Moria Casán y Georgina Barbarossa, cara a cara en los Martín Fierro: la nominación que reactiva una vieja rivalidad

Las conductoras compiten en la misma terna tras años de distanciamiento por un conflicto personal que nunca se resolvió

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Georgina Barbarossa habló de la posibilidad de cruzarse con Moria Casán en los Martín Fierro

Las nominaciones a los premios Martín Fierro 2026 generaron repercusiones inmediatas en el ambiente televisivo argentino. Este año, entre las ternas más observadas, sobresale la categoría de conductoras, donde por primera vez en mucho tiempo coinciden dos figuras de peso: Moria Casán y Georgina Barbarossa. La noticia sorprendió tanto a la industria como al público, no solo por el reconocimiento profesional de ambas, sino por la tensión personal que arrastran desde hace años y que vuelve a instalarse en la agenda mediática.

El resto de las contendientes de la terna, en tanto, son Pamela David, Verónica Lozano, Karina Mazzocco, Wanda Nara y Mariana Fabbiani.

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La inclusión de Moria y Georgina en la misma categoría no es un hecho menor. Ambas lideran programas matutinos y mantienen trayectorias extensas en la televisión, pero su vínculo se caracteriza por una enemistad declarada que data de mediados de los 2000. El anuncio de las nominaciones renovó la atención sobre este enfrentamiento, acentuando las expectativas en torno a lo que pueda suceder durante la ceremonia.

Georgina Barbarossa enemistada con Moria Casán

Las diferencias entre Casán y Barbarossa tienen un origen concreto y doloroso. Según Georgina, la raíz del distanciamiento fue una serie de declaraciones de Moria sobre el esposo de Barbarossa, Miguel “El Vasco” Lecuna, cuando este atravesaba una etapa de rehabilitación por adicciones. “Dijo ‘todos saben muy bien que era alcohólico y drogadicto’, en el programa de Rial. Lo dijo mientras ‘Vasco’ vivía y estaba haciendo su terapia de rehabilitación”, relató Barbarossa. La situación se agravó porque, tras el fallecimiento de Lecuna, Moria continuó refiriéndose a él en términos negativos. “Después siguió hablando mal de mi marido, después de muerto, por eso no la perdono, ni la perdonaré nunca”, sentenció Georgina.

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La conductora recordó además cómo la confianza depositada en Moria terminó volviéndose en su contra: “En ese momento, yo podría ocultar que mi marido tenía una adicción al alcohol. Lo estaba cuidando porque es una enfermedad. Tuve la estupidez, porque en ese momento la quería mucho, de contárselo en un camarín llorando”. La exposición de esa intimidad, según Georgina, consolidó su decisión de no perdonar a Casán ni buscar un acercamiento futuro.

Esta confrontación marcó un antes y un después en la relación entre ambas. Barbarossa decidió evitar cualquier encuentro profesional con Casán, llegando incluso a rechazar una invitación al concurso Cantando 2020, donde Moria era jurado, solo para no compartir espacio con ella. El resentimiento se profundizó por la sensación de traición y la exposición pública de una situación personal delicada.

georgina barbarossa
Georgina junto con el Vasco y sus hijos en una antigua postal familiar

En los últimos días, tras conocerse la nominación, Georgina Barbarossa dialogó con Infama y agradeció el reconocimiento a su trayectoria. La conductora expresó: “Nunca en la vida hice lobby ni fui chupa medias para ganar. Jamás en la vida. Siempre estuve nominada, pero con Mirtha y Susana”. Con 30 años en el oficio, Barbarossa puso en valor el esfuerzo y la constancia, desestimando cualquier tipo de favoritismo en la industria.

Ante la posibilidad de compartir escenario con Moria Casán en caso de empate, Georgina fue clara: “¿Cómo no subiría? Yo creo que ella también subiría. Somos mujeres inteligentes. ¿Cómo no vamos a subir a recibir un premio?” Su respuesta no solo marcó una postura profesional, sino que introdujo un matiz de cordialidad frente a la expectativa mediática de un posible cruce tenso.

La posibilidad de un gesto público, como un abrazo en el escenario, también fue consultada. Barbarossa no dudó en apelar al protocolo: “Se puede ser educado también. Uno no puede dejar de ser educado y punto”.

El reencuentro de ambas en la gala de los Martín Fierro será observado con atención, no solo por el desenlace de la terna, sino por el clima que pueda generarse en torno a dos de las figuras más representativas de la televisión argentina, unidas por la nominación y separadas por una disputa que lleva casi dos décadas.

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