River no comenzó del todo bien su primera presentación en el Mundial de Clubes. A los dos minutos del cruce con el Al Ain, los dirigidos por Marcelo Gallardo sufrieron un gol de pelota parada. Esta jugada ya había sido utilizada por el elenco árabe en su partido anterior.

En el primer córner en contra, el Millonario no pudo evitar la caída de su arco. El envío vino cerrado desde la izquierda y Marcus Berg llegó a peinarla en el primer palo ante la marca de Javier Pinola para vencer la resistencia de Franco Armani y así poner en ventaja a su equipo.

El gol mellizo que el Al Ain le había marcado al Esperance de Túnez.

Este mismo método le había resultado efectivo al elenco local en su partido por los cuartos de final ante el Esperance de Túnez. En el cotejo disputado el sábado pasado, al minuto y medio de juego los árabes ejecutaron un tiro de equina desde la misma posición y fue Mohamed Ahmed quien llegó a rematar con su cabeza y darle el 1-0 parcial a su conjunto.

Al momento del festejo, la cámara de la transimisión oficial enfocó la cara de bronca del entrenador de La Bandaya que seguramente había advertido a sus dirigidos sobre esta jugada pero no pudo evitar la caída de su arco.

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