Jorge Luis Borges, escritor argentino: “Mi utopía es un país, o todo el planeta, sin Estado, pero entiendo que es una utopía prematura”

Días después de que cayera la dictadura militar, el autor de “El Aleph” y “Ficciones” publicó un texto donde da cuenta de su mirada política. “Nuestra esperanza no debe ser impaciente”, escribió

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Archivo Norah Borges
Jorge Luis Borges, escritor argentino: “Mi utopía es un país, o todo el planeta, sin Estado, pero entiendo que es una utopía prematura”

Borges ya era Borges. Argentina quería volver a ser Argentina. En el año 1983, a semanas del regreso a la democracia, el suplemento Cultura y Nación del diario Clarín le publicó un texto titulado “El último domingo de octubre”. Empezaba así: “Yo escribí alguna vez que la democracia es un abuso de la estadística”. La sentencia es dura, ingeniosa, fuertísima. Pero, ¿a qué se refería? ¿Se estaba arrepintiendo?

En septiembre de 1976, recién arribado a Madrid, dijo una entrevista al periodista Fernando Samaniego de El País donde dijo: “La democracia es una superstición, basada en la estadística. Toda la gente no entiende de política, como no podemos entender todos de retórica, de psicología o de álgebra”. Pasaron ocho años, los más oscuros de nuestro país, pasó mucha muerte bajo el puente, y Borges se releía a sí mismo.

“La democracia argentina me ha refutado espléndidamente“, escribe en el texto de Clarín. Y continúa: “Mi utopía sigue siendo un país, o todo el planeta, sin estado o con un mínimo de estado, pero entiendo, no sin tristeza, que esa utopía es prematura y que todavía nos faltan algunos siglos. Cuando cada hombre sea justo podremos prescindir de la justicia, de los códigos y de los gobiernos. Por ahora son males necesarios”.

Borges libro
Días después de que caiga la dictadura militar, el autor de libros como “El Aleph” y “Ficciones” publicó un texto donde da cuenta de su mirada política. "Nuestra esperanza no debe ser impaciente”, escribió

Ante la pregunta lógica, enmarcada en esta época, de si podía considerarse un temprano libertario, hay un largo texto publicado en este mismo medio. Se titula Anarquista, conservador y ¿libertario?: Borges, el escritor políticamente inclasificable. Ahí el Alejandro Vaccaro dice que Borges era anarquista “en cuanto a las ideas liberales” y que “lo liberal en lo económico tiene otro significado”.

También vale recordar que en su juventud, como escribió Nicolás González Varela en un texto publicado en Polvo en el año 2016, “Borges abrazó apasionadamente los ideales anarco-comunistas” con “fervor soviético”, etapa que fue “reprimida” hasta llegar a un “anarquismo aristocrático”. En una entrevista en la Feria del Libro de Buenos Aires de 2024 Daniel Mecca lo dijo con todas las letras: “Borges no le pertenece a nadie”.

Volvamos al texto de 1983 en Clarín: “Es casi una blasfemia pensar que lo que nos dio aquella fecha es la victoria de un partido y la derrota de otro. Nos enfrentaba un caos que, aquel día, tomó la decisión de ser un cosmos. Lo que fue una agonía puede ser una resurrección. La clara luz de la vigilia nos encandila un poco (...) Tenemos que desandar un largo camino. Nuestra esperanza no debe ser impaciente”.

Y concluye: “La esperanza, que era casi imposible hace treinta días, es ahora nuestro venturoso deber. Es un acto de fe que puede justificarnos. Si cada uno de nosotros obra éticamente, contribuiremos a la salvación de la patria”. Quizás ese anhelo de sociedad libre sea muy similar a la “libertad colectiva” del peronismo, a la “sociedad sin clases” del marxismo y a la vida sin “interferencia estatal” del liberalismo. O quizás no.

Jorge Luis Borges en el Recoleta- Gentileza CEDIPCCR
Jorge Luis Borges es considerado una de las figuras más brillantes y universales de la literatura del siglo XX, no solo argentina, sino del mundo entero

Quién era Borges

Jorge Luis Borges (1899-1986) fue un escritor, ensayista y poeta argentino, considerado una de las figuras más brillantes y universales de la literatura del siglo XX, no solo argentina, sino del mundo entero. Su vida estuvo marcada por una ceguera progresiva que, lejos de detenerlo, potenció su capacidad para crear mundos imaginarios y laberintos mentales que exploran el tiempo, el infinito y la filosofía.

Su obra es famosa por sus cuentos breves, donde lo fantástico irrumpe en la realidad para cuestionar la lógica del universo. Borges no escribió novelas; prefirió la precisión del cuento y el ensayo para desplegar temas recurrentes como los espejos, las bibliotecas infinitas, los duelos de cuchilleros y los laberintos circulares. Fue director de la Biblioteca Nacional de la República Argentina.

Entre sus libros más importantes destacan Ficciones (una colección de relatos fundamentales que incluye “La biblioteca de Babel” y “El jardín de senderos que se bifurcan”), El Aleph (libro de cuentos que contiene el famoso relato homónimo sobre un punto del espacio que contiene todos los puntos del universo) y Otras Inquisiciones (recopilación de ensayos de gran su agudeza crítica), entre otros.