El tablero del AT&T de los San Antonio Spurs marcaba 5:21 del primer cuarto del encuentro entre el local y los Minnesota Timberwolves con un marcador de 19 a 17 a favor del dueño de casa.

En ese instante, sonó la chicharra y llegó una ovación desde todos los rincones del templo texano. Emanuel Ginóbili entró al partido que significó el inicio de su 16ª temporada en los San Antonio Spurs y en la NBA, el mejor basquetbol del mundo.

Y, fiel a su ADN competitivo que no se debilita a los 40 años -es el segundo jugador de mayor edad de la competencia detrás de Vince Carter de los Sacramento Kings, con seis meses más-, su ingreso no pasó desapercibido: de inmediato tomó un rebote, dio una asistencia y enseguida metió un triple. Todo en un minuto.

A partir de allí, el partido fue una anécdota y el resumen final marcó que en los veinte minutos que Manu estuvo en cancha, aportó nueve puntos, cuatro asistencias, tres rebotes, un robo y una tapa en el triunfo final de los Spurs sobre los Timberwolves por 107 a 99.

Por su parte, LaMarcus Aldridge anotó 25 puntos en 38 minutos en cancha y sumó 10 rebotes para los ganadores que jugaron sin Kawhi Leonard ni Tony Parker, pero tuvieron suficiente fuerza para resistir ante los renovados Timberwolves.

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