La belleza de la semana: Christen Købke y la oscura luminosidad del Siglo de Oro danés

En la primera mitad del siglo XIX, un grupo de artistas surgió en un momento de profunda crisis. Entre ellos, uno convirtió al paisaje en una expresión de orgullo nacional

Christen Købke
"Mañana de otoño en Sortedamssøen" (1838), de Christen Købke, se encuentra en la Gliptoteca Ny Carlsberg, Copenhague
Guardar

El otoño se despidió, incierto. El paño del invierno arriba con esa luz que parece ingresar por rendijas, saturando los marrones y ocres, desplegando una monotonalidad majestuosa. El mundo se torna grisáceo, algo más sublime, quizá, y parece vivir en la añoranza. Siempre bella, eso sí, la experiencia. Como una pintura de Christen Købke.

Si se observan muchas de las obras del danés se puede ingresar en ese espíritu de desasosiego acogedor; hay una cruda sinceridad, una redención de lo real que se aleja de los artificios, de lo espectacular, que pone al ojo otra vez en el centro de la obra. Y, a la vez, es un artista que experimenta, que crea fuera de lo esperado. Hay puntos antes del puntillismo, manchas antes de los macchiaioli, y un juego con la luz au plein air que nada tiene que envidiar al impresionismo.

En la primera mitad del XIX, Dinamarca tuvo su Edad de Oro, pero no surgió de la nada, sino que emergió de la necesidad y el desengaño, de la crueldad de la sumisión, de la pérdida del orgullo. El gran arte, dicen, siempre surge del caos, de las crisis, de la ausencia, renace potente para apaciguar el espíritu inconformista.

Christen Købke
Obras como "Vista en las cercanías de Copenhague" (c. 1841) le dieron el mote de preimpresionista. En la Galería Nacional de Dinamarca

A inicios de la centuria, las reglas estéticas del arte eran regidas aún por la escuela italiana. Los artistas nórdicos, como tantos otros, debían en algún momento hacer la procesión hacia el mediterráneo si querían hacerse un nombre en su propio país. Købke no fue la excepción, pero paradójicamente -o no- lo mejor de su obra, lo más puro y aún latente es aquello que produjo antes de ser “contaminado” por el academicismo.

Decíamos que entonces, que el Neoclasicismo, que tanto amaba la antigüedad y se desprendía lógico, racional, tras la Ilustración era engullido por una mirada sentimental de la existencia del hombre, el Romanticismo. Pero para cada país, sus características.

Te puede interesar: La increíble relación del arte y la cerveza durante el Siglo de Oro danés

Pensar la historia oficial del arte sin comprender el rol de la economía (y la guerra, sobre todo en esa época) como su poder de construir centros es, al menos, inocente. Mientras que la época dorada de Francia, Italia o España se produjo cuando eran el máximo o uno de las más importantes motores económicos del planeta, el caso danés es inverso. Y hay, en esa paradoja, una belleza noble que solo el arte puede generar.

Durante las guerras napoleónicas, Dinamarca sufrió una humillación detrás de otra. En 1801 y 1807 fue bombardeada por los británicos, que consideraban que a pesar de su neutralidad, cederían ante la presión de Napoleón Bonaparte para que le entregaran su poderosa flota. Se sabe, desde que el mundo es mundo, la “prevención” es la mejor manera de curar los acontecimientos que nunca sucedieron.

Christen Købke
Købke fue un retratista de la arquitectura y las costumbres de la Dinamarca de la primera mitad del siglo XIX . Aquí "Vista de una calle en Østerbro" (1836), en la Galería Nacional de Dinamarca

Así, sin flota y con una ciudad en ruinas, no tuvieron más opción que aceptar la alianza propuesta por Francia, pero todo fue para peor. El país se declaró en bancarrota y para 1814 debió ceder Noruega a Suecia. Y allí, cuando la oscuridad cubría cualquier esperanza, surgió un grupo de artistas que abandonó la comodidad de los estudios y salió a recorrer su tierra en búsqueda de aquello que aún quedaba en pie, al rescate de su identidad. Nacía su Siglo de Oro que, en sí, fueron alrededor de 50 años.

Købke fue uno de ellos. Pero también debe nombrarse a Christoffer Wilhelm Eckersberg, el gran maestro, y a otros de sus estudiantes, Wilhelm Bendz, Martinus Rørbye, Constantin Hansen y Wilhelm Marstrand, así como la escultura de Bertel Thorvaldsen. Fuera de las artes plásticas, las figuras más reconocidas de aquellos tiempos son el cuentista Hans Christian Andersen y el filósofo Søren Kierkegaard.

Te puede interesar: La belleza del día: “Artistas daneses en Roma”, de Constantin Hansen

Se suele asegurar que el Siglo de Oro danés es una extensión del romanticismo alemán, como un subproducto, otra vez la cuestión de los centros. Y por supuesto que existen conexiones, pero limitar la existencia de unos a los de otros solo funciona para crear, o mantener, cánones que ordenen un sistema. Y es que en aquellas obras también hay elementos de otra centuria dorada, la neerlandesa, de donde toma mucho de los elementos paisajísticos, como así la captura de lo cotidiano en los hogares.

Christen Købke
"Paisaje otoñal del castillo de Frederiksborg" (1837/1838), en la Gliptoteca Ny Carlsberg, Copenhague

Alumno de Eckersberg, considerado el “padre de la pintura danesa”, Købke vivió apenas 37 años (1810-1848) con dos etapas bastantes marcadas: por un lado, la de sus retratos y paisajes que le dieron inmortalidad (y que aquí nos reúnen), y una época en la que, tras un viaje a Italia, la influencia latina hizo que su mano perdiera la magia, no sin abandonar el virtuosismo.

Precursor del realismo en su país, Købke fue un meticuloso del detalle que supo captar y generar atmósferas plenas de serenidad, tal como se puede apreciar en Mañana de otoño en Sortedamssøen (1838) o Paisaje otoñal del castillo de Frederiksborg (1837/1838), ambas en la Gliptoteca Ny Carlsberg, Copenhague.

Te puede interesar: La belleza del día: “En una hostería romana”, de Carl Bloch

En sus piezas, los días rurales se presentan apaciguados, la naturaleza marca el pulso de los días, señala el camino así de la recuperación de ese orgullo herido. La vida, parece decir, está dentro de nosotros, como en Vista de una calle en Østerbro (1836), donde las vacas deambulan por una calle, entre el devenir de los carruajes, y las mujeres que dialogan camino al mercado.

Christen Købke
"Vista de Østerbro desde Dosseringen" (1838), en Museo Oskar Reinhart am Stadtgarten

En sus pinturas en torno a ríos se destaca esta simpleza como también la ausencia de aquella flota que era una de las más importantes del mundo. Hay allí, personas que esperan, que observan el ulular de un agua deshabitada, desnuda casi, salvo por algún pequeño bote que llega en un horizonte lejano, o, como sucede en Vista de Østerbro desde Dosseringen (1838), en el que dos hombres alistan una embarcación mientras tres mujeres aguardan el instante para regresar al agua. Volveremos a nuestro elemento, parece decir.

Te puede interesar: La belleza de la semana: 6 miradas inolvidables de la pintura

En lo biográfico, Købke fue hijo de un panadero y pasó sus primeros años en una fortificación militar en la capital. A los 11 padeció fiebre reumática, por lo que a lo largo de su vida estuvo muy ligado al hogar y su entorno. Ya, en aquel tiempo de convalecencia, había decidido que quería ser artista. A los 12 había sido aceptado en la Academia Real Danesa de Arte y durante cuatro años tuvo a Eckersberg como maestro, quien hizo hincapié en la apreciación de la naturaleza.

Christen Købke
"Retrato de of Frederik Hansen Sødring" (1832), en la Colección Hirschsprung

Con 24 años, luego de haber vivido con su amigo el paisajista Frederik Hansen Sødring, se mudó a Sortedamssøen junto a sus padres, donde realizó lo mejor de su producción.

Te puede interesar: La belleza del día: “Cortando árboles de navidad”, de Hans Andersen Brendekilde

Tras casarse, realizó un viaje de dos años por Italia (Nápoles, Sorrento, Pompeya y Capri) y a su vuelta dio vida en el lienzo a los bocetos que había realizado, pero el cambio de dirección en su estilo, mucho más academicista, no tuvo buena repercusión por lo que incluso meditó continuar como pintor decorador para sobrevivir.

Christen Købke
"La bahía de Nápoles con el Vesubio al fondo" (1839), en la Galería Nacional de Dinamarca

Tras la muerte de su padre, en 1843, y la venta de la propiedad de Sortedamssøen regresó a la ciudad, donde su suerte no mejoró, fue rechazado por la Academia y, en 1848, falleció debido a una neumonía persistente.

Además de sus paisajes, se destacó como retratista, con cuadros en los que pudo plasmar la misma sensibilidad que tenía cuando se paraba frente a un paisaje. Sus modelos fueron, a falta de mecenas y encargos de apellidos de renombre, sus amigos, sus colegas, a quienes desnudó con una habilidad preciosista para capturar la expresión de los ojos y los gestos mínimos.

Købke realizó una obra, en la simpleza de sus temas, universal, cultivando un estilo único enfocado en la belleza de lo que, a otros, podría parecerle ordinario; supo capturar la atmósfera de su tiempo y extenderla hasta la actualidad. Quizá por eso es considerado uno de los grandes maestros de la pintura danesa. Y quizá por ser danés su nombre no sea mucho más conocido. Quizá.

Seguir leyendo

Últimas Noticias

Florencia Etcheves y el misterio de María Kodama: dos años de investigación, una road movie por Buenos Aires y el legado de Borges como centro

La escritora argentina reconstruye la figura de la albacea del autor de El Aleph en su nueva novela. La autora contó a Infobae los detalles de un proceso que incluyó releer toda la obra de una de las figuras más importantes de la lengua española

Florencia Etcheves y el misterio de María Kodama: dos años de investigación, una road movie por Buenos Aires y el legado de Borges como centro

“Escribir es mi oxígeno”: Isabel Allende, una leyenda de la literatura latinoamericana

Con vitalidad y una verba afilada, la escritora chilena regresa al universo de ‘La casa de los espíritus’ cuatro décadas después, con el premio Planeta y un pase que conmueve al mercado editorial

“Escribir es mi oxígeno”: Isabel Allende, una leyenda de la literatura latinoamericana

Houdini murió en Halloween hace 100 años: una médica reabrió el caso y cuestiona la versión oficial de su muerte

Una investigación basada en registros y declaraciones sostiene que los golpes recibidos por el escapista más famoso de la historia, no fueron la causa determinante de su deceso

Houdini murió en Halloween hace 100 años: una médica reabrió el caso y cuestiona la versión oficial de su muerte

Valeria Campos Salvatierra y una mirada filosófica sobre la violencia: “Es como un parásito que no se ve”

La filósofa chilena participó en la Feria Internacional del Libro de Monterrey para hablar sobre su reciente publicación: “¿De qué hablamos cuando hablamos de violencia?”. En una charla con Infobae, analizó el recorrido de su obra. El punto es, dice, cómo administramos la violencia como comunidad

Valeria Campos Salvatierra y una mirada filosófica sobre la violencia: “Es como un parásito que no se ve”

Por qué el diseño gráfico perdió diversidad en la era de la inteligencia artificial: la explicación detrás de un fenómeno global

La proliferación de herramientas generativas reduce las posibilidades creativas y empuja a organizaciones, marcas y creadores hacia fórmulas visuales cada vez más repetidas y previsibles

Por qué el diseño gráfico perdió diversidad en la era de la inteligencia artificial: la explicación detrás de un fenómeno global