
¿Podría el sueño político de un parlamento mundial verse al fin realizado? Bueno, digamos que sí, con algún otro aditamento, en la nueva puesta escénica del grupo Piel de Lava. En esta distopía futurista (pero no tanto) la dichosa cámara de diputados del mundo (en este caso, diputadas) sesiona en una plataforma galáctica, lejos del planeta Tierra. Parece que allí abajo la cosa está que arde, dicho esto literalmente, ya que se informa que los edificios parlamentarios en todo el mundo son víctimas de las llamas, prendidos fuego por antorchas portadas por muchedumbres de hombres, mujeres y hasta niños. Queda justificado, entonces, el legislar más cerca de las estrellas que de los pueblos. Es una cuestión institucional de seguridad.
Sobre esta base se desarrolla Parlamento, la nueva creación colectiva de Piel de Lava, el grupo teatral integrado por las actrices Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa y Laura Paredes, quienes cumplen dos décadas de trabajo en conjunto. La sexta creación del colectivo surge luego de dos meses de residencia en el espacio dramatúrgico de Arthaus. En ese marco, las Piel de Lava pudieron desarrollar la investigación performática y sonora (bajo el diseño y composición musical del multifacético Federico Zypce) sobre los discursos políticos contemporáneos escenificados en el espacio y en un futuro no tan bienaventurado como los optimismos terrestres podrían llegar a creer.
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Las diputadas, que podrían responder por sus acentos a las nacionalidades española, cubana, italiana y brasileña, discuten bajo el férreo reglamento que la presidenta de turno hace observar y luego de que un presentador musical da inicio a las sesiones con un himno. No resulta fácil. Si bien el problema de los congresos terrícolas incendiados es común a todas las delegaciones parlamentarias, las diferentes soluciones propuestas parecen adquirir la forma no ya de intereses nacionales, sino de prebendas individuales de una u otra manera. El viejo problema del capitalismo galáctico de amigos.
La atmósfera dramatúrgica del absurdo se acrecienta (y cobra brillo) con la aparición de los “croma”, personajes laboriosos que visten por entero de verde fluo, como las telas que permiten insertar imágenes a filmaciones a través de efectos especiales complejos. Es que las diputadas tienen la oportunidad de realizar spots que sostengan su propuesta para los electorados en el planeta Tierra y los “croma” les permiten realizar el planteo estético tal como ellas lo dicten. Se trata de grandes momentos de la obra: allí las actuaciones de las actrices, que mantienen un óptimo nivel, hacen que el público pueda ver lo que describen en los spots, aunque no haya imágenes filmadas.

La comedia distópica plantea, frente a realizaciones anteriores de Piel de Lava, un problema a la hora de la realización dramática. Por ejemplo, en Petróleo -que sigue en cartel en la avenida Corrientes-, la composición actoral de un grupo de operarios petroleros permite que se cristalicen naturalmente problemas políticos como el patriarcado, el machismo, la clase obrera en todo esto y, también, la micropolítica de las relaciones personales como el resultado natural de la puesta en escena.
Por el contrario, en Parlamento se parte de la cuestión política para llegar a ella y, de este modo, el peso de lo explícito disminuye la potencia de esos discursos. Así, la corrupción, los negocios, el juego de intereses decantan como una manera discursiva de cierto sentido común y aminoran las posibilidades de interacción dramática con el espectador en el sentido brechtiano, si se quiere, de la cuestión.

De cualquier manera, Parlamento cumple sus objetivos y lo hace con las actuaciones consolidadas del grupo y los recursos escénicos puestos al servicio de la comedia, que funciona cabalmente. Además, la escenografía limpia, blanca, instiga al espectador a posicionarse en la puesta galáctica. Un proceso que, sin saberlo, comienza antes, al llegar a una sala en el microcentro desolado en el horario de la función y cerca de edificios brutalistas. Estos son como naves espaciales bancarias en el silencio previo al viaje espacial distópico que propone Piel de Lava, en la lejanía de un planeta Tierra cargado de guerra civil y fuego.

* Parlamento está interpretada por Elisa Carricajo, Valeria Correa, Pilar Gamboa y Laura Paredes. Cuenta con el diseño de sonido y música de Zypce. Puede verse este domingo a las 20.30 hs. y luego, viernes y sábados a las 20.30 en Arthaus (Bartolomé Mitre 434, CABA).
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