Sara: "Siempre tuve claro que quería ser el arquero de Boca"

El rafaelino tuvo que soportar la suplencia y que Guillermo Barros Schelotto pidiera otro guardameta, pero aguantó y aprovechó su chance: “Con esfuerzo, las cosas se consiguen”

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Sara, ante la posibilidad única
Sara, ante la posibilidad única de agarrar el arco de Boca por un largo tiempo (Télam)

Extasiado por el partido que lo consagró y afirmó en el arco xeneize, Guillermo Sara siente que le llegó la hora de cuidar los tres palos por un largo rato. Fue la figura en la tanda de penales frente a Lanús, que metió a Boca en los cuartos de final de la Copa Argentina, pero no se conforma y tiene objetivos mayores. "Triunfos así dan felicidad y dan a entender que mi trabajo está dando sus frutos", expresó.

El rafaelino de 28 años tuvo que soportar la suplencia cuando estaba Agustín Orion en el club y se conformó con puñados de minutos cuando el ahora golero de Racing faltaba. Sin embargo, esperó por su oportunidad y a pesar de que estuvo cerca de ser relegado por el trunco arribo de Agustín Marchesín (Guillermo Barros Schelotto había hecho público el deseo de contar con él), perseveró.

"Tenía claro que quería ser el arquero de Boca y tenía la esperanza de que el desafío llegase. Con Guillermo tuvimos una charla, dejamos las cosas claras y eso me dio tranquilidad. Lo que vivo es un claro ejemplo de que con esfuerzo, las cosas se consiguen", se explayó sobre su presente el ex Atlético, en una entrevista concedida a La Nación. El Mellizo admitió su pedido por Marchesín, pero reveló que nunca le anunció a Sara que podría llegar a quedar relegado.

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Desde el triunfo con Belgrano en la Bombonera, sintió que había llegado su hora de agarrar el arco y no soltarlo más: "Hoy sé que depende mucho más de mí. Tener esta posibilidad era lo que venía buscando desde que llegué a Boca. Es algo duro, difícil, muy grande, pero era lo que esperaba. Asumo esa responsabilidad y la acepto". En tanto, se ilusiona con poder llegar a la Selección si su nivel sigue elevándose.

Respecto a lo personal, reveló que trabajó con una psicóloga por lo traumático que resulta ser arquero, pasando de Dios a Diablo en cada fin de semana. Y contó que tiene preferencia por otro deporte: "Cuando puedo, juego al golf. Ya lo hice con Carlos (Tevez) un par de veces, aunque es mejor que yo, ja". Sobre su compañero, acotó: "No hay en el fútbol argentino un jugador de su calidad".