
La permanencia de El beso de la mujer araña en la cartelera porteña ha alcanzado un hito: 500 funciones. Se trata de la versión dirigida por Valeria Ambrosio con Oscar Giménez y Pablo Pieretti como protagonistas. Este logro se celebra en el Teatro Buenos Aires con una función especial el viernes 22 de agosto a las 20 hs.
La pieza original, escrita por Manuel Puig, se sitúa en la Argentina de los años 70 y explora la convivencia forzada de dos prisioneros: Valentín, militante revolucionario, y Molina, un hombre homosexual acusado de corrupción de menores. La trama se despliega en una celda, donde ambos personajes, interpretados por Giménez y Pieretti, atraviesan un proceso de transformación mutua. La dirección de Ambrosio ha sido reconocida por la crítica, obteniendo el Premio ACE 2022 a Mejor Dirección en Drama, mientras que Oscar Giménez fue distinguido como Mejor Actor en Drama y la obra recibió el galardón a Mejor Drama.

La puesta en escena, que se presenta los viernes y sábados a las 20 en la sala de Rodríguez Peña 411, propone una lectura contemporánea del texto de Puig. La escenografía de José Palumbo y la música original de Valeria Ambrosio acompañan una narrativa que no se limita a la palabra, sino que la utiliza como punto de partida para abrir un abanico de interpretaciones y subtextos. La iluminación, también a cargo de Ambrosio, refuerza la atmósfera opresiva y a la vez íntima de la celda, mientras que la dirección de imagen en pantalla de Cristian Holzmann y la fotografía de Nacho Lunadei, Carlos García y Gabi GBL completan el dispositivo escénico.
La obra, de 100 minutos de duración, aborda temas universales: los límites de la libertad, el compromiso político, la marginalidad y, sobre todo, el amor en su dimensión más amplia y salvadora. El relato de Valentín y Molina trasciende la sexualidad y se convierte en una reflexión sobre la posibilidad de reconocerse en el otro, de encontrar humanidad en medio de la adversidad y de desafiar los prejuicios sociales. Como señala la sinopsis oficial, “el amor que no distingue, que permite abrir la conciencia y nos permite vernos, encontrarnos en el otro y ser el otro”.

Las entradas, con un valor de $18.000, pueden adquirirse en la boletería del teatro o a través de Plateanet. El equipo técnico incluye a María Forni en dirección general, Lisandro Cingolani en operación técnica, Natalia Bocca en prensa, Ezequiel Cardozo como asistente de escena, Melisa Fuentes en asistencia de dirección y Alejandra García en producción ejecutiva y artística.
La vigencia de El beso de la mujer araña reside en su capacidad para ofrecer múltiples lecturas y mantenerse actual, invitando a cada espectador a descubrir nuevos sentidos en cada función.
Últimas Noticias
Un drama sobre la historia queer española, se consagra en el festival de Toronto y comienza su camino como candidata al Oscar
“La Bola Negra”, co-dirigido por Javier Ambrossi y Javier Calvo, obtuvo el máximo galardón otorgado por el público, en su primera gran consagración internacional, tras una proyección que recibió una ovación sostenida en el certamen

“Manos anónimas”, la impactante serie con la que Carlos Alonso registró la violencia política en Argentina
La muerte del maestro mendocino, hoy, a los 97 años, nos lleva a adentrarnos en su universo estético y a la forma en que "enfrentó a la maquinaria de la dictadura desde el arte"

Thomas Piketty, economista francés: “Queremos que el capitalismo y las fuerzas del mercado sean esclavos de la democracia, y no al revés”
¿Existe el peligro de que la concentración de la riqueza termine por devorarse los derechos ciudadanos? Una mirada a la vigencia de un manifiesto que transformó la discusión política del siglo XXI

Jack London y la pregunta que nunca abandonó: hasta dónde aguanta la civilización
Fue marinero, vagabundo y militante socialista. Murió a los 40 años y dejó una obra sobre pandemias, instinto y violencia política que hoy se lee como si la hubiera escrito para este momento

Murió Carlos Alonso, el gran pintor argentino que enfrentó a la dictadura con arte
El artista tenía 97 años. Fue censurado, vivió en el exilio y su hija fue desaparecida, una pérdida que atravesó de manera decisiva su vida y su producción artística


