
Tras unas semanas de movimientos de obras y de pintura de salas, la colección Thyssen-Bornemisza ha reabierto con una reorganización que convierte la planta baja del Museo en el lugar donde se exhibirá la colección Carmen Thyssen, tras el acuerdo del contrato de alquiler al que se llegó con el Ministerio de Cultura y Deporte español. Este acuerdo, concretado el 13 de julio aunque se formalizará en las próximas semanas, determina que el fondo de la baronesa permanecerá en España durante los próximos 15 años con una dotación de 6,5 millones de euros anuales.
Mientras concluye la reorganización del museo, todavía en el verano europeo, algunas salas permanecerán cerradas.
Como se anuncia en la página oficial del Thyssen, desde el 31 de julio de 2021 se presenta la nueva distribución de toda la colección Thyssen-Bornemisza, la que ha sido reinstalada en la primera y segunda planta del Palacio de Villahermosa, donde funciona el museo. Duccio, Van Eyck, Durero, Caravaggio, Rembrandt, Canaletto, Monet, Degas, Morisot, Van Gogh, Gauguin, Kirchner, Mondrian, O’Keeffe y Hopper son solo algunos de los grandes nombres de la pintura cuya obra puede contemplarse en el museo. Cerca de mil obras que permiten recorrer la historia de la pintura occidental desde el siglo XIII hasta el XX.
En la segunda planta se encuentran las obras de los maestros antiguos, cuyo alcance temporal llega hasta comienzos del siglo XIX (los cambios de disposición han afectado fundamentalmente la muestra de las obras de la escuela holandesa de los siglos XVII y XVIII).
En la primera planta, ahora pintada de blanco, se encuentra la pintura moderna, distribuida en una secuencia cronológica que incluye desde el impresionismo francés hasta el siglo XX.
Asimismo, se presenta una selección de arte norteamericano de los siglos XIX y XX, que es una instalación provisoria hasta que se inauguración la exposición Arte americano en la colección Thyssen, el 13 de diciembre de 2021.

Para la pintura del siglo XVIII se ha destinado la sala 22 con ejemplos de artistas italianos, la sala 24, donde se reúne la pintura francesa y británica, y la sala 29, dedicada al romanticismo y a Goya.
Por su parte, Paloma Alarcó, jefe del área de Pintura Moderna, ha matizado que la reinstalación de la colección de pintura moderna sigue una “secuencia cronológica combinada con unas cuantas agrupaciones temáticas”.
“El recorrido comienza con el impresionismo francés, el expresionismo centroeuropeo, las primeras vanguardias históricas y el desarrollo de la abstracción. La visita continúa con el dadaísmo, el surrealismo y el arte europeo de los años centrales del siglo XX”, ha concretado.
Esta es la primera redistribución que lleva a cabo el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de su colección desde su inauguración en 1992.
Con información de EFE.
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