"Tristeza, lamento y vergüenza ajena": qué opina el mundo del fútbol de la suspensión de la Superfinal

Fue uno de los escándalos más resonantes de los últimos tiempos. Los incidentes que se registraron en el estadio Monumental causaron conmoción en el ambiente del fútbol. Jugadores, dirigentes y entrenadores ajenos a Boca y River coincidieron en que la Superfinal se vive bajo un clima de tristeza que da vergüenza ajena.

Paso a Paso, el programa de Tyc Sports, consultó a varios protagonistas y todos mostraron una mirada crítica sobre lo sucedido el último fin de semana en Núñez. "Fue una tristeza muy grande. Genera impotencia porque tocamos fondo", dijo Darío Cvitanich, el delantero de Banfield que cuenta con un pasado xeneize.

"El hincha se siente barrabrava. El hincha común se va de la realidad por la pasión que genera el fútbol. Eso no lo tratamos nunca y las leyes no ayudan a mejorarlo", continuó Raúl Gamez, ex presidente de Vélez, mientras que el titular de Racing, Víctor Blanco, analizó "la imagen lamentable que damos al exterior". "Cuesta cambiar, pero en algún momento tendremos que barajar y dar de nuevo para tomar las medidas correspondientes, sin importar cuáles los equipos afectados", concluyó el directivo de la Academia.

El DT del Fortín Gabriel Heinze se mostró optimista por el accionar de Guillermo Barros Schelotto y Marcelo Gallardo: "Felicito a los entrenadores por cómo se han comportado. Eso me dio una esperanza para pensar que no todo está perdido. Está bueno resaltarlo para que las decisiones no las tomen los que están sentados en una oficina y se escuchen más las voces de la gente del fútbol".

Su colega de Aldosivi, Gustavo Álvarez, siguió con una postura más crítica al afirmar que "fue el reflejo de una sociedad enferma, porque es un tema social y cultural", mientras que Adrián Arregui, jugador de San Martín de Tucumán, descargó contra todos los hinchas que generan violencia: "Da vergüenza ajena. Hay que decir basta. Somos Argentina y no queremos otra raza. No podemos permitir que le tiren un ladrillazo en la cabeza a uno porque juega en el equipo contrario".

"No me sorprende porque es el reflejo de un país que tiene un combo de responsabilidades, como el periodismo, los dirigentes, los políticos y muchos jugadores que hacen declaraciones muy polémicas", declaró el volante de Colón Matías Fritzler, quien se mantuvo en la misma línea que el resto de sus colegas.

"Es cansador, la mayoría de los hinchas quieren que se termine este partido más allá de quién gane", aseguró Cvitanich, quien tuvo un cierre tan drástico que hace repensar lo que podría suceder el martes, cuando los dirigentes de la Conmebol se reúnan en Asunción para tomar una definición: "La final la tendrían que haberla jugado Gremio y Palmeiras. No aprendemos más".

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