El Museo Británico retira imágenes generadas por inteligencia artificial tras polémica en redes

Las reacciones negativas expresadas por especialistas y usuarios revelaron inquietudes respecto al reemplazo de profesionales y la simplificación de expresiones culturales en espacios patrimoniales tras la publicación de las imágenes

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El Museo Británico retira imágenes
El Museo Británico retira imágenes generadas por inteligencia artificial tras polémica en redes

Las recientes publicaciones en redes sociales del Museo Británico han desencadenado un debate en torno al uso de imágenes generadas por inteligencia artificial y la representación de la cultura en instituciones patrimoniales.

Tras difundir, el 27 de enero, imágenes en las que una mujer joven aparece observando distintas piezas en el museo, la institución recibió críticas significativas de la comunidad arqueológica y del público, lo que llevó a la retirada del contenido tras cerca de seis horas en línea.

Uno de los puntos que más inquietud ha generado es el posible impacto de la inteligencia artificial generativa en las profesiones ligadas al patrimonio. La preocupación por el reemplazo de historiadores, educadores y curadores ha sido central para distintas voces del sector.

Según expresó Mya Steele, estudiante de arqueología de la Universidad de York al medio Artnet News, el empleo de inteligencia artificial “afecta directamente los puestos de trabajo de los historiadores, educadores y curadores” y, al mismo tiempo, puede provocar la difusión de “información incorrecta” y perpetuar “los sesgos de bases de datos abrumadoramente occidentales y coloniales”.

Captura de pantalla de una
Captura de pantalla de una publicación en redes sociales que contiene una imagen generada por IA compartida por el Museo Británico el 27 de enero de 2026

La crítica se intensificó tras difundirse imágenes en las que la figura generada por inteligencia artificial aparece, en un caso, vestida con indumentaria tradicional de Asia Oriental y, en otro, con ropa de estilo mexicano frente a una estatua azteca, recreando una visión intercultural simplificada. Steph Black, arqueóloga y doctoranda en la Universidad de Durham, remarcó al medio Artnet News: “Es como si todas estas culturas fueran iguales”.

Las capturas de pantalla de las polémicas publicaciones fueron compartidas en Instagram por Black, quien cuenta con casi 200.000 seguidores. Poco después, la arqueóloga sostuvo que el British Museum la eliminó de sus contactos, así como a otros creadores que habían criticado el posteo, lo que interpretó como una advertencia. Entre los comentarios recibidos por la institución, el tono fue “realmente negativo”, y varios usuarios exigieron una disculpa pública.

Black planteó que la acción del museo “sienta un precedente para el resto del sector”, al tiempo que sugirió que estas pruebas buscan “medir cuán dispuesta está la gente a aceptar imágenes de I.A., para luego despedir o evitar contratar creativos y profesionales”, todo ello vinculado, según su punto de vista, a la reducción de costos.

La preocupación por el reemplazo
La preocupación por el reemplazo de historiadores, educadores y curadores ha sido central para distintas voces del sector.

También exigió a la institución que “reconozca lo ocurrido, explique por qué sucedió y quién lo autorizó”, reclamando además un compromiso de “no volver a utilizar I.A. generativa”.

En respuesta, un portavoz del British Museum declaró al medio Artnet News que suelen compartir contenidos “generados por los usuarios”. En esta ocasión, el material “había sido producido por I.A.” y, al advertir “la posible sensibilidad” del asunto, resolvieron retirarlo.

El portavoz añadió: “No publicamos imágenes creadas por inteligencia artificial”. El museo anunció también que está “elaborando pautas sobre el uso de la I.A. en todas sus áreas”, dada la creciente presencia de esta tecnología en el sector cultural.