Marcelo Gallardo, entrenador de River (Reuters)
Marcelo Gallardo, entrenador de River (Reuters)

A pesar de que no pudo lograr el objetivo de jugar la final del Mundial de Clubes, River terminó el año con una sonrisa. La obtención de la Copa Libertadores ante Boca puso en un segundo plano todo lo que vino después y la victoria por 4-0 ante Kashima Antlers en el partido por el tercer puesto del torneo de Emiratos Árabes permite que la delegación "Millonaria" vuelva a la Argentina en un marco de alegría.

Luego de la última presentación del año para su equipo, Marcelo Gallardo hizo un análisis de lo que dejó este final del 2018 y lo que se viene de cara a un futuro en el que el gran desafío será refrendar los enormes logros obtenidos.

"El final de año nos envuelve en felicidad. Más allá de este traspié final, no podemos pedir más. Seríamos muy injustos si no nos conformáramos con lo que se consiguió, que fue muy fuerte y emotivo. Estoy lleno de felicidad", dijo "El Muñeco" en conferencia de prensa.

Y, sobre el triunfo ante Kashima, consideró: "Nos deja un sabor dulce, era como merecía el equipo terminar el año: con una victoria en una competencia en la que la ilusión era jugar la final. No nos alcanzó en el primer partido y hoy terminamos jugando de una manera más suelta, esperando volver a casa, reencontrarnos con nuestra gente y esperando las vacaciones. Eso le da un final muy feliz a nuestro año".

Gallardo también habló sobre la mentalidad que adopta de cara al 2019: "Si no nos propusiéramos seguir intentando, eso hablaría mal de nosotros. La exigencia es mucha constantemente, pero tenemos que saber separar las cosas. Ahora lo importante es disfrutar estos días hasta la pretemporada y sacarse de encima el pesado año. El 6 de enero empezaremos a pensar en el principio de año con una preparación muy corta para ponernos de la mejor manera posible para encarar la competencia".

"La vara está siempre alta. Desde que estoy acá siempre hemos sido muy exigentes para no quedarnos con lo logrado y eso va a seguir estando. Después, hay que ver si nos da o no. Uno juega para ganar, pero no siempre se gana y hay que saber entenderlo. Yo desde mi lugar voy a exigir que nos preparemos para competir y para ganar", sostuvo.

(Reuters)
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La salida de Gonzalo "Pity" Martínez al Atlanta United: "Es la manera más linda de despedirse, en una competencia como esta y con goles 'a lo Pity'. Quiero desearle todo lo mejor para lo que viene en su carrera. Todavía tiene mucho por delante. Le deseo de todo corazón que le vaya muy bien".

"Está en un gran nivel. Me parece un jugador para otra calidad de liga, sin desmerecer a la MLS. Yo jugué ahí en 2007/2008 y ha evolucionado, ha crecido mucho, tiene mucha más fuerza, pero es un jugador que está capacitado para jugar en una liga mayor. Tal vez este pasaje sea un trampolín para él para pegar el salto a otro lado".

El nivel de Rafael Santos Borré: "Termina un gran año. Es un jugador al que en principio, si bien le veíamos cualidades, le costó la adaptación. Tuvo que jugar antes de lo previsto y a partir de ahí empezó su evolución. Empezó a entender qué queríamos de él y cómo es el fútbol argentino. Me alegro por él porque es muy profesional y trabajador".

El futuro de Julián Álvarez: "Es un chico en pleno crecimiento. Con 18 años muestra cualidades distinguidas, tiene mucho para aprender y lo va a ir haciendo en los meses que vienen. Su evolución va a ser permanente. Tenemos esperanzas de que se convierta en uno de los jugadores de River con desarrollo y potencial, y que pueda ir mostrándolo a través del tiempo".

Los festejos del domingo en el estadio Monumental: "Queremos disfrutar de lo que no hemos podido. Es increíble cómo la gente está llena de felicidad, se hace sentir, escuchar, lo transmite. La gente está agradecida con este plantel, con la gran alegría que le dio y seguramente va a ser muy emotivo".

La continuidad de Leonardo Ponzio, Jonatan Maidana y Rodrigo Mora: "Para mí ellos son muy importantes. No tengo que hablar mucho, ya me conocen, saben cómo pienso y lo que quiero. Yo también tengo claro lo que espero de ellos. Hay un ida y vuelta en el que no hace falta mucho diálogo para entendernos, llevamos mucho tiempo trabajando juntos y son muy importantes dentro de la estructura. Dependerá de su rendimiento y de sus energías. Eso ellos lo saben. Lo importante es que tengan ganas de seguir, de estar y de exigirse de la misma manera que lo hacen siempre. A partir de ahí sé que voy a tener siempre referentes dentro del vestuario que marcan el camino. Después, veremos cuáles son sus estados de forma. En principio, cuento con ellos".

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