La Catedral tiene una capacidad para 53.000 personas
La Catedral tiene una capacidad para 53.000 personas

Cuando uno llega a España se da cuenta de que el fútbol se divide entre los hinchas del Real Madrid y el Barcelona. En menor medida también aparecen los del Atlético del Cholo Simeone. Sin embargo, en el norte de la península ibérica Bilbao resiste a la filosofía de los doble camiseta y se aferra al sentido de pertenencia que genera el Athletic.

La conversación con el personal de migraciones en Barajas fue un ejemplo de ello:

—Buenos días ¿Viaja solo?

—Sí.

—¿Cuánto tiempo se va a quedar en España?

—Una semana.

—¿A qué viene?

—A ver el clásico vasco.

Con un silencio incisivo, el controlador buscó la complicidad de su compañero adjunto con una mirada.

—A ver el legado que dejó el Loco Bielsa— continuó la respuesta con un intento humorístico fallido.

—Es raro— dijo el personal de seguridad—Además, no hay ningún argentino en el Athletic.

—Bueno, está Gerónimo Rulli en la Real Sociedad.

Un nuevo silencio incrementó la tensión en el aeropuerto, y la mirada penetrante del español no colaboró en la búsqueda de la tranquilidad.

—A ver cuándo te vienes al Wanda a ver al Aleti del Cholo— cerró con una seriedad parca que pronto se convirtió en una sonrisa.

Bielsa impuso una filosofía que hoy intenta aplicar Eduardo Berizzo (AFP)
Bielsa impuso una filosofía que hoy intenta aplicar Eduardo Berizzo (AFP)

Sin dudas, su amor por el Colchonero no le permitió entender cómo un argentino viajó exclusivamente a ver el derbi del País Vasco.

Andalucía, Castilla-La Mancha, Cantabria, Asturias, las Islas Baleares o las Canarias son regiones en donde los fanáticos generalmente optan por simpatizar por dos equipos: el local y el grande de Europa (Real Madrid o Barcelona). Pero eso no ocurre en Bilbao, donde el sentido de pertenencia es casi como una religión que lleva los colores rojo y blanco.

En sus 120 años de historia, el Athletic es uno de los tres equipos de La Liga que nunca ha descendido (junto con los merengues y blaugranas). Su orgullo no sólo se basa en los 34 títulos que han conseguido desde 1903 hasta 2015, sino en una política particular que exige contar con jugadores que sean descendientes o nacidos en su región. No importa si el postulante es Lionel Messi o Cristiano Ronaldo. Si los astros no tienen ninguna raíz vasca, no serán tenidos en cuenta para integrar el plantel.

Su principal inversión está dedicada a las instalaciones que el club posee en Lezama (a poco más de 12 km del centro de Bilbao), donde se fomenta el crecimiento constante de las divisiones menores que entrega resultados como los de Aymeric Laporte (actualmente en el Manchester City), Fernando Llorente (del Tottenham) o Kepa Arrizabalaga, quien fue contratado por el Chelsea en una cifra histórica que lo convirtió en el arquero más caro del mundo (algo más de 80 millones de euros).

Como toda regla, la tradición del Athletic también tiene su excepción: los entrenadores. A lo largo de los años, el club ha contratado a 15 técnicos extranjeros. Desde su fundación con los ciclos de los ingleses Mr. Sheperd y William Barnes, hasta la actualidad, donde el recientemente llegado Eduardo Berizzo intenta reconstruir la idea que dejó Marcelo Bielsa en 2013.

Si bien el Toto ha ganado un partido en los 6 compromisos que disputó en La Liga, los empates frente al Real Madrid y Barcelona (ambos 1 a 1) despertaron la esperanza en la afición, que aún mantiene la nostalgia que provoca los recuerdos del Loco.

Cuando arribó el DT rosarino a la Catedral, se produjo un cambio de paradigma en el estilo de juego del equipo. Lejos de implementar las estrategias que aplicaba Javier Clemente, quien cosechó 4 coronas con la apuesta física y rústica, Bielsa planificó su tradicional línea de 3 para que la pelota sea la principal protagonista en el San Mamés.

El Loco cambió el estilo de juego del Athletic (AFP)
El Loco cambió el estilo de juego del Athletic (AFP)

"Tenía que haber seguido, él formó las bases aquí. Se lo extraña mucho porque implementó una técnica que carecía el Athletic. Hasta el día de hoy se conservan sus métodos", le dijo a Infobae José Luis Pepe Campos, uno de los socios vitalicios que se acercó al entrenamiento para tener el contacto con los jugadores.

"Clemente no era malo, nos hizo ganar cosas, pero Bielsa tenía otra pasta. Enseñó mucho. Hizo escuela, pero tuvo mala suerte y no pudo terminar como queríamos", agregó Jacinto Otegui, otro de los jubilados que observaba los movimientos del plantel actual.

"Berizzo tiene las mismas condiciones que el Loco, porque tiene una formación parecida", analizó Julián Zabala, el tercero del numeroso grupo de fanáticos que esperó hasta la finalización de la práctica para llevarse una foto con los futbolistas como recuerdo.

Marcelo Bielsa en sus días en el Athletic de Bilbao (AFP)
Marcelo Bielsa en sus días en el Athletic de Bilbao (AFP)

A la distancia, en una de las oficinas de la Comisión Directiva, la leyenda española José Ángel Iribar, quien ganó la Eurocopa de 1964 en sus días como arquero y disputó el Mundial de 1966, también se refirió al fenómeno Bielsa en un diálogo que mantuvo con Infobae: "Fue una evolución en la forma de jugar. Tenía una plantilla con características para que pueda aplicar su estilo. Siempre nos han dicho que tenemos una forma de jugar muy similar a la de los ingleses, porque en la primera época tuvimos entrenadores británicos que les fue muy bien. Sin embargo, Clemente tenía una forma estratégica muy rentable para nuestra institución. Fueron dos variantes que marcaron la apertura del club, porque de las dos maneras se han conseguido los resultados. Para los fanáticos lo más importante siempre es ganar, ganar y ganar".

Además, el presidente de la asociación de veteranos del Athletic reconoció que "Berizzo es un discípulo del Loco" porque ha trabajado con él en el pasado y también ha sido dirigido cuando el DT rosarino estaba en Newell´s y la Selección.    

José Ángel Iribar es considerado una leyenda en España (EFE)
José Ángel Iribar es considerado una leyenda en España (EFE)

Con figuras de la talla de Iker Muniain, Iñaki Williams, Iñigo Martínez y Aritz Aduriz, el Toto tiene el trabajo de llevar al Athletic al primer plano nacional, como en la época dorada de Marcelo Bielsa. Su misión es clara. En la renovada Catedral del fútbol, a la vera de la Ría y a escasos metros del Guggenheim, la afición sueña con recuperar la ilusión. Aquella que el Loco instaló hace 7 años y hoy quiere recuperar para que el orgullos albirrojo vuelva a codearse con los poderosos del continente.

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