
La figura de Juan Carlos sigue ocupando un lugar central y controvertido en la memoria colectiva de España. Para la escritora Laurence Debray, quien pasó dos años en Abu Dabi junto al monarca y le realizó la última gran entrevista antes de su abdicación, encarna un valor histórico: “Es un rey que recibió los plenos poderes del general Franco, o sea, de un dictador, y supo aliarse con el Partido Comunista y con los socialistas para democratizar el país”, dijo en diálogo con Infobae Cultura, subrayando la singularidad política que distingue a la monarquía española de las demás casas reales de Europa.
Reconciliación, las memorias de quien fue rey durante 38 años, desde 1975 hasta 2014, llegó a las librerías durante los últimos días del año pasado y desde entonces no se ha parado de hablar del asunto. No es para menos: Juan Carlos es una figura central. Nació en Roma en 1938 durante el exilio de su familia, nieto de Alfonso XIII, el último rey antes de la proclamación de la Segunda República Española en 1931. Tras la Guerra Civil, Francisco Franco tomó el poder en España y, en 1969, lo eligió como su sucesor, saltándose al padre de este, al considerarlo demasiado liberal.
PUBLICIDAD
Fue Juan Carlos quien impulsó una serie de reformas que condujeron a la instauración de la democracia constitucional. Esta etapa culminó con la aprobación de la Constitución de 1978, que estableció la monarquía parlamentaria. En 1981 frenó un intento de golpe de Estado y consolidó el sistema democrático. Pero su figura entró en declive a partir de 2011. Hubo varios escándalos, como el caso Nóos, que implicó a su hija Cristina y a su yerno en un tema de corrupción, y la polémica causada por un viaje secreto de caza de elefantes en Botswana durante la crisis económica española. Además, se sumaron problemas de salud e irregularidades financieras.

El 2 de junio de 2014, Juan Carlos anunció su decisión de abdicar en favor de su hijo Felipe, argumentando la necesidad de “dar paso a una nueva generación” ante los nuevos desafíos y transformaciones sociales. Su renuncia se formalizó el 19 de junio, y Felipe VI asumió el trono ese mismo día. Desde entonces, Juan Carlos ostenta el título honorífico de rey emérito y reside fuera de España, en parte debido a investigaciones por supuestas irregularidades financieras: comisiones por contratos internacionales, fondos y tarjetas opacas, fundaciones y cuentas en paraísos fiscales, y pagos a Hacienda.
PUBLICIDAD
A diferencia de otras monarquías europeas caracterizadas por su patrimonio fastuoso, Debray señala que la española es “de bajo presupuesto”. En sus palabras: “La monarquía española es una monarquía tipo IKEA”, haciendo eco de su relativa modestia institucional y económica. (IKEA es el nombre de una popular cadena sueca de muebles, donde las personas ensamblan el objeto ellas mismas.)

El poder simbólico de la monarquía radica, a su juicio, en su función de garante de la cohesión nacional y de las instituciones democráticas: “La constitución es la constitución del rey Juan Carlos y su hijo vigila que las instituciones democráticas funcionen bien”. La vigencia de la Corona se puso a prueba en episodios graves como el conflicto catalán. Debray recuerda que durante la crisis independentista, el actual rey Felipe VI pronunció un discurso clave que frenó el quiebre constitucional, reafirmando el rol de la monarquía como árbitro institucional.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el legado de Juan Carlos I se ha visto empañado por su salida a Emiratos Árabes y los escándalos financieros y personales de los últimos años. “Tenía una cuenta bancaria en Suiza que no declaró al impuesto español y además dio el dinero a su amante. O sea, que todo mal”, afirmó Debray. Esta situación llevó al rey emérito a un retiro forzado en Abu Dabi: “Se fue justamente para desaparecer y dejar tranquilo a su hijo reinar y vivir una vida secreta para que se olviden de él”. Agrega que, por carecer de patrimonio privado, Juan Carlos I no puede regresar a ningún palacio nacional y sus visitas a España son limitadas a eventos aislados, como regatas en Galicia.
Esta salida no responde al esquema tradicional de las casas reales, enfatiza Debray, para quien la biografía de Juan Carlos es “atípica”. Recuerda: “El rey Juan Carlos nació en el exilio. Fue muy duro llegar a ser rey. Democratiza el país, cambia un poco y tiene un poder... Yo creo que tiene su propia política. Él sí hace política”. Destaca así el inusual recorrido vital del monarca, desde el exilio hasta influir en la apertura internacional y cultural de España.
PUBLICIDAD

Laurence Debray nació en París en 1978 y creció rodeada de libros, ideas y debates. En su infancia vivió en un campamento en Cuba. Estudió Historia y Literatura en La Sorbona, Economía en la London School of Economics y en la Escuela de Estudios Superiores de Comercio de París (HEC). Se dedicó a trabajar en las finanzas. Es hija del filósofo francés Régis Debray —uno de los intelectuales más influyentes de la izquierda francesa— y de la antropóloga venezolana Elizabeth Burgos, conocida por sus trabajos sobre identidad y política latinoamericana. Publicó el libro Hija de revolucionarios.
La escritora, cuya formación familiar estaba marcada por figuras revolucionarias en la izquierda latinoamericana y europea, reconoció en el rey un modelo opuesto al drama revolucionario: “Encontré en el rey el modelo de la transición, que lo veo más pragmático, menos dramático y, y que resultó positivo”. Según Debray, la impronta de Juan Carlos responde más al republicanismo de la guerra civil que a una monarquía conservadora.
PUBLICIDAD

El contraste entre la valoración internacional y la crítica interna es notorio. Para la entrevistada, en escenarios como Inglaterra o Francia, Juan Carlos I sigue siendo recibido con honores de jefe de Estado y reconocido como padre de la Constitución. Pero en España, el contexto político actual, con una coalición de socialistas, republicanos e independentistas, ha acentuado la instrumentalización de su figura: “Tienden a querer atacar a la Corona y lo utilizan a él. Es un poco el chivo expiatorio fácil que han encontrado”.
Debray considera que en el mediano plazo su legado institucional prevalecerá: “Él quiere ser recordado como el padre de la Constitución española. Yo creo que sí, pero ya dentro de mucho tiempo”. Por ahora, la percepción dominante, sobre todo entre las nuevas generaciones, sigue marcada por los escándalos recientes que opacan una trayectoria, según ella, determinante para la democracia contemporánea.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Miguel Rep: “Aprendí de Charly que la vida es una performance y que hay un presente absoluto”
El dibujante presentó en Infobae al Regreso su libro “Charlie absoluto”, donde reconstruye la trayectoria de Charly García a través de ilustraciones y relatos

8 novelas de “enemies to lovers” que enganchan desde la primera página y no pasan de moda
La selección reúne fantasía, comedia y dramas de élite que comparten la misma dinámica entre rivales y que además se transformaron en series, películas y fenómenos editoriales

Lucrecia Martel encabeza la nueva edición de la Feria Invierno de Mar del Plata
La directora presentará la película ‘Nuestra tierra’ y el libro ‘Un destino común’, como parte del encuentro de Editoriales y Cultura Gráfica que se realiza este fin de semana en el Teatro Auditorium de la ciudad balnearia

El Museo Violeta Parra incorpora dos piezas inéditas de la inolvidable cantora chilena
Una pieza textil y un cuaderno con décimas autobiográficas ingresaron en mayo al espacio cultural de Santiago, y ahora atraviesan procesos de conservación previos a su exhibición en octubre

De Star Wars a Prime Video: así “La hipótesis del amor” llegó a convertirse en una de las apuestas románticas de 2026
El libro de Ali Hazelwood nació como fanfiction, se volvió viral entre lectores y pasó meses entre los más vendidos antes de dar el salto al cine con una adaptación aprobada por la propia escritora


