Marcelo Tinelli y Matías Lammens, con las llaves del predio de de Avenida La Plata (Foto: @sanlorenzo)
Marcelo Tinelli y Matías Lammens, con las llaves del predio de de Avenida La Plata (Foto: @sanlorenzo)

Los hinchas de San Lorenzo estamos viviendo un montón de sensaciones. Desde el viernes no paro de llorar como un nene: caminé por el estacionamiento y me metí en la nave principal de nuestro predio. Porque ya es nuestro otra vez. Desde 1979 hasta cuando pagamos la primera cuota no volví a pasar por Avenida La Plata; simplemente no podía.

Es que para mí Avenida La Plata siempre fue el Gasómetro, adonde me llevaba mi papá de la mano. En mi mente sigue estando el ingreso por Inclán, la platea de mujeres, la platea de madera, la pileta, el equipo de básquet, el paty del entretiempo, la publicidad de proveeduría deportiva, la de revista El Gráfico… Para todos los hinchas de San Lorenzo es una historia de desarraigo que se cierra.

Fue fuerte estar parado ahí: es el resultado de la unión y el esfuerzo de todos. El otro día escribí en mi cuenta de Twitter: "Las claves para lograr tus objetivos son: disciplina y perseverancia, mucha fuerza de voluntad y una muy buena relación con el medio en el que te movés". Y es así, la persistencia, cuando alguien insiste, la fuerza de voluntad que tuvimos todos los "cuervos", creer que se podía dar, y amigarse con el ámbito que uno quiere, propició esta vuelta. Estuve muy dolido con el barrio, porque no estábamos en nuestro hogar. Y acercarse fue hermoso. Después de salir de la escribanía de Lanús donde firmamos los papeles, anunciamos la vuelta en Comisión Directiva y todos aplaudimos; quedamos verdaderamente muy sensibles. Los dos hechos más importantes, ganar la Copa Libertadores y volver a Boedo, se dieron en estos siete años de gestión. Es maravilloso. Ahora será tiempo del estadio.

El emocionante spot que publicó San Lorenzo en las redes sociales y sensibilizó a todos los hinchas

La misma emoción que nos embarga hoy, ese llanto irrefrenable, es el que viví ese día de agosto de 2014 cuando me abracé con mi hijo Francisco tras ganar la Copa Libertadores; en aquella oportunidad enseguida se me vino la imagen de mi viejo, y hoy de nuevo está muy presente. Nos cargaban porque no tenían la Copa y lo logramos. El pensamiento con la vuelta a Boedo era 'Uy, es muy difícil'; pero siempre hay un loco lindo que avanza, otro que se suma… Y se sumaron miles y miles.

Hoy tenemos la llave en la mano y merecemos disfrutarlo. Armamos una gran fiesta, muy linda, con la procesión de las glorias desde el Oratorio San Antonio hasta Avenida La Plata, la vigilia hasta las 12, hasta que llegue el 1° de julio, con un show de dos horas y media, videos, música, grupos en vivo… Va a ser una fiesta en paz, con muchísima emoción. En el playón entrarán 18, 20.000 personas, y afuera habrá muchos más.

Es hermoso este momento porque el proyecto de la vuelta a Boedo une, borra todas las diferencias políticas. Juntos tenemos que pensar en armar un master plan y determinar el uso de las instalaciones en el mientras tanto; pondremos un equipo de trabajo dedicado a eso: son 28.000 metros cuadrado en el medio de la ciudad. Y después se abrirá un proceso licitatorio para un estadio de 40, 45.000 personas. Ahora sí, siendo otra vez los dueños de las tierras, vamos a impulsar la presentación ante el Gobierno de la Ciudad por la zonificación. Y les contaremos el proyecto a todos los vecinos; el viernes se lo expliqué a una señora de las torres de Inclán: va a ser un cambio positivo para el barrio, con mejoras en la iluminación, en los espacios verdes; en todo. Volvimos. Y es un enorme sueño hecho realidad.

El conmovedor momento de la firma de la escritura ante la escribana Agustina Pérez Izquierdo.
El conmovedor momento de la firma de la escritura ante la escribana Agustina Pérez Izquierdo.