen comportamiento y estaba cerca de recuperar la libertad, después de que en febrero de 1988 fuera encarcelado y luego condenado por el crimen de su mujer, la modelo uruguaya Alicia Muñiz, en un caso resonante que quedará en la historia por lo que significó Monzón y la forma que se sucedieron los acontecimientos.

“Carlos le había solicitado a la señora Fessia que le sintonzará la radio en él creía, confundido, que Ricardo Porta estaba transmitiendo a su Colón querido, una situación que no sucedía, ya que el sabalero no jugaba oficialmente ese día. Al pasar varios minutos y al no concretar la operación, Carlos le habría dicho a su cuñada: “Dejame a mí”. Allí, imprudentemente, bajó su cabeza para encontrar la sintonía radial, perdió el control del auto que se despistó y se destruyó totalmente”, narró Nicolini, en un cruce con Ricardo Porta por FM Sol 91.5.

SEGUÍ LEYENDO: