
“Los libros son como los ojos de uno, te hacen ver”, afirma Elizabeth Jelin, coautora de Podría ser yo. Los sectores populares urbanos en imagen y palabra (1987), el libro en el que se encuentra publicada una selección de las fotografías que Alicia D´Amico tomó en distintos barrios populares durante la década del 80. La muestra, abierta hasta el próximo domingo 2 de abril en el segundo piso del Museo Nacional de Bellas Artes (Av. Del Libertador 1473) propone un acercamiento a la obra de D´Amico, una de las fotógrafas más destacadas del siglo XX a través de su trabajo social. Asimismo, expone un ensayo sociológico de más de 40 años de trabajo que aún hoy, continúa generando participación e intercambio. Lo que se exhibe, además, es una modalidad de trabajo colectivo, un modo de investigar por fuera de los cánones establecidos, una forma de relacionarse con los demás en comunidad, y un sueño que comenzó en los albores de la democracia y que sigue vigente hasta la actualidad.
Te puede interesar: Las fotografías que Alicia D’Amico realizó en barrios populares en los ‘80 llegan al Bellas Artes
PUBLICIDAD
“Podría ser yo”, curada por Agustina Triquell, propone pensar la fotografía como una experiencia que abre la posibilidad a la multiplicidad de sentidos, a la democratización de las representaciones, al debate colectivo y la reflexión sobre los hábitos y las prácticas cotidianas de diversos sectores sociales. A partir de 46 imágenes tomadas durante el trabajo de campo de la investigación y reveladas por la misma D´Amico, se hace foco en aspectos puntuales como el ocio, la mujer, el trabajo, la política o la democracia. “A través de sus obras constatamos su mirada sensible y humanista, y su interés por el contexto social, la incipiente causa feminista y la literatura, entre otros tópicos”, afirma Andrés Duprat, director del Museo.

En el contexto de la transición democrática, Elizabeth Jelin y Pablo Vila, ambos investigadores y sociólogos, comenzaron un camino que se propuso replantear el vínculo entre las ciencias sociales y la fotografía. En esa publicación, las imágenes funcionan como disparador: a partir de las observación de las fotos en las mesas de trabajo con comunidades surgía el relato de nuevos actores sobre sí mismos y sobre su entorno. “Hay que recordar que estábamos recién saliendo de la dictadura y era sumamente difícil hacer investigación social. No se podía salir con una encuesta a tocar timbres o hacer una entrevista a un barrio. Todo era peligroso, todo era sospechoso. Entonces, encontramos esta manera de encarar el proyecto donde no se nombraban lugares, no se nombraban personas, donde se trabajaba desde el anonimato”, afirma Elizabeth Jelin, coautora del libro, en diálogo con Infobae Cultura.
PUBLICIDAD
Esta metodología, que no se basaba solamente en la palabra escrita sino que la ponía en relación con lo visual, dió lugar al nombre del proyecto. “El título del libro se debe a que fue la frase más dicha por las personas que observaban las fotografías en las mesas de trabajo. Es la pregunta por el otro. La imagen es un estímulo para la identificación. Esto sucedía tanto desde la identificación como del extrañamiento. Acercarse o alejarse era el resultado del anonimato y el sentido desde el cual estábamos trabajando”, agrega Jelin.

Alicia D´Amico (1933-2001) fue una de las fotógrafas más destacadas del siglo XX. Es imposible hablar de su legado sin hablar de feminismos, identidad e igualdad de género, así como tampoco de su amistad con Sara Facio, con quien estudió artes, viajó becada a Francia y compartió varios de sus más conocidos proyectos. D´Amico fotografió a escritores como Eduardo Mallea, Julio Cortázar, Severo Sarduy, Octavio Paz, Juan Carlos Onetti, Ernesto Sábato y Jorge Luis Borges. Fue fundadora, junto a Elizabeth Jelin, de “Lugar de Mujer”, una de las primeras instituciones feministas de la Argentina. En este sentido, el proyecto del Bellas Artes refleja esa mirada crítica, desde una perspectiva feminista a veces académica y otras militante. “Por ejemplo, en la serie “El ocio es de los otros: las mujeres y el tiempo libre”, si mirás las fotos de las mujeres, ¿Cuál es el tiempo libre de las mujeres? Una está lavando la ropa y otra que sí, es el gran ocio: estar sentada tomando un mate. Pero en comparación, los chicos están jugando en la calle, los señores están jugando a las cartas, pero las señoras no. La vida cotidiana te muestra las desigualdades”, afirma Jelin.
PUBLICIDAD

Las fotografías obtenidas a partir de este proyecto fueron alrededor de 600 pero solo 127 forman parte del libro, que fue reeditado en 2018, y que cuenta además con un volumen adicional en el que se incluyen reflexiones, análisis y recuerdos de Jelin y Vila, con textos de otros investigadores invitados. Esa selección no se debió a criterios estéticos sino a la repercusión que tuvieron entre los observadores.

En la muestra, además de las fotografías de D´Amico, es posible observar algunos ejemplares de los libros y sentarse en una mesa de trabajo para contribuir con la investigación a través de consignas como el dibujo o la descripción escrita de algunas imágenes. Seguir fomentando la producción de conocimiento es lo que ha mantenido vivo el proyecto a lo largo de los años. De hecho, cuando el libro fue publicado, distintas bibliotecas populares y espacios culturales del interior del país hicieron sus propias versiones. “Hace unos años yo decidí donar mi archivo de trabajo como socióloga, a la sección de archivos personales de la Biblioteca Nacional. Todavía no entregué las cajas de este proyecto, que incluyen la totalidad de las fotografías tomadas por Alicia. Pero creo que el trabajo de los investigadores, de servicio público, tiene que volver al acervo público”, concluye Elizabeth Jelin.
PUBLICIDAD

Tal como anuncia el texto de sala: “Podría ser yo” es un ir y venir entre roles y posiciones: traspasa subjetividades y sectores sociales, así como las paredes de la sala y las categorías estéticas. Allí radica el potencial de las imágenes, del libro y de esta muestra.
*La exposición podrá visitarse hasta el 2 de abril de 2023 en la sala 42 del segundo piso del Museo Nacional de Bellas Artes (Av. Del Libertador 1473), de martes a viernes, de 11 a 20, y los sábados y domingos, de 10 a 20, con entrada libre y gratuita.
PUBLICIDAD
Seguir leyendo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cuatro días de angustia en la mente de una mujer sola
La escritora colombiana Pilar Quintana sabe lo que es estar sin nadie en una casita en la selva y que todo se vuelva amenazante, hasta los vecinos. De eso se trata “Noche negra”, la novela que presentó en la Feria del Libro. “Tiene que sacar algo que ella ha amputado, porque es mujer, de que la violencia es mala”, dice

Leo a J. M. Coetzee desde hace dos décadas y esta semana lo tuve enfrente: quise llorar y agradecerle, pero elegí no hacerlo
La charla con el escritor sudafricano premio Nobel, el pasado martes en la Feria del Libro, dejó una serie de sensaciones e impresiones personales que vale la pena compartir

Federico Andahazi: “La grieta cambió, lectores que disentían conmigo han vuelto a acercarse”
El escritor, que presenta su novela ‘El prisionero del yerbatal’, asegura que nunca vivió situaciones tensas por su postura política. “Tal vez porque mi producción literaria es anterior a todo eso”, reflexiona

Último fin de semana de la Feria del Libro: 5 recomendaciones para elegir buena literatura infantil
Esta es una lista de buenas oportunidades para sumar lecturas con compromiso, personajes divertidos y primeras novelas ideales para quienes están creciendo

La Bienal de Venecia, el mayor escenario de arte del mundo, tiene 8 pabellones que causan sensación
Artistas de renombre, performances audaces y espacios inesperados transforman la ciudad en un laberinto de debate y sorpresa, donde se encuentran la innovación y la controversia

