Muchas veces en la vida nos convertimos en nuestros propios padres y hacemos y decimos las cosas que siempre detestamos de ellos sin darnos cuenta. Mi mamá soy yo (título difícil de pronunciar, a propósito) habla de eso, de las relaciones familiares, de cómo éstas nos construyen y también de cómo a veces podemos deconstruirlas.
En este caso se trata de tres mujeres de generaciones distintas: la madre, la hija y la nieta. Yo vengo de una familia donde los hombres éramos mayoría, y mi pobre madre tenía que lidiar con esas energías competitivas, masculinas, “machirulas”. Somos tres hermanos de los cuales soy el mayor, los tres hemos jugado al rugby en el mismo club y en mi casa la constante eran las voces a todo volumen riendo, discutiendo, peleando, y también disfrutando. Todo desde un lugar muy duro, muy irónico, sin decirnos lo que realmente sentíamos, disfrazándolo de sarcasmo. En esta obra tenía ganas de inmiscuirme en otro universo, en uno donde se diga lo que se siente, y me pareció que tres mujeres podían reflejarlo mejor. El hecho de que pertenezcan a tres generaciones distintas me sirve para mostrar cómo fue cambiando su visión de la vida en cada etapa, desde creer que “necesitás un hombre”, a pensar “necesito realizarme y después que venga quien quiera”.
Las mujeres de esta obra están unidas por un dolor profundo de infelicidad y buscarán desesperadamente redención; y la van a encontrar apelando al humor, a la ironía, al deseo profundo de vivir y de no entregarse y por sobre todo al amor.
Esta es la segunda obra de mi autoría que dirijo y es un desafío para el ego no darle tanta importancia a lo escrito y ubicarme en la posición de un director que sabe que el texto escénico, para que funcione, debe ser necesariamente diferente al texto literario dramático. Para que quede claro, el texto escénico es estructuralmente el texto literario dramático pero necesariamente debe respetar otras reglas, por ejemplo, las reglas del espacio escénico, las reglas musicales del suspenso dramático lleno de tensiones y distensiones. El texto literario dramático está hecho para ser leído y entendido al leerlo, es bidimensional. El texto escénico es para ser seguido en tres dimensiones y en esas tres dimensiones intervienen una serie de variables que no intervienen en la lectura. Por lo tanto si yo me hubiese ajustado literalmente a mi texto, creo que hubiera cometido un grave error.
Mi mamá soy yo, al leerla, puede dar la impresión (correcta o no) de ser una obra costumbrista o al menos a mí me parece, por ese motivo intenté como director darle a través de la puesta en escena un espacio que la aleje de esa sensación, para no incrementar lo obvio y alivianar un texto de por sí hondo y doloroso en varios momentos.
Jugamos con los colores cálidos y fríos. Cálidos en la escenografía y fríos en el vestuario y la luz. Debo destacar el gran trabajo de Guillermo Verón, artista plástico de General Rodríguez que realizó una labor increíble interpretando mis deseos y superando mis sueños. Por muchos momentos parece como una pintura que cobrara vida.
Las maravillosas actrices, Martina Perret, Ana Praderío y Sofía Maluf se entregaron sin prejuicios al juego escénico que les propuse y, debo decirlo, todos estamos muy contentos con el resultado; yo siento que es mi mejor trabajo de puesta, a pesar de haber dirigido ya más de veinte espectáculos.
Creemos que el público se va a encontrar con un espectáculo disfrutable en muchos niveles, un texto con el que se puede identificar, actuaciones profundas, creíbles, simpáticas, empáticas y un vestuario (realizado por Mónica Zielinsky) y una escenografía que los va a sorprender. Van a tardar en darse cuenta del viaje al que los estamos llevando y cuando por fin lo entiendan, van a estar sumergidos en la historia sin poder soltarla.
Actualmente comencé a ensayar otra obra de mi autoría, inédita, que se llama Dúo de Cámara, en la que ya estamos trabajando con Guillermo Verón diseñando el espacio y que tenemos prevista estrenar antes de fin de año. Esta es una propuesta más intimista. Una pareja que se replantea toda su vida, juntos una noche, luego de llegar a su casa después de una fiesta donde él ha recibido un importante premio. Como es mi costumbre, es una comedia dramática que alterna lo doloroso y el humor, como ha sido mi vida y como pienso que es la vida en general.
* Mi mamá soy yo se presenta los sábados a las 17 hs. en El Tinglado Teatro, Mario Bravo 948, C.A.B.A.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
La novia de Borges que aparece en las listas negras de la dictadura
La escritora Estela Canto fue una pasión en la vida del gran autor, quien le dedicó “El Aleph”. Sin embargo, sus ideas eran muy diferentes

La casa Artcurial subastará un tramo original de la escalera de la Torre Eiffel
El objeto restaurado estuvo en colección privada durante cuatro décadas y ahora representa una oportunidad única para aficionados a piezas históricas francesas
En un día muy especial, Georgina Hassan estrena ‘Décimas de Nunca Más’ con Teresa Parodi y León Gieco
En el 50° aniversario del golpe de Estado que inició la dictadura militar 1976-1983, la cantautora presenta una canción que homenajea a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo

Francia declaró Tesoro Nacional a un dibujo antes de que sea subastado por millones de euros
Una obra del maestro renacentista Hans Baldung Grien, discípulo de Durero, iba a salir a la venta, pero la decisión del Ministerio de Cultura prohíbe su salida del país
Tres poemas de Juan Gelman, el hombre que usó la palabra como una palanca para desenterrar secretos de la dictadura
El poeta argentino escribió versos duros y desgarradores desde el exilio. Su hijo y su mujer, embarazada, desaparecieron en 1976. Pero el bebé era una esperanza



