A partir de las 17, los hinchas comenzaron a llegar a la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de Julio (Lihueel Althabe)
A partir de las 17, los hinchas comenzaron a llegar a la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de Julio (Lihueel Althabe)

Los fanáticos del Xeneize celebran el Día Mundial del Hincha de Boca. Como cada 12 de diciembre (12 del 12, en alusión al "jugador N° 12, como se conoce a su hinchada), los seguidores del club se reunieron para celebrar la pasión por los colores. Sin embargo, en esta ocasión el núcleo del encuentro no fue la Bombonera. ¿Por qué? Las autoridades se encuentran en plena transición luego de las elecciones del último domingo, que consagraron a la fórmula Ameal-Pergolini-Riquelme como reemplazante del espacio que encabeza Daniel Angelici, titular de la institución durante los últimos ocho años, y se espera el acto formal de traspaso de mando recién para el próximo lunes por la tarde.

Para este jueves estaba previsto un plato fuerte y especial: el partido despedida de Juan Román Riquelme, precisamente en el estadio Alberto J. Armando; sin embargo, cuando el ex enganche, de 41 años, se lanzó a la arena política, optó por suspender el partido entre glorias de la institución y pasarlo para mediados de 2020. En consecuencia, ante la noticia de que la Bombonera no abrió sus puertas, grupos de hinchas se autoconvocaron a través de las redes sociales para juntarse en la intersección de las avenidas Corrientes y 9 de julio para festejar. A partir de las 17, una multitud se concentró para cantar por el Xeneize, aunque otros no se resignaron a no estar cerca de su hogar y rumbearon hacia La Boca.

Cerca de las 19 horas se registraron algunos incidentes cuando la policía recibió ataques con botellas y respondió con gases lacrimógenos. Luego, los agentes formaron un perímetro para evitar que los hinchas impidan la circulación del metrobus. Luego de unos minutos de tensión, la situación se calmó y siguieron las celebraciones.

Riquelme, flamante vicepresidente segundo de la institución, fue el más vitoreado en los cánticos. En la zona, la Policía de la Ciudad montó un operativo de seguridad preventivo: dispusieron vallas alrededor de los comercios.

Las vallas que rodean al Obelisco, como paraavalanchas (Lihueel Althabe)
Las vallas que rodean al Obelisco, como paraavalanchas (Lihueel Althabe)

Algo similar ocurrió en 2018, aunque con un punto de partida diferente. Boca había puesto el estadio a disposición de los hinchas, pero por orden del Ministerio de Seguridad de la Ciudad no fue habilitado, por lo que parte de los hinchas se juntaron alrededor de las instalaciones a la espera de un cambio de postura, y otros lo hicieron en el Obelisco; habitual punto neurálgico antes de que la celebración tuviera un carácter más formal y se trasladara a las entrañas del club.

La primera vez que se dio la multitudinaria reunión de hinchas ocurrió en 2012, cuando el número que identifica a los fanáticos del equipo se multiplicó por tres (12/12/12). Y fue en el centro de la ciudad de Buenos Aires. Al año siguiente se repitió la movilización que, si bien tuvo un carácter festivo en la inmensa mayoría de los participantes, terminó con algunos incidentes. Por eso los festejos se trasladaron al estadio, donde a lo largo de los años hubo shows musicales, presencia de las glorias del equipo de fútbol, desfile de trofeos y otras atracciones.

El inicio de la concentración desde el aire (Lihueel Althabe)
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Lihueel Althabe
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