Carla se filmó relantándole el gol a su hija Mía y las emocionantes imágenes se hicieron virales
Carla se filmó relantándole el gol a su hija Mía y las emocionantes imágenes se hicieron virales

La historia de lo que pasó dentro del campo de juego ya se conoce. A los 16 minutos del primer tiempo, el árbitro Néstor Pitana se llevó su silbato a la boca y lo hizo sonar para sancionar una falta de Lucas Landa sobre Leandro Garate dentro del área de Sarmiento de Junín. Un minuto después, el propio delantero se encargó de ejecutar el tiro desde el punto del penal y así puso en ventaja a Arsenal.

Aquel fue el único tanto marcado la tarde del domingo pasado en el Florencio Sola. Con ese 1-0, el equipo de Sarandí se impuso en el desempate por el primer puesto de la B Nacional (ambos terminaron el torneo como líderes, con 46 puntos) y logró el ascenso a la Superliga al grito de "dale, campeón".

Claro que fuera de la línea de cal, en uno de los escalones de la Tribuna Valentín Suárez del Estadio de Banfield (donde se disputó el encuentro), se desarrolló una historia en paralelo que emociona aún más que el retorno del Arse a Primera División.

Las protagonistas son Carla y su hija Mía, ambas de Bernal (partido de Quilmes). Ella, de 34 años, fanática de Arsenal. La pequeña, de 14 años, que padece una displasia septo-óptica congénita (o síndrome de Morsier), que le afecta la visión, la motricidad y lo cognitivo. Pero, de todas formas, lleva en su sangre la misma pasión que su madre por los colores.

"Cada madre dice que su hijo es el mejor y yo pienso que mi hija es la mejor de todas. Ella es ciega de nacimiento y este es el mejor gol que me tocó relatarle. No existen palabras que describan el orgullo que siento cuando la veo gritar el gol", escribió Calu, como le gusta que le digan, en su cuenta de Twitter, junto a un video en el que se muestra cómo le describe al oído el momento en el que Garate ejecutó el penal que le dio al elenco del Viaducto el boleto a la Superliga.

Las imágenes fueron publicadas por la profesora de gimnasia el lunes por la noche y no tardaron en hacerse virales. "Yo soy hincha desde los 16 años y Mía, desde la panza. Desde chiquita que me acompaña a la cancha. Vamos siempre de local y este partido no nos lo íbamos a perder por nada", le comentó Carla a Infobae.

Claro que el duelo del último fin de semana no era uno más. Su equipo se jugaba el tan ansiado retorno a Primera y en la casa de Mía se palpitaban los nervios durante la semana previa. "Para el partido con Defensores de Belgrano (NdR: ganó Arsenal 1-0) nos juntamos con unos amigos a verlo y la volví tan loca con la final que esa noche no pudo dormir. Sentía que le debía el ascenso porque le comí la cabeza toda la semana a la nena", relató desde el otro lado del teléfono.

Carla y Mía van a todos los partidos de local en el Estadio Julio Humberto Grondona
Carla y Mía van a todos los partidos de local en el Estadio Julio Humberto Grondona

Si bien el partido se iniciaba a las 15, la jornada de Calu y Mía comenzó mucho más temprano. "Nosotras arrancamos el día a la mañana, con las camisetas y las banderas. Fuimos a Sarandí a comer pizza a un lugar al que vamos siempre, para cruzarnos con la gente. Después arrancamos en caravana a Banfield con mis amigos, la gorda estaba re contenta", explicó sobre la travesía que realizaron, y continuó: "Una vez que llegamos, bajamos la silla de ruedas y caminamos como doce cuadras hasta el estadio. Hubo personas que nos reconocieron y ayudaron a la nena a subir las escaleras y la silla. Estábamos a un costado porque en el medio estaba complicado, había mucha gente".

Carla cuenta que su hija "no tiene gran entendimiento" acerca de lo que ocurre durante el juego. "Reconoce los goles, pero si no los grita el partido le queda incompleto. Al no ver, no tiene una apreciación del espectáculo mas que el compartir esa sensación de cantar y estar con nosotros", detalló.

Es así que el momento del penal fue crucial, tanto para el futuro de Arsenal como para el disfrute de la pequeña Mía. "Por favor, que la pelota entre porque le rompo el corazón", fue el pensamiento que tuvo dentro de la cabeza Carla antes de la ejecución.

Mía, de 14 años, padece de una displasia septo-óptica congénita
Mía, de 14 años, padece de una displasia septo-óptica congénita

"Al final estábamos muy contentas. La gente me ayudó a pararla y ella estaba feliz mientras todos cantábamos. En la vuelta a casa ella estaba muy cansada, quedó planchada en el auto. No la llevé a los festejos porque ella se asusta con los fuegos artificiales", contó sobre cómo terminó ese día de felicidad.

Además, Carla confesó que no hizo ninguna promesa "porque todo lo que decía me parecía pobre comparado con el campeonato en sí". Sin embargo, quiso destacar el trabajo del plantel y el entrenador Sergio Rondina: "Somos un equipo que vale dos pesos y volvimos. Todos decían que se murió Grondona y nos íbamos a la D. Y se dio esto. Rondina vino a este caos, le puso el corazón y trabajó con compromiso. Nos devolvió la ilusión", lanzó con emoción.

Arsenal volvió a la máxima categoría del fútbol argentino luego de haber descendido en 2018. "Ahora vamos a ir a todos los partidos de Primera con Mía", remató Carla.

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