
A finales de la década de 1970, Bob Weir, guitarrista y miembro fundador de Grateful Dead, cuya muerte a los 78 años fue anunciada el fin de semana pasado, apareció por primera vez con pantalones cortos cortados a alturas celestiales. Dejaron una impresión imborrable. Ya entrado en la mediana edad, seguía dando explicaciones por este vestuario de escenario tan abreviado. “Siempre he tenido cierta aversión al calor. Y para mí, la clave en el escenario es ‘vencer el calor’”, dijo en una entrevista de 2014 con Vanity Fair. “Bajo las luces, siempre es julio. Y después de un tiempo, simplemente me cansé, estaba muy cansado de eso. Así que, pantalones cortos.”
Para ser precisos, los pantalones cortos de Bob Weir eran realmente cortos. Estaban cortados lo suficientemente arriba como para que los fanáticos, incluso a bastante distancia del escenario, pudieran ver la parte superior de sus muslos. No era tímido en enseñar piel.
Los legendarios pantalones cortados de Bob Weir se convirtieron en parte del folclore de los Dead. Los pantalones cortos cortados para los Deadheads eran los “Bobby Shorts”. Y, para ciertos admiradores (incluso aquellos que no sabrían distinguir “Morning Dew” de Mountain Dew), Bob Weir se ganó un lugar junto a Sean Connery y Magnum P.I. como un hombre admirablemente dispuesto a lucir sus piernas.
Tan conocidos eran los pantalones cortos que, en 2008, cuando él y el percusionista de Grateful Dead, Mickey Hart, ofrecieron una conferencia de prensa para anunciar que el archivo de la banda sería donado a la Universidad de California en Santa Cruz, el guitarrista respondió si eso incluía sus pantalones cortados. “Esos pantalones cortos en particular podrían incluirse en el archivo”, dijo según un artículo en SF Weekly, aunque advirtió que para entonces los pantalones ya se habían vuelto prácticamente inutilizables por los años de uso.
Si Jerry Garcia era el osito padre de los Dead, con camisetas convencionales y una barba desgreñada de Papá Noel, Bob Weir era mucho más llamativo en lo estilístico. Ayudaba que siendo un norteño californiano de buena pinta y cabello hasta los hombros, era lo más cercano a un galán que tenía su banda de psicodelia.
Durante la década de 1980, solía vestirse como un diagrama del “Manual Oficial de la Escuela Secundaria”. Llevaba sus pantalones cortos ajustados entre chombas desteñidas por el sol y zapatillas New Balance. Su estilo, tan parecido a lo que J. Crew presentaría años después, encajaba con una banda cuyos fanáticos a menudo empezaban como hippies pero acababan convertidos en yuppies.
(Bob Weir no parecía considerar que vestirse de “escuela secundaria” fuera un insulto. En una entrevista de 2019 con GQ sobre su estilo, cuando una de sus hijas describió las chombas como la manifestación de su “niño de fraternidad”, estuvo de acuerdo).

“Era un poco más directo en el estilo”, dijo Josh Peskowitz, exdirector de moda masculina de Bloomingdale’s y fanático de Grateful Dead de toda la vida. Añadió que siempre había algo más en el estilo de Weir. Sus pantalones cortos, después de todo, parecían como si los hubieran cortado con un cuchillo de de untar. “Así es como subvirtió un look que de otra manera habría sido preppy”, dijo Peskowitz. “Los pantalones cortos eran como decir: ‘esto tampoco es tan serio’”.
Por muy deshilachados que estuvieran los dobladillos, la cómoda audacia de Bob Weir lo convirtió en un inesperado ícono de estilo. Siempre que las tendencias dictaban que los hombres debían llevar pantalones cortos por debajo de la rodilla, era seguro que alguien diría que los hombres debían vestirse como Bobby en su lugar. “Hace falta valor para usar estos pantalones cortos”, proclamó en 2013 el blog de moda masculina Red Clay Soul en una publicación titulada “La entrepierna de Bob Weir”, que aconsejaba que los hombres debían imitar al guitarrista y usar pantalones cortos de “máximo doce centímetros y medio”.
Por su parte, Weir parecía disfrutar el reconocimiento por su atuendo. Cuando Vogue lo describió como un ícono de la moda por usar sandalias Birkenstock, él compartió de nuevo el artículo en su página de Facebook. Cuando Levi’s colaboró con Grateful Dead en 2021, él apareció en un video para promocionar la colección.
Aun así, eran esos pantalones cortados de los que parecía más orgulloso. “No tenía que seguir ninguna tendencia”, dijo a GQ en 2019 al reflexionar sobre eso. “Podía empezar, de algún modo, a crear la mía propia.”
Fuente: The New York Times
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