El minuto 43 del partido fue para el infarto: una mala salida de Esteban Andrada casi termina en gol de River. Pero Boca pudo alejar el peligro y salió de contragolpe: Nahitan Nandez tomó la pelota en mitad de cancha y envió un pase filtrado entre los centrales de River que tomó mal parada a la defensa.

Darío Benedetto le ganó la posición a Javier Pinola y luego eludió a Jonatan Maidana para quedar cara a cara con Franco Armani. Arqueó su cuerpo y definió con el borde interno de su pie derecho contra un poste.

El Pipa sacó la lengua en el festejo y miró fijo a Gonzalo Montiel, quien no pudo cerrarlo.

El delantero de Boca se pudo sacar la espina tras el partido de ida, en el que había desperdiciado un cara a cara con el arquero riverplatense sobre el final que hubiera significado la victoria para los suyos.

SEGUÍ LEYENDO