(A los 25 años, su futuro es una incógnita Foto: Marco BERTORELLO / AFP)
(A los 25 años, su futuro es una incógnita Foto: Marco BERTORELLO / AFP)

El conflicto entre el Inter de Milan y su figura, el argentino Mauro Icardi, parece estar lejos de su desenlace. El delantero no estuvo ni siquiera en el banco de suplentes en la victoria del Neroazzurro 1-0 ante el Rapid de Viena, por la Europa League. Es más, su reemplazante, Lautaro Martínez, fue quien marcó el tanto del triunfo, desde el punto de penal. La cinta de capitán, que debió resignar por decisión de la dirigencia y del cuerpo técnico, quedó en el brazo de Samir Handanovič, cuya designación recibió un "me gusta" en las redes sociales por parte del croata Marcelo Brozovic, lo que denuncia que en el vestuario el clima no es del todo armónico.

Pues bien, en medio del encuentro del Inter, el atacante rosarino, de 25 años, se dispuso a enviar mensajes a través de las redes sociales. Con su cuenta de Instagram como herramienta, avivó las brasas del escándalo con distintas publicaciones, sin un destinatario fijo, pero con contenido fácilmente relacionable al conflicto.

Por ejemplo, 20 minutos antes de que sus compañeros saltaran al campo de juego en Austria, saludó a Wanda Nara, su esposa y agente, por el Día de los Enamorados. "Feliz San Valentín", escribió, acompañando el posteo con una foto de ambos.

Vale recordar que los medios italianos señalan a Wanda como una de las causantes del problema. Además de encabezar las demoradas negociaciones por la renovación del contrato del último capo cannonieri de la Serie A de Italia (el vínculo finaliza a mediados de 2021), Nara es panelista del programa Tiki Taka, en el que ha deslizado críticas hacia el equipo y el entrenador Luciano Spalletti.

"¿Por qué Icardi no marca? Siempre ha hecho goles. Lautaro ha marcado gracias a un gran movimiento de Mauro, que estuvo poco acompañado en este período. A lo mejor Spalletti debía meter antes a Lautaro. Spalletti se aprovecha de que Mauro y Lautaro son amigos y entre ellos no hay rivalidad", esbozó esta última semana. Inmediatamente, se precipitó el escándalo.

Tras el 1-0 al Rapid Viena, Icardi volvió a publicar. Apeló a una frase célebre para comunicar su parecer: "Es mejor callar y parecer estúpido que hablar y despejar las dudas".

La sentencia llega después de que Luciano Spalletti, entrenador del Inter, señalara que en realidad Icardi estaba convocado para el duelo en Austria y fue una decisión suya el hecho de no aceptar la citación. "Tras todo lo que ocurrió, estaba claro que algunas cosas que rodean a Mauro había que arreglarlas y su reacción de hoy, la de no viajar con el equipo aunque yo lo convocara, lo demuestra. Hay cosas que incomodan al equipo del que era capitán y también al club. Por mi parte, el tema se acaba aquí: durante la semana hablarán los directivos y todos los demás", dijo.

"Se habla de una opción compartida: las razones son serias y válidas. Ha habido dolor y sufrimiento porque estamos hablando de un jugador importante, de calidad, que ha dado tanto y que todavía tiene mucho que ofrecer", señaló Piero Ausilio, director deportivo del Neroazzurro, abriéndole la puerta a una solución. Icardi, por su parte, demostró que la herida luce abierta.

El gol de Lautaro Martínez en la victoria del Inter

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