Esta tarde, con el partido entre Tigre y Vélez, se pondrá en marcha la Superliga, el torneo de Primera División que debuta con nuevo nombre y nuevos ingresos económicos. Pero la atención no estará puesta solamente en lo que pase en el campo de juego, sino también afuera: para las barras hay otro campeonato, el de los millonarios negocios turbios que se generan alrededor del fútbol y que los usufructúa quien tenga el poder de mando en la tribuna.

Por eso la Seguridad, que tiene a 406 violentos en la lista del derecho de admisión, está en alerta máxima. Y por eso Infobae hace el mapa más completo de las barras argentinas, para saber quién es quién en ese submundo marginal que ha decidido tomar por rehén a todo el fútbol argentino.

BOCA JUNIORS

Es la barra más poderosa de la Argentina. Mueve 1.800 personas y la lideran Rafael Di Zeo y Mauro Martín, quienes tienen derecho de admisión impuesto por el gobierno nacional por estar inmersos en dos causas judiciales. La que enfrenta Di Zeo es la más complicada: el juez Rodolfo Pierreti lo procesó como instigador de una batalla interna por el poder de la barra que se cobró dos vidas en 2014. Igual siguen manejando la barra desde afuera, pero quien da las órdenes en el paravalanchas es Fernando Di Zeo, hermano del líder. Entre sus integrantes hay varios hombres con pesados prontuarios, como Marcelo Aravena, condenado a 18 años de prisión por doble homicidio en 1994 y actualmente preso por integrar presuntamente una asociación ilícita que manejaba puestos de La Salada, y Maximiliano Oetinger, quien también tiene una causa judicial en trámite sospechado de integrar una banda de secuestradores. Considerada la facción oficial, mantienen una sorda pelea con un grupo disidente de unos 150 hombres -que se referencia en Cristian Fido Debaux, líder hasta 2015- quienes intentaron copar la parada el sábado pasado en Paraguay, en el amistoso frente a Cerro Porteño, aunque no lograron su cometido: en la frontera las autoridades del vecino país los mandaron de vuelta.

RIVER PLATE

Hasta diciembre de 2016 estuvo gobernada por Martín Araujo, alias Martín de Ramos, quien dejó su cargo tras sumar varias causas judiciales, entre ellas una probation por amenazas sufridas por el juez Sergio Pezzotta el día en que River descendió a la B. El que sí permanece es Guillermo Godoy, alias Caverna, quien entró a Los Borrachos del Tablón en 2003 y a quien el juez Fernando Caunedo procesó el año pasado como partícipe necesario de un esquema de reventa de entradas para perjudicar patrimonialmente al club en conjunto con otros barras y directivos de la administración Passarella. Por ese motivo le dictaron prohibición judicial de concurrencia para asistir a los partidos. Y por eso quien hoy se para en la popular es Cristian Szyrko, alias Ciruja, que trabajó bajo las órdenes del ex intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto. Junto a él están Alejandro Medina, referente de la zona de Budge, y Mauro Ferraras, que maneja un grupo grande del norte del conurbano. Mueven 1.500 personas y enfrentan una interna con la facción La banda del Oeste, cuyos hombres liderados por Rubén Toti Velardez, que también es jefe de la barra brava de Sportivo Italiano, tienen prohibido el derecho de admisión.

SAN LORENZO DE ALMAGRO

Tras el retiro a la platea de Cristian Evangelista, alias Sandokan, quien la comandó durante una década, ahora la tribuna está al mando de Maximiliano Vaccaro, ex profesor de artes marciales del club. De los clubes grandes, La Butteler es la que menos conflictos tuvo en el último lustro tras ganar la interna de la barra a la facción La Banda del Mástil, con la que se habría enfrentado a tiros en 2009 por el dinero recaudado para viajar al Mundial de Sudáfrica.

HURACÁN

Está considerada una de las más complicadas de Capital Federal y su jefe es Claudio De Respinis, alias Cone, cuyo hermano Fernando fue asesinado en 2009 en medio de la interna de la barra. Tienen presencia en el estadio Ducó y también en el predio La Quemita, donde entrenan la Primera y las Inferiores. Pablo De Respinis, hermano del líder, y Emiliano Tagliarino, uno de los fundadores de la ONG barra Hinchadas Unidas Argentinas también cuentan con voz de mando. Por ahora mantienen controlada la tribuna tras vencer en la interna a un grupo de la Villa Zabaleta que intentó desbancarlos en varias oportunidades desde 2007 hasta 2016.

INDEPENDIENTE

Su líder desde hace ya casi 15 años es Pablo Bebote Álvarez, quien fue deportado de los últimos dos mundiales de fútbol y actualmente tiene derecho de admisión para concurrir a los estadios impuesto por el gobierno de María Eugenia Vidal y ratificado por la Nación. Junto a él está Roberto Petrov, el Polaco, quien fuera guardaespaldas histórico de Hugo Moyano, actual presidente del club. Se hacen llamar Los Diablos Rojos y la facción contraria se autodenomina Somos Nosotros, comandada por César Rodríguez, alias Loquillo, quien también tiene derecho de admisión con vigencia hasta Julio de 2019. El ultimo cruce público se produjo en el torneo de verano pasado y si bien reina una tensa calma, para la Seguridad bonaerense cada partido de Independiente está considerado de alto riesgo.

RACING

La barra que tiene hoy la interna más violenta del fútbol argentino. El gobierno identificó como jefes y les decretó derecho de admisión a Raúl Escobar, alias Huevo, y a Gustavo Nelson Medina Lopetegui. Ambos fueron involucrados en su momento por el juez Leandro Maffucchi Moore en el crimen del hincha de Independiente Gustavo Rivero, producido en 2002, pero no llegaron a juicio. La interna hoy los enfrenta a un viejo conocido, Nelson Dómene, alias el Pollo, fuerte en la zona de Dock Sud y Florencio Varela y también con derecho de admisión, y a Leandro Paredes, de Villa Corina, en Remedios de Escalada. En el último mes se sucedieron tres hechos violentos, el último de ellos el viernes pasado, tras el partido por Copa Argentina entre Racing y Mitre de Santiago del Estero, que terminó con un herido y 51 detenidos.

BANFIELD

El líder es Miguel Ángel Tuniñali, ex convicto, que mantuvo la jefatura en los últimos 10 años. La Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte le aplicó prohibición de concurrencia desde 2016 por manejar irregularmente las parrillas que los días de partido se instalan en la zona del estadio, incluyendo un puesto que está dentro de la mismísima cancha Florencio Sola. Se manejan por el club como si fuera su casa y la tribuna está dominada por el grupo La banda de Villa Niza, en referencia al barrio situado en Banfield Oeste.

ESTUDIANTES DE LA PLATA

Su jefe es Adrián Socío, apodado Gato, y su segundo Iván Tobar. Ambos tienen antecedentes y purgaron penas de prisión por violencia en el fútbol una década atrás, pero desde que volvieron al poder de la tribuna Pincha hace cuatro años no generaron disturbios. En el club se manejan con libertad, tanto que hacen asados sin problemas en el country que posee la institución en City Bell.

GIMNASIA Y ESGRIMA DE LA PLATA

El capo es Cristian Camillieri, alias el Volador, figura fuerte en el sindicalismo y el peronismo de La Plata: hasta fue orador en actos del Frente para la Victoria en 2015. En el club manda él: dos temporadas atrás llegó a jugar como delantero en un partido a beneficio del ex jugador Maximiliano Kondatriuk, compartiendo equipo con los titulares que por entonces dirigía Pedro Troglio, y en partidos de local las cámaras lo tomaron entrando directamente a las oficinas de venta de tickets y de recaudaciones del estadio.

LANÚS

Su jefe se llama Diego Goncebate, alias Fanfi, y fue uno de los principales impulsores de la ONG barra Hinchadas Unidas Argentina que trabajó codo a codo para el kirchnerismo. Pero después cambió de bando: desde 2012 estuvo apoyando a Néstor Grindetti, actual intendente, con quien se lo vio en actos proselitistas y también en el Concejo Deliberante. La interna de la barra de Lanús también tiene un correlato político: su rival en la tribuna, Matías Soto, el Polaquito, trabajó fuertemente para el ex viceministro de justicia de la Nación, Julián Álvarez, y hoy sigue respondiendo al Frente Para la Victoria.

TIGRE

Tras pasar dos años prófugo y ser absuelto en el juicio por un crimen en la interna de la barra, Daniel Paz, alias Negro Fiorucci, deportado en su momento de Sudáfrica y de Brasil en los respectivos mundiales, volvió a comandar la barra de Tigre. En el juicio se ventiló la supuesta relación de la barra del Matador con las intendencias de San Fernando y de Tigre donde se les habría otorgado el manejo del estacionamiento medido y callejero del Puerto de Frutos. El lunes, a cuatro días del comienzo de la Superliga, el estadio apareció con pintadas en su contra del grupo rival que nuclea barras de la zona de General Pacheco y Virreyes.

TEMPERLEY

La barra cambió de mando a fin de 2016, tras la caída en prisión de toda la primera línea liderada por Víctor el Payaso Rodríguez, quienes fueron acusados por la justicia de coacción agravada y tentativa de homicidio tras tirotear al grupo que les peleaba el poder en la tribuna que para el comienzo de la Superliga tendrá un nuevo jefe apodado Chaparro, de Lavallol y con apoyo de los barras referenciados en los barrios Turdera y San José.

DEFENSA Y JUSTICIA

El grupo del barrio Don Orione se hizo de la popular un lustro atrás bajo el mando de Fernando Espíndola, alias el Topo, que fue detenido el lunes pasado en el estadio de Racing cuando estaba revendiendo entradas para el partido contra Temperley por Copa Argentina. Ahora la Aprevide anunció que le dictará la prohibición de concurrencia a los estadios. Por Florencio Varela se cree que igual seguirá mandando desde la calle. Se verá.

VÉLEZ

En la última década pasaron varios dirigentes por el sillón presidencial velezano, pero en el paravalanchas siempre se mantuvo la misma persona: Pedro Paz, quien logró reunir a los distintos grupos de El Fortín y repeler la interna con un grupo de Fuerte Apache. Junto a él está Fernando el Mono Morales, que maneja a la gente de Villa Luro, y el Chino Torrilla, sobrino del extinto capobarra Marcos Lencina, quien fue homenajeado insólitamente por el plantel de Vélez posando con una bandera el año pasado, al cumplirse un lustro de su fallecimiento.

BELGRANO DE CÓRDOBA

La tribuna de Barrio Alberdi es manejada con mano de hierro por Roberto Ponce, alias el Loco Tito, quien asumió el poder en 1998, tras el fallecimiento del anterior capo, el Turco Salomón. Sólo tuvo dos rebeliones que logró sofocar: una en 2008, otra en 2015, ambas de barras del barrio La Igualdad.

TALLERES DE CÓRDOBA

La tribuna vive un proceso de recambio después de que 15 días atrás fuera condenado a siete años de prisión su último jefe, Carlos Pacheco, quien en 2013 había sido insólitamente premiado por la Legislatura Cordobesa como representante de la fiesta popular de la hinchada en la tribuna. Además, Darío Cáceres, quien era su segundo, fue expulsado del club por la dirigencia. El único que salió indemne fue Andrés Torres, quien se presentaba como el vocero de La Fiel, tal el nombre de la barra cordobesa.

ROSARIO CENTRAL

Su nombre ya es sinónimo del barrio de Arroyito: Andrés Pillín Bracamonte es quien lleva las riendas de la tribuna de Central hace largos 18 años. Con causas judiciales en su contra, fue deportado del mundial de Sudáfrica e integró la lista negra de los que no podían ir a Brasil pero jamás perdió poder en Rosario, donde se lo vincula al grupo Los Monos porque habría participado de la fiesta de 15 de una de las hermanas de la familia Cantero y porque sería quien habría promovido que en la popular se mostrara una bandera gigante en homenaje a Claudio Cantero, el Pájaro, ex jefe de la banda criminal asesinado en 2013.

NEWELL'S

Tuvo la interna más sangrienta de 2016, que se cobró cuatro víctimas, entre ellas dos que se autotitularon jefes y fueron asesinados: Matías Franchetti y Maximiliano Larroca. Para parar la sangría los grupos pactaron y hay una convivencia tensa entre los bandos que responden al Chivo Saravia, encargado de la relación con la dirigencia, a Guille Cantero, de la familia de Los Monos y quien manejaría a su gente desde prisión, y a Roberto Cohen, el Loco, ex ladero del mítico jefe Roberto Camino, asesinado en 2010.

COLÓN DE SANTA FE

Preso desde hace dos años por asesinato, Juan Abel Quique Leiva continuaría manejando la barra de Colón desde el penal de Coronda, donde pintó un pabellón con el escudo del club y se habría hecho poner una pileta en el verano pasado para enfrentar el calor. En la tribuna su hombre sigue siendo Jorge Caqui Muñoz, otro conocido de las crónicas policiales.

UNIÓN DE SANTA FE

Desde agosto de 2014, cuando en un tiroteo le sacaron la tribuna a la banda de Los Nenes, la barra de Unión está al mando de la facción Los Melli –por los hermanos que dominan La barra de la bomba-, tal como se hacen llamar los Tatengues que desplazaron del lugar de privilegio a quien fuera el referente histórico, Carlos Tambita Maidana.

ARSENAL

Como cosa de familia, la barra se va pasando de hermano a hermano. El jefe hasta el año pasado fue Uriel Álvarez, alias el Uruguayo, cuyo hermano Gastón es uno de los referentes de la barra de Racing y está hoy con prisión domiciliaria. Pero a Uriel lo asesinaron en 2016 y quien subió entonces como nuevo capo fue Walter, el menor de los hermanos Álvarez, que fue detenido el viernes pasado en el estadio de Arsenal, por manejar el ingreso gratuito de la barra de Unión en el partido frente a Lanús en el estadio Julio Humberto Grondona. A partir de ahora le rige la prohibición de concurrencia a los estadios.

PATRONATO

Pasando sus días en el penal de Gualeguay, condenado a 10 años de prisión por un doble homicidio, Gustavo Petaco Barrientos sigue liderando la barra de Patronato que muestra en cada partido la bandera con la leyenda "No hay reja que encadene mi sentimiento". Para eso le daría órdenes a su hijo y a su segundo, Hugo Ceola, según la causa por asociación ilícita que lleva adelante el fiscal Martínez Montrull, quien pidió que les prohíban la asistencia a ambos a la cancha.

SAN MARTÍN DE SAN JUAN

La barra del Pueblo Viejo, tal como se la denomina, vivió en guerra hasta 2015, cuando Andrés Catita Moreno fue apuñalado, tirado a un contenedor, rociado de combustible y prendido fuego por su rival en la interna, Víctor el Chino Díaz, quien terminó con una condena a 11 años de prisión. Desde ahí, ambos grupos hicieron las paces con la gente del barrio Rioja Chica al frente del paravalanchas.

GODOY CRUZ

Daniel Aguilera, el Rengo, es el jefe histórico de la barra del Tomba que tuvo varias causas por violencia en el fútbol y otros delitos y siempre salió indemne, hasta junio de este año, cuando fue condenado a seis meses de prisión por violencia de género contra su ex pareja. Ahí le pasó el mando a su hermano menor Exequiel, quien aún no pudo debutar en el paravalanchas y ya acumula problemas: el 27 de julio fue detenido por la policía en el marco de una causa por drogas.

OLIMPO

Otra barra que tuvo una interna feroz que se dirimió con un asesinato, el de Daniel Enrique Guzmán, quien era el jefe histórico de La 74, como se autodenominan los barras de Olimpo. Desde ahí no hubo hechos graves y según denunció en diciembre de 2016 el técnico Cristian Díaz, la barra maneja el club como si fuera su casa, por lo que lo obligaron a renunciar.

ATLÉTICO DE TUCUMÁN

La Inimitable, como se llama la barra, es dominada por dos familias que en realidad tienen parentesco de sangre: los González y los Acevedo. Entre los primeros destaca Gustavo, alias el Gordo, y actual jefe. De los segundos sobresalen Chichilo y Jazo, ambos detenidos y Braian, quien se hizo famoso amenazando por las redes a los hinchas de San Martín de Tucumán. Ambas familias, además, tienen muchos contactos políticos y llegaron a colgar la bandera de La Inimitable del balcón de la casa de gobierno de Tucumán.

CHACARITA

Varias facciones viven en pugna por controlar la tribuna aunque están en una tregua que ya dura un año: se trata de los grupos de Villa La Rana, Villa Loyola, José León Suárez y Villa Maipú. El histórico jefe, Raúl Muchinga Escalante, dio un paso al costado y se incorporó a la vida institucional del club. Le dejó la tribuna a su hijastro, Chucky, quien terminó preso en una causa por drogas. Ahí subieron como jefes Carlos Merlo y Parra, de Villa Maipú, facción que se enfrentó a tiros con los de Villa La Rana. El armisticio los unió a todos pero ahora que llega la Superliga y el dinero grande, hay temor por lo que pueda suceder.

ARGENTINOS JUNIORS

Jorge Torres se llama el hombre fuerte de la popular de Los Bichitos Colorados, quien fue además un hombre clave en la ONG Hinchadas Unidas Argentinas. Líder del grupo Los Ninjas, se apoya en gente de La Paternal pero también de Villa Lugano. Su última interna data de 2015, cuando se pelearon con el grupo La banda del Pani, llamada así porque paran en una vieja panificadora de la calle Colpayo. Desde ahí, hubo paz, que ojalá se mantenga ahora que volvieron a Primera.

Con fotos de NA y Getty.